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¿La IA decidirá qué productos necesita tu piel? Así está transformando la industria cosmética
La inteligencia artificial promete revolucionar el cuidado de la piel con diagnósticos personalizados y nuevas fórmulas, aunque especialistas de la UNAM advierten sobre sus riesgos.

La IA abre nuevas posibilidades para transformar la industria cosmética, desde el análisis de piel y la personalización de productos hasta el desarrollo de nuevas formulaciones. Foto: Generada con IA
La inteligencia artificial (IA) comienza a abrirse paso en la industria cosmética y podría transformar desde la manera en que se desarrollan nuevas fórmulas hasta la forma en que los consumidores eligen los productos para el cuidado de su piel.
Especialistas de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que esta tecnología tiene el potencial de acelerar la investigación en laboratorios, optimizar la formulación de cosméticos, crear experiencias de prueba virtuales y ofrecer diagnósticos de la piel hiperpersonalizados.
El avance plantea un escenario en el que la elección de cremas, tratamientos y otros artículos de cuidado personal podría apoyarse cada vez más en herramientas capaces de analizar características particulares de la piel y ofrecer recomendaciones personalizadas.
¿Cómo se utilizará la inteligencia artificial en los cosméticos?
Durante el XI Simposio de Tecnología de Productos para el Cuidado Personal, organizado por el Departamento de Farmacia de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM, especialistas analizaron las posibilidades que ofrece la IA para una industria que se encuentra en plena transformación tecnológica.
Una de sus aplicaciones se encuentra desde antes de que los cosméticos lleguen a los consumidores. La IA puede utilizarse para acelerar la investigación de fórmulas y procesos de laboratorio, así como para optimizar la formulación de nuevos productos.
Perla Carolina Castañeda López, secretaria académica de Docencia y profesora de toxicología de la Facultad de Química, destacó la necesidad de afrontar la transformación que representa esta tecnología y estudiar su aplicación en aspectos como la regulación, la interpretación de la sensibilidad y la optimización de los procesos de formulación.
De esta manera, las herramientas basadas en IA podrían intervenir en distintas etapas: desde el desarrollo científico de un cosmético hasta la identificación de las necesidades particulares de una persona.
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Diagnósticos de piel personalizados y pruebas virtuales
Para los consumidores, uno de los cambios más visibles podría encontrarse en la personalización de los productos para el cuidado de la piel.
Los especialistas participantes señalaron que la inteligencia artificial puede ofrecer diagnósticos hiperpersonalizados, lo que abre la posibilidad de analizar las características de la piel para orientar de manera más específica la selección de determinados productos.
Otra aplicación son las experiencias de prueba virtuales, mediante las cuales la tecnología podría modificar la manera en que las personas interactúan con los cosméticos antes de utilizarlos o adquirirlos.
Francisco Hernández Luis, jefe del Departamento de Farmacia de la Facultad de Química, consideró que la academia tampoco puede ignorar estas nuevas metodologías, por lo que su estudio requiere la participación de químicos, farmacéuticos, biólogos y especialistas que trabajan directamente en el sector.
Además, anticipó que la industria continuará creciendo y expandiéndose, un escenario en el que la preparación de nuevos especialistas será fundamental.
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La IA también representa riesgos para la industria cosmética
La incorporación de inteligencia artificial no está libre de problemas. Especialistas reunidos por la UNAM advirtieron que existen riesgos relacionados con los sesgos de los algoritmos, particularmente aquellos que pueden discriminar determinados tonos de piel.
Este problema cobra especial relevancia si las herramientas son utilizadas para realizar diagnósticos o recomendaciones personalizadas, pues su funcionamiento dependerá de los datos y criterios empleados para desarrollar los algoritmos.
A ello se suma la falta de claridad regulatoria alrededor de algunas de estas tecnologías, otro de los desafíos señalados durante el encuentro.
Por ello, mientras la inteligencia artificial promete acelerar el desarrollo de cosméticos y llevar la personalización a un nuevo nivel, su avance también obligará a la industria, especialistas y autoridades a analizar cómo utilizarla de manera responsable.
El reto será aprovechar herramientas capaces de conocer cada vez mejor las características de la piel sin perder de vista aspectos como la seguridad, la regulación y los posibles sesgos tecnológicos.



