Yo nunca he visto un elefante. ¿Usted, sí?

Me refiero a verlo sin la mediación de una fotografía, video, documental o película. Es decir, verlo de frente, nariz contra trompa como para escribir, por ejemplo, la greguería: Un hombre desnudo es un elefante mal dibujado.

Sin embargo, sé algunas cosas de elefantes, ya porque las he leído, ya porque las he escuchado, pero de las que no tengo mayor certeza científica. Por ejemplo:

Los elefantes de Asia son domesticables; los de África, no. De aquí se entiende que los primeros hayan sido utilizados para la guerra y sean los que el común de la gente conoce en los circos, mientras que los segundos aún son presas de caza legal o ilegal, sobre todo por el marfil de sus dientes incisivos -que no colmillos.

También sé algo del supuesto origen de la expresión elefante blanco . Según el Diccionario de los símbolos, de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, la fuerza del elefante (matangi) da a quienes lo invocan todo cuanto pueden desear. En muchas regiones, especialmente en las monzónicas, semejante don equivale a la lluvia, que es bendición del cielo: en Siam, en Laos, en Camboya, el elefante blanco aporta la lluvia y las buenas cosechas .

Pero si bien en un plano simbólico dicho animal está relacionado con la abundancia, su posesión también puede provocar la ruina. Ricardo Soca, en su Palabra del día, cuenta que tal expresión nació de la costumbre de los reyes de Siam de regalar elefantes blancos a los cortesanos que les desagradaban. Como éstos no podían deshacerse de un regalo del rey, acababan arruinados por el costo de su mantenimiento .

Pero yo que no he visto elefantes en circos, zoológicos, sabanas o selvas, tampoco he visto en fotografías, videos, documentales o películas a un elefante blanco, aunque la Wikipedia indique: En la antigua Siam, ahora llamada Tailandia, los elefantes blancos son sagrados, siendo un símbolo de poder real, ya que todos los descubiertos han sido regalados a reyes y cuantos más elefantes tenga el rey, mayor será su estatus. El actual rey Bhumibol Adulyadej tiene 10.

Esto es considerado un gran logro, aunque posiblemente se deba a las comunicaciones modernas .

Lo que me hace pensar en dos cosas y una pregunta: 1. Que mientras unos ceremoniosos -que no captores- le regalaban elefantes blancos a los monarcas siameses o le regalan elefantes blancos al monarca tailandés, para volverlos más poderosos, los monarcas, a su vez, nada ceremoniosos, se los regalaban a los cortesanos sangrones para arruinarlos. 2. Que en realidad no existen los elefantes blancos, pues ni los elefantes albinos -la falta de pigmentación también se da en algunos ejemplares de la especie- son blancos. O, ¿usted ha visto algún elefante blanco?

Yo lo que sé es que dicho animal pertenece al mismo género de la Banshee, El Cien Cabezas o el Hochigan (para más datos consultar El libro de los seres imaginarios, de Borges), por citar sólo algunos ejemplos. Y también sé otras cosas sobre la grandeza, longevidad, memoria, supuesto miedo a los ratones, piel, orejas, patas, etcétera, de los elefantes color elefante -que por lo general es gris- que en días recientes desnudaron la verdadera naturaleza del rey de España, un monarca bastante desdibujado.