Decidido a rescatar las tradiciones más genuinas de México, Luis Álvaro Silva, quien ha sido reconocido como Mejor Actor por la Agrupación de Periodistas Teatrales(APT) se lanzó a revivir la que sin duda es la pastorela mexicana por antonomasia: La noche más venturosa del gran escritor mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi en el atrio del bello Templo de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico de la ciudad de México.

Durante más de 30 años, La noche más venturosa ha sido representada en este espacio de manera ininterrumpida en temporadas decembrinas, pero es la primera vez que Silva la toma en sus manos, celebrando un brillante debut como director escénico, amén de actuar él mismo y producir la puesta con un grupo de jóvenes y emprendedores actores capitaneados por las ya muy experimentadas Sofía Cárdenas y Tania Ruvalcaba, quienes con gran capacidad histriónica entregan a sus creaciones jugosas pautas teatrales que desternillan de risa y acaparan el gusto del público.

La historia de Lucifer (interpretado con encomiable brío por Silva) tocando con sus mágicos poderes a los ingenuos pastores para encontrar el lugar donde nacerá el Mesías y así impedir que nazca el Redentor, cobra relieves de grandguiñol en la puesta en escena que logra arrancar las carcajadas más espontáneas del público, mientras estalla el color local de los tipos populares que encarnan los diferentes pastores: Gila, Celfa, Bato, la Abuela… Y es justo que estos personajes se enclavan en los espectadores, destacando la escena en que Gila golpea a su marido; o la abuela seduce al Diablo; o Bato hace estropicios y la Abuela es masacrada por el pleito marital entre los pastores (estupendo Eduardo Vangel como la abuela).

La noche más venturosa es la noche en que los siete pecados capitales son puestos sobre la mesa por un Lucifer temerario y ladino que hace caer en la trampa a sus víctimas, hasta que aparece el Arcángel San Miguel y –literalmente- le pone en la torre: ¡Quién como Dios! , exclama en uno de los momentos más logrados y catárticos del montaje. El público no duda en aplaudir con gran emotividad.

Luis Álvaro Silva sabe dirigir con destreza; sus personajes han sido bien delineados y el manejo del espacio, teniendo como única escenografía la fachada del templo de San Francisco, convocan toda una gama de matices y atmósferas que evocan lo mejor de una temporada que año con año despierta la ilusión, el amor y la hermandad.

Eduardo Vangel, Mónica Albores, Jaime Albores, Brandon Alexis, Luisa María Landín, Arturo Núñez, Ángel López, Elizabeth Novoa y Aura López completan el elenco de esta producción que, con modestia, adquiere una grandeza teatral, popular y mexicana que incide en la recuperación de nuestro teatro, desde la figura de Lizardi.

Inspirada en una adaptación del dramaturgo Armando Daniels, La noche más venturosa develó placa alusiva a los 30 años de representaciones.

Fue una noche venturosa porque el público estuvo alegre, gozoso y lleno de pasión. La pasión del rescate de nuestras tradiciones mexicanas y quizá, también, de la fe en un mundo mejor.