“A lo largo del 2019 hemos visto en forma creciente la falta de confianza en la ciencia mexicana, de una parte de la clase política y se ha alimentado una imagen de la investigación y la docencia universitaria como partícipes y beneficiarios de excesos, corrupción y despilfarro de recursos públicos. Ésta no es una imagen justa del ingreso, papel y compromiso que la academia mexicana tiene con el país”. Así lo manifestó el recién formado movimiento @ProCienciaMx, frente a Palacio Nacional.

La agrupación que se creó a través de la plataforma change.org, con la petición Educación y Ciencia para la Sociedad, surgió de la iniciativa de investigadores de distintas instituciones, pero al momento ya cuenta con 11,600 firmas y contando. “En tres semanas la respuesta fue increíble, en muy pocos días logramos el cometido, e incluso la gente sigue firmando”, expresó Marcia Hiriart, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

“Esto es preocupante y nos parece un grave error, tanto de política pública como de una estrategia de desarrollo”, se lee en el documento público. “Estamos acostumbrados a trabajar con presupuestos restringidos, auditados y evaluados”, y agregan, “estamos conscientes de que estos sistemas podrían ser transformados o perfeccionados, pero queremos participar”.

La doctora Gabriela Dutrénit, de la UAM Xochimilco, en entrevista para El Economista aseguró: “Los científicos sí queremos hacer una contribución a la transformación del país, la posición de los científicos no es contra el gobierno, el Conacyt o la SEP, pero los queremos de aliados para trabajar juntos a favor del país”.

Por lo anterior, la carta, dirigida al presidente de la República, Cámara de Diputados, Senado, Secretaría de Educación Pública y al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, solicita: asegurar una inversión de 1% del PIB, como lo manda la Constitución; impulsar una reforma fiscal de fondo y fomentar la inversión privada; transparentar los criterios de asignación de recursos, modificar el discurso denostador, revertir los recortes y despidos; asegurar recursos para el sector salud, garantizar la autonomía de las instituciones, correspondencia entre presupuesto y crecimiento de matrícula; un debate inclusivo y respetuoso, y aumentar presupuesto a universidades.

“Hemos venido participando en todos los foros que se han organizado; desde Cámara de Diputados, SEP, ANUIES, el Foro Consultivo, hemos dado nuestra opinión y la importancia de que se mantenga la participación pública, sin una estructura muy vertical, vamos a seguir participando y llevando la voz de @ProCienciaMx a todos los espacios”, aclaró Dutrénit.

Confirmó: “Es un movimiento grande, al que hay que ponerle atención, que se está organizando y que no tiene líderes. Surgió de abajo, de una preocupación genuina de los investigadores, que somos los afectados y cada vez crece más”.

Dijo que esto lo toman muy en serio y hoy hacen pública su intención de seguir. “Hoy vamos a todos los sitios a quienes va dirigido este primer comunicado y luego estaremos planeando las nuevas acciones, porque este es un movimiento”.

Las voces de los científicos

“Los científicos nunca hemos sido privilegiados, nunca hemos contado ni con el mínimo que se considera adecuado del Producto Interno Bruto para lograr mejor ciencia. Creemos que la CTI es motor de desarrollo y es una pena que no podamos trabajar en conjunto”, expresó Lorenza González Mariscal del Cinvestav.

“La unión del aspecto científico persiste y en realidad siempre hemos querido trabajar por el bien de este país, lo que nos preocupa es la reducción presupuestal y el desdén hacia nuestra actividad. Nuestro país completo no podría ser sin la participación de la ciencia, vacunas, antivenenos, conocimiento social, desdeñar es un error absoluto y condena a nuestro país a una mediocridad. Estamos defendiendo nuestras ganas de trabajar y producir”. “La cerrazón que ha mostrado Conacyt debería romperse, pareciera estarse distanciado de la comunidad científica y creo que debería ser al revés, ella (María Elena Álvarez Buylla) es científica”, dijo David Romero, del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM.

“Nosotros nunca hemos dejado de estar presentes en la sociedad, se pide no generar distorsiones y dirigirse a la comunidad de CTI con respeto, pues esto evita que la sociedad misma distorsione el mensaje. La ciencia para muchos es una oportunidad de llevar y realizar sueños también y no podemos soslayar esa parte”, sostuvo Mauricio Flores, del Centro de Investigaciones en Óptica.

“Sin duda hay que hablar más hacia la sociedad y nosotros también hemos aprendido, a veces los científicos hablamos un lenguaje muy especializado. Debemos transmitirle a la sociedad el valor de lo que hacemos y que, por tanto, los impuestos que se pagan, y de los cuales nosotros recibimos una parte, dan frutos. Queremos ser muy cercanos con este movimiento”, concluyó Dutrénit.

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