De acuerdo con datos proporcionados por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) en el periodo septiembre 2019 a agosto 2020 a nivel nacional se registraron 75,803 vehículos asegurados robados con una tasa de recuperación de 43.88 por ciento. En la Ciudad de México el balance fue de 8,003 unidades aseguradas robadas (automóviles, equipo pesado, motocicletas y pick ups), con una recuperación de 33.06 por ciento. Al analizar las cifras únicamente del apartado de vehículos, encontramos que en el mismo periodo el número es de 5,865 unidades con una recuperación de 34.87 por ciento.

Ante el peligro que representa sufrir un siniestro con nuestro vehículo, ya sea un robo total, parcial o un accidente, es necesario contar con un seguro automotriz así como  conocer a detalle cuáles son las características del contrato que hemos firmado. En entrevista con El Economista, Alejandrina Ortiz, asesor de seguros del despacho  Balderas y Asesores, explicó los pormenores de las principales pólizas de seguro para automóvil.

El nombre no lo es todo

El primer paso es identificar cuáles son las modalidades y sus características. De ello dependerá el que un asegurado contrate el producto adecuado para cubrir sus necesidades sin que quede fuera de su presupuesto.

“Lo que más conoce la gente por nombre es: Amplia, Limitada y Básica. Pareciera ser que son genéricos porque de repente es muy común que el asegurado piense que por tener una cobertura Amplia va a ser igual a todas las demás coberturas de este tipo, y no es así. Hay Amplias con 15 o 20 coberturas y Amplias con las 5 básicas. Por ley hay coberturas Básicas que deben de tener la Básica, hay Básica que debe de tener la Limitada y coberturas Básicas con Amplia para que tengan ese nombre. Pero pueden ampliarse, hoy en día existen muchas coberturas adicionales que se pueden contratar. Es muy importante que los asegurados no se confien al adquirir una Amplia porque solo se fijan en el precio cuando en realidad lo que están cotizando es una Amplia con 15 coberturas o una Amplia con 4”.

Una por una

Tomarse el tiempo para leer y comprender nuestra póliza puede ser la diferencia entre que el asegurado asume el costo del daño o lo haga la compañía. La experta en seguros señala que la única diferencia entre una Póliza de cobertura Amplia y una Limitada radica en la Cobertura de Daños Materiales pero solamente en dos riesgos: Vuelco y Colisión.

“Si tienes una Cobertura Limitada que en teoría nada más debe de tener la Cobertura de Robo, Robo de Cristales, Gastos Médicos y Asistencias, uno pensaría que no le cubre nada al vehículo porque no se cuenta con la Cobertura de Daños Materiales. Pero si le llega a caer una piedra, se inunda, etcétera, todo está cubierto. Solamente los daños a mi unidad por Vuelco o Colisión no lo están. Ésta es la única diferencia y la gente siempre se queda con la idea de que al tener la Limitada entonces nada más cubre Robo. Por eso la frase: Ni la Amplia es tan Amplia ni la Limitada es tan Limitada”.

En lo que respecta a la Cobertura Básica detalla que ésta únicamente responde por daños a terceros y que las asistencias como legal y en viajes solo son un adorno por lo que se debe tener muy claro que la cobertura principal es a terceros y gastos médicos. Por su parte a la Cobertura Limitada se agrega el Robo Total y se incluye Daños Materiales. Y al final, en la Amplia, se suman las coberturas básicas que son Reponsabilidad Civil, Gastos Médicos, Asistencias, Robo Total y Daños Materiales.

“Entonces cuando el asegurado llega a tener un evento piensa que al ser Amplia quiere decir que le cubre todo y no es así. Como todo contrato tiene limitaciones, entonces debes de entender exactamente que tu cobertura Amplia te cubre determinados riesgos que son: vuelcos, caída de árboles, colisiones, inundación, explosión, etcétera; todo está claramente numerado, vienen del inciso A al K, así exactamente. Es la primera hoja que puedes leer y con esa tienes suficiente. Pero la gente como ve Amplia piensa que si le robaron algo entonces lo cubre, si golpeó a su vecino lo cubre, se inundó el auto, lo cubre, y no es así. Hay limitaciones. Por eso el consejo es leer un poco más y pedirle a tu asesor o con quien  compres la póliza, que te explique un poco más que cosas no quedan protegidas. Porque las cosas que no cubre la póliza son menos y hay una regla que deberían aprenderse todos los asegurados: Todo lo que no está excluído está cubierto. Entonces es más fácil aprenderte lo que está excluído que es una sola hoja y que no te tengas que aprender todas las condiciones generales. Las Exclusiones son lo que la gente llama las letras chiquitas pero que en los seguros es todo lo contrario, son las más grandes y las negritas. Con que leas las puras exclusiones, todo lo que no venga ahí excluído lo tienes cubierto”.

Cobertura de Robo Parcial

Las coberturas básicas que por ley deben ofrecer las aseguradoras son Responsabilidad Civil a Terceros, Gastos Médicos, Robo Total y Daños Materiales. Por lo tanto la póliza de Robo Parcial es un producto adicional que tiene un costo específico y que solo se puede contratar si se tiene previamente  una Cobertura Amplia; con una Limitada no es posible.

La especialista explica que el funcionamiento de este tipo de cobertura es casi idéntico aunque se trate de diferentes aseguradoras, “te cubro el robo parcial de autopartes de tu unidad con un deducible y te pongo un listado claramente en tu contrato. En el listado se especifica qué cubre como por ejemplo espejos, llantas, asientos, emblemas, molduras, defensas, etcétera. La gran mayoría son auto partes. No incluyen, normalmente parte del funcionamiento del auto como por ejemplo, la computadora, el motor o algún componente específico de la suspensión. Lamentablemente cuando comenzó a operar esta cobertura, las aseguradoras asumían que esas piezas no se podía robar. Hay algunas compañías, muy pocas como Quálitas y Ana Seguros que en la descripción de su contrato dice: Te cubro robo parcial de todo lo que tenga el vehículo dentro y fuera de la unidad. Entonces con ese entendido si podría cubrir motor, computadora, batería… todo. Esas dos compañias son las que tienen esa cobertura mucho más amplia que las demás. Obviamente también es más cara”.

Una vez que sabemos que debe existir un listado con las autopartes protegidas sigue el deducible, que en la mayoría de los casos es el 25 por ciento. Poner atención a las características de cada tipo de póliza de Robo Parcial es importante. Así Ortiz señala que, “algunas tienen limitaciones en el número de eventos o ponen un límite a la suma asegurada. Algunas inclusive los dos. Hay que revisar las condiciones que tiene cada compañía. Aparte en un evento puede ocurrir el robo de dos llantas, que incluyen los dos rines, los dos espejos y las molduras, y tan solo en uno se puede alcanzar 200 mil pesos o más. Por eso es importante leer las condiciones que se están contrando. En motocicletas también existe la cobertura de Robo Parcial”.

marcos.martinez@eleconomista.mx