Ya sea la de Julia Le Duc, la de AFP o Reuters, es la imagen más poderosa de la semana. Si la ves, el corazón se comprime hasta doler y diferentes emociones te vapulean: tristeza, coraje, angustia... Óscar Alberto Martínez y su hija, Angie Valeria, de poco más de un año, yacen boca abajo, ella con su pequeño brazo alrededor del cuello de su padre, a la orilla del río Bravo. Eran dos migrantes salvadoreños que murieron ahogados el domingo pasado en su intento por llegar a Estados Unidos. Él solo quería dejar de ser pobre y que su hija creciera en aquel país.

¿Este retrato del horror de la tragedia de los migrantes tendrá la fuerza para cambiar su situación?

En el 2015, la fotógrafa Nilufer Demir logró una imagen que se volvió icónica: Aylan Kurdi, el niño sirio que yace ahogado en una playa de Turquía. La fotografía cambió la percepción y situación de los migrantes en Europa.

Un policía turco observa el cuerpo sin vida del niño sirio Aylan Kurdi en la playa de Bodrum, el 2 de septiembre de 2015. Foto: AFP

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, señaló: “es muy lamentable que esto suceda, muy lamentable que esto pase”. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump dijo odiar la imagen, “el padre... probablemente era un tipo fantástico”, comentó.

Marco Antonio Cruz, fotógrafo y editor de Fotografía de la revista Proceso, señala que la fotografía de la bebé Angie Valeria y su padre Óscar Alberto Martínez Ramírez, ahogados al intentar cruzar el río Bravo en Matamoros, Tamaulipas, de la fotógrafa Julia Le duc de AP, es una imagen contundente que ilustra el drama humano que provocan las migraciones en busca de un sueño, de una vida digna. “En mucho me recuerda a la imagen del niño Alan Kurdi, que se encuentra ahogado en una playa de Turquía donde también fallecen sus hermanas y madre, tomada por la fotógrafa Nilufer Demir en el 2015”.

Marco Antonio Cruz espera que la foto sensibilice a las sociedades sobre la crisis humanitaria de las migraciones, en especial a México, país al que Trump ha obligado a colocar un muro antiinmigrante en la frontera sur de México. Añadió que la imagen que se publicó de la mujer haitiana que llora y suplica por sus hijos en un centro de detención del Instituto Nacional de Migración, en Tapachula, Chiapas, es una muestra más de lo que está sucediendo y debe parar.

“Espero que las imágenes provoquen una reacción en el pueblo de los Estados Unidos y se revierta el voto a Trump, el poder de la fotografía en la opinión pública es enorme y se demostró durante la guerra de Vietnam. La tragedia debe parar”, dijo Cruz.

Ronaldo Schemidt, fotoperiodista de AFP y ganador del premio World Press Photo 2018, comentó que la imagen de Óscar y Angie le genera tristeza, impotencia e injusticia. “Ojalá esta foto, como en su momento lo hizo la foto ganadora de John Moore (una niña hondureña llorando mientras su padre es detenido por la patrulla fronteriza), cambie las políticas migratorias que se están aplicando ahora. Esa familia nunca debió salir de El Salvador en esas condiciones, y nunca debió exponerse a este riesgo. Esto sólo nos demuestra lo mal que estamos como humanidad, ver a una niña ahogada abrazando a su papá sólo me dice que hubo un sufrimiento terrible y miedo, algo que no debería pasarle a una niña junto a su padre que intentaba salvarla. Es una situación terrible para todas las personas que buscan una vida mejor y que sus países no le garantizan”.

Darío López-Mills, fotógrafo de AP, coincide en que esta foto es muy parecida a la del niño ahogado en la costa de Turquía. “De hecho es también un migrante, son fotos que deberían cambiar los corazones de la gente y, en particular, de los políticos pero desafortunadamente, y al poco tiempo, a conveniencia de los mismos, se va olvidando y el maltrato de los migrantes continúa”, expresa.

 

“En este caso, la foto ilustra la desesperación de los centroamericanos por huir de sus países, enfrentar los peligros ya sea por razones de seguridad, por falta de oportunidades, o ambas”. La política de Trump de pintar a toda esta gente como una horda de criminales ha sido inhumana”, dijo.

Esta fotografía, como ninguna otra, no requiere de traducción, es un lenguaje universal, por lo mismo se sabe que la imagen de Óscar y Angie Valeria es el nuevo símbolo de la crisis migratoria, una imagen que debe perdurar mientras tengamos consciencia y que evitará que normalicemos los que nos sucede.

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