Con una inversión de 3.5 millones de pesos, la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Distrito Federal (Seciti) entregó ayer un sistema de riego al ejido de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, el cual fue desarrollado por el Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Me he dado cuenta de algo que no me caía el veinte: el pueblo no entiende muy bien por qué hay que apoyar a la ciencia, pero esto sucede porque ésta no ha logrado contribuir a resolver los problemas locales y eso es una falla de la comunidad científica , dijo el titular de la Seciti, René Drucker Colín.

Para el funcionario, con casi un año al frente de la Seciti, este esfuerzo se trata de ciencia agrícola o agropecuaria para la producción de alimentos . Además, aunque ha sido criticado, él considera que la ciencia debe aspirar a solucionar los problemas de la población (…), no vamos a poder solucionar todos, pero sí algunos .

Estos 3.5 millones de pesos son parte de un presupuesto de 20 millones de pesos que la Seciti le otorgó al Instituto de Ingeniería, en particular a la titular de varios proyectos, Rosario Iturbe Argüelles, quien narró que ese dinero se está canalizando para proyectos como saneamiento de las aguas que corren en los canales de Xochimilco.

Vamos a tener una planta piloto en Caltongo, también estamos trabajando en rehabilitar las cuatro plantas tratadoras de agua y vamos a implementar un modelo matemático para dar circulación al agua , informó Iturbe Argüelles.

EL PROYECTO

Por lo pronto, el proyecto ya concretado es el de las dos bombas de agua con 30 caballos que trabajarán de manera continua para alimentar una línea de 6 pulgadas de diámetro que corre en 3 kilómetros de terreno ocioso , es decir, 273 parcelas que ya podrán ser sembradas y dar beneficio a 300 ejidatarios.

Iturbe Argüelles destacó que las aguas tratadas que corren por el canal que alimenta al ejido de San Gregorio Atlapulco provienen del Cerro de la Estrella, ubicado en Iztapalapa, y serán purificadas para uso agrícola a través del uso de diatomeas (algas con cápsula de sílice) que eliminan los microorganismos y metales pesados hasta en un 90 por ciento.

Para la investigadora, este proyecto da fin a una contradicción, de muchas que existen en el país, pues en el ejido no se podía sembrar pese a estar rodeado de agua y ahora ya se va a poder aprovechar el líquido vital.

PREFIERE NO HABLAR

René Drucker no quiso dar información sobre el tema del Parque Científico de la Ciudad de México, que fue inaugurado e instalado en un plantel del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey el 25 de febrero del 2013.

Al preguntarle sobre los avances logrados en este centro, dijo: Ése se canceló, queremos hacer un parque científico en la Planta de Asfalto (…), ahí va a haber un gran proyecto (…) La verdad no quiero hablar de eso porque no me interesa estar ventaneando .

elizabeth.ruiz@eleconomista.mx