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Tlatelolco, 70 años de investigaciones arqueológicas

Para celebrar 70 años de investigaciones arqueológicas en Tlatelolco, el INAH reorganizará el recorrido por su zona arqueológica, integrando al Museo de Tlatelolco, el Museo del Complejo Cultural de México-Tlatelolco, el Museo de sitio Caja de Agua, la Iglesia de Santiago Tlatelolco y el Museo del Tecpan.

Para celebrar 70 años de investigaciones arqueológicas en Tlatelolco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reorganizará el recorrido por su zona arqueológica, integrando al Museo de Tlatelolco, el Museo del Complejo Cultural de México-Tlatelolco, próximo a inaugurarse, el Museo de sitio Caja de Agua, la Iglesia de Santiago Tlatelolco y el Museo del Tecpan.

Asimismo, a lo largo del año se abrirá una serie de espacios que fortalecerán la difusión de la historia y de las excavaciones dentro de la ciudad gemela de México-Tenochtitlan, además será inaugurado el Museo del Complejo Cultural de México-Tlatelolco.

El INAH informó que otras de las acciones que se pondrán en marcha serán la creación de la Biblioteca Robert Barlow , el área de Curaduría Almacén de Bienes Arqueológicos Patrimoniales Francisco González Rul , la Osteoteca Eusebio Dávalos Hurtado y el Acervo Documental y Arqueológico del Proyecto Tlatelolco (Tecpan).

Es de mencionar que las investigaciones arqueológicas en Tlatelolco iniciaron en 1944, aunque se tiene registro de excavaciones realizadas desde el siglo XIX.

Sin embargo, en su texto La deformación craneana entre los tlatelolcas , Eusebio Dávalos Hurtado muestra datos acerca de las excavaciones en Tlatelolco anteriores a 1839, las cuales fueron difundidas por S. Morton en Filadelfia, en un escrito titulado Crania Americana .

En 1846, los clérigos Fischer y Domenech estudiaron varias tumbas en Santiago Tlatelolco, encontrando cráneos otomíes que fueron llevados al Museo Broca de París.

Además, en 1892 -con motivo de la muestra del Centenario de la Independencia de México en Madrid y a instancia de Porfirio Díaz- Manuel Ticó dirigió excavaciones en las que se hallaron diversos objetos, entre fragmentos de obsidiana, ídolos pequeños y restos humanos de la cultura a la que Francisco del Paso y Troncoso llamó Nahuas .

Al construir un drenaje que iba de la antigua calle de Santa Anita (dentro de los linderos del barrio de Santiago Tlatelolco) al canal de La Viga, en 1900 se efectuaron excavaciones en el sitio.

Pero fue el 12 de abril de 1944, a propuesta de Robert H. Barlow, que inició formalmente el proyecto de investigación interdisciplinario en los terrenos localizados frente al atrio de la Iglesia de Santiago Tlatelolco.

Los trabajos de Antonieta Espejo, Pablo Martínez del Río y Barlow dieron por resultado el descubrimiento de las escalinatas pertenecientes a diferentes sobreposiciones del Templo Mayor y parte de la estructura de Tlatelolco I.

Por otro lado, se localizaron cráneos en los escalones de la Etapa II y en la escalinata B, correspondiente a la Etapa III.

En ese mismo año, 1944, Barlow encontró en el pozo estratigráfico III el primer entierro con ofrenda. También se halló el primer osario en una fosa cavada en tezontle, que fue sellada con piedras del mismo material.

Un año después, el equipo de trabajo abrió el primer museo de sitio con algunas esculturas recuperadas en excavaciones hechas años atrás.

Junto a James B. Griffin, Antonieta Espejo inició el estudio tipológico del material cerámico y el 21 de mayo de 1946 localizaron un entierro consistente en huesos calcinados y una urna de barro o copa estilizada.

En 1950, Franklin Mash inició el estudio de los petroglifos incorporados a la fachada Este de la Etapa II del Templo Mayor, y 13 años después se publicó el descubrimiento del plato de fondo ondulado llamado Cuauhxicalli.

En el mismo año se dio a conocer un Tzompantli en Tlatelolco, cerca de 170 cráneos procedentes de un altar o Tzompantli, localizados muy cerca del templo ubicado en la esquina noreste de la zona arqueológica.

La existencia de pintura mural en lo que correspondería a la estructura de Tlatelolco I, abrió la posibilidad de encontrar restos del adoratorio a Tláloc.

MISMA MISIÓN, NUEVOS INVESTIGADORES

En 1987 comenzó el Proyecto Tlatelolco, propuesto y dirigido por el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma hasta 1992. Ahora, el arqueólogo Salvador Guilliem Arroyo se hace cargo de las excavaciones.

De acuerdo con el investigador, surgió como una extensión del Proyecto Templo Mayor, con el objetivo fundamental de crear un acervo documental sobre el sitio y la recuperación sistemática de materiales arqueológicos análogos que permitan una contrastación de las ciudades gemelas de los mexicas: Tenochtitlan y Tlatelolco .

Actualmente, los trabajos de excavación continúan en el Complejo Funerario Novohispano descubierto en 2007 en el Gran Basamento, donde hasta 2014 se han descubierto 180 entierros humanos; sede análoga de la Casa de las Águilas de Tenochtitlan , aseguró Guilliem Arroyo.

En otro orden, el año pasado, luego de las lluvias, el personal de custodia del sitio detectó en el Templo Mayor una ofrenda, ubicada en el centro del desplante de la séptima etapa constructiva.

Por otra parte, de 2012 a la fecha, el Proyecto de Protección Técnico Legal (Salvamento) supervisa e interviene en los trabajos que realiza la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a través de los cuales se localizó una plataforma prehispánica en la esquina del edifico de Relaciones Exteriores.

El hallazgo incluye un conjunto de entierros ubicados cerca del cine Tlatelolco y dos casas-habitación prehispánicas dentro de la unidad habitacional y la calzada prehispánica que se dirigía al Tepeyac.

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