Lectura 4:00 min
Yo soy la Madre judía: Susana Alexander
Una serie de valores es la motivación de la actriz para montar Yo soy una buena abuela, madre, suegra judía, puesta en la que participan muchos miembros de su familia.

Tarde soleada en la colonia Guadalupe, cerquita de la Basílica. La actriz Susana Alexander, exhausta por el constante ajetreo de las últimas semanas, se quita la peluca con la que encarna a una peculiar abuela, madre y suegra judía. No creas que estoy enferma como otros de tus colegas que dicen pura mentira, simplemente es que este personaje me demanda demasiada energía, por eso estoy cansada , dice la actriz.
A ella le encanta Wal-Mart. La evidencia es una bolsita de plástico de color gris que descansa debajo del tocador en donde se maquilla desde el fin de semana pasado para encarnar a este entrañable personaje. En un descanso que tiene entre los dos ensayos que realizaría el día de esta entrevista, salió del Teatro Tepeyac y fue a la tienda de autoservicios para comprarse una colchoneta. Nos atiende de forma entusiasta. Susana Alexander se mete en su personaje, lo tiene hasta en los huesos: Yo fui educada así entonces lo que dice esta Madre judía es lo que yo he escuchado y dicho en toda mi vida , dice.
Susana Alexander vuelve ahora, después de varios años, a encarnar este personaje como una manera de ofrecer un homenaje a su madre, quien falleció hace 16 años y que en 2011 cumpliría 100. El nombre y el guión del espectáculo han cambiado; la obra lleva por título Yo soy una buena abuela, madre, suegra judía.
La gente recurrentemente me decía que remontara la Madre judía. Nosotros la hemos hecho desde 1979. Luego en 1990, la repusimos con Televisa y como se hicieron algunos comerciales entonces la gente se quedó con la imagen del sartenazo, aunque quizá nunca vieron la obra. Y así, uno pasa de montar Premios Pulitzer o grandes obras de teatro pero la gente quiere ver la Madre judía , comenta la actriz.
Un respiro de alegría
En este momento en el que la gente está tan cansada de tanta violencia, esta obra es un respiro de alegría , dice Alexander. Para ella ser una buena madre judía no tiene nada que ver ni con ser madre ni con ser judía: lo que aquí importa es que se trata de un ser que tiene toda una serie de valores: los valores de la familia, del cuidado, la belleza, el respeto a la naturaleza. En un momento de la obra, ella llega a decir que nunca hay que tirar las cosas que pueden ser útiles algún día. Cuando escuchamos a la Madre judía estamos escuchando hablar a otra generación que tuvo otra forma de ver la vida y que era educada con una serie de valores importantes , comenta la actriz.
En la mañana del día en que se realizó esta entrevista acudieron a la función muchos jóvenes de secundaria. La actriz se encontraba feliz porque tal vez esta sea la última vez que encara a este personaje por lo que le exige en términos de energía. Quisiera que todas estas nuevas generaciones vean esta Madre judía porque quién sabe si la vuelva a reponer. A lo mejor dentro de tres años digo que ya no puedo más, que ya terminé , opina.
Sobre la obra, Susana Alexander es muy precisa: la obra transmite una serie de valores, una forma de mirar y relacionarse con el mundo, precisión que apunta una certeza, una convicción vital: Los valores son universales y no caducan. Yo me acuerdo de un momento en el que le di a mi hijo Julián el ejemplo de un valor: el respeto a la madre. Un hijo que quiere a su madre y la respeta, eso siempre donde sea será un valor. Te van a admirar por querer y respetar a tu madre, aquí y en China y en Japón y en sistema social que quieras . En el fondo esa es la motivación de Susana para montar esta obra en la que participan muchos miembros de su familia: es una forma de decir que todos estamos con mi mamá y ella está con nosotros .
Yo soy una buena abuela, madre, suegra judía
Teatro Tepeyac ( Calzada Guadalupe y calle Victoria)
Sábados y domingos: 18 y 20:30 hrs
Boletos: $200 y $250.
aflores@eleconomista.com.mx