Las revistas científicas Nature y Science publican simultáneamente una carta firmada por 40 expertos en influenza que pone fin a la moratoria voluntaria que los propios investigadores impusieron, en enero del 2012, a toda investigación dedicada a comprender cómo se transmite el virus de influenza aviar H5N1.

En conferencia de prensa organizada por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, Ron A.M. Fouchier, investigador del Erasmus Medical Center de Rotterdam, Holanda, y uno de los autores de la misiva explicó: La moratoria se estableció con el fin de permitir la discusión sobre los riesgos y beneficios que derivan de la investigación en la transmisión de H5N1 .

Fouchier, experto en virología molecular, explicó que, con ello, se dio tiempo a las instituciones y gobiernos para revisar detalladamente las soluciones y oportunidades para afrontar los retos que este tipo de investigación plantea y afirmó: Creemos que las condiciones que dieron lugar a esta moratoria han sido revisadas y adecuadas en la mayoría de los países, por lo que es nuestra opinión que en aquellos países donde la investigación puede llevarse a cabo de forma segura deben retomarse las investigaciones dada su importancia para la salud pública .

La moratoria surgió a raíz de una serie de experimentos controversiales realizados por dos grupos de investigación independientes (uno dirigido por Fouchier, y el otro, por Yoshihiro Kawaoka de la Universidad de Wisconsin-Madison en EU), que permitieron producir en el laboratorio variantes del virus de influenza aviar H5N1 potencialmente letales. Los investigadores demostraron que con tan sólo unas cuantas mutaciones en el genoma del virus era posible producir variantes del virus que se transmiten eficientemente entre hurones, el modelo animal usado para estudiar influenza en mamíferos.

Hasta ahora, el virus de influenza aviar que existe en la naturaleza no ha mostrado capacidad para transmitirse fácilmente de humano a humano.

De ahí que la creación de estos virus de laboratorio disparó todas las alarmas. Incluso se discutió sobre la pertinencia de publicar los resultados de estas investigaciones, las cuales eventualmente aparecieron en Science y Nature.

En la conferencia de prensa realizada esta mañana, ambos investigadores destacaron la importancia de su trabajo. Para ellos, comprender cómo es que un virus de influenza adquiere la capacidad para transmitirse por vía aérea (es decir, conocer qué mutaciones favorecen este tipo de transmisión) permitirá monitorear mejor los virus que se encuentran en la naturaleza e identificar aquellos que podrían convertirse en un riesgo.

Además, dado que existen diferentes variantes del virus de influenza aviar H5N1 en diferentes países, estos estudios permitirán seleccionar mejor qué variantes del virus son más útiles para producir vacunas y antivirales.

Por lo pronto, dado que en Estados Unidos no se ha llegado aún a una decisión final sobre cuáles deben ser las condiciones de bioseguridad dentro de las cuales deberá llevarse a cabo este tipo de investigación, ni en este país, ni en ningún otro cuyas investigaciones sean financiadas con fondos procedentes de los EU, la moratoria será levantada.

EL CONOCIMIENTO?¿LO JUSTIFICA TODO?

La comunidad científica sigue dividida respecto de si los potenciales beneficios de este tipo de investigaciones son mayores que los riesgos de que una variante creada en el laboratorio sea liberada al ambiente de forma accidental o deliberada.

Al respecto, Kawaoka, quien también firma la misiva, explicó en la conferencia de prensa: Queremos reiniciar nuestros estudios sobre cómo el virus de influenza se adapta a los mamíferos porque creemos que esta investigación es fundamental para prepararnos para una posible pandemia . El también investigador de la Universidad de Tokio en Japón agregó: Nuestras investigaciones permitirán una mejor vigilancia epidemiológica y ayudarán a la producción de vacunas. De ahí que el mayor riesgo es no hacer investigación que nos permita estar mejor preparados para responder a una pandemia de influenza aviar .

Kawaoka refirió cómo se han tomado ya todas las precauciones necesarias para llevar a cabo de forma segura los experimentos con los virus modificados; se han establecido protocolos de seguridad y múltiples barreras para prevenir la posible liberación de un virus experimental.

Aunque no podemos decir que no hay riesgo, sí podemos minimizar y manejar dicho riesgo dice Kawaoka.

Ante la pregunta expresa sobre si la evaluación de los riesgos/beneficios es subjetiva o cuenta con fundamentos objetivos, Richard Webby, director del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud para Estudios de la Ecología de la Influenza en Animales del St. Jude Research Hospital en Memphis, EU, explicó: Existen personas que dan mayor peso a los riesgos y ciertamente aquellos que favorecen los beneficios. Uno de los aspectos básicos es cómo cuantificar algunos de estos puntos (…) pero es algo difícil de hacer. Ciertamente, no hay un acuerdo unánime .

Hasta ahora, la discusión se ha mantenido prácticamente en el ámbito de la ciencia y de aquellos que la financian. Sería importante abrir la discusión a otros ámbitos del conocimiento como la Sociología, la Filosofía de la Ciencia y la Bioética, para tener una mejor perspectiva sobre si todo riesgo es aceptable en aras de un mayor conocimiento.

Para Fouchier: El análisis de riesgos/beneficios no es una ciencia exacta. Pero todos aquellos que firmaron la moratoria en el 2012 ahora están de acuerdo en que retomemos el trabajo .

Experta en biología molecular opina sobre la polémica

No se debe limitar la realización ni la publicación de las investigaciones sobre el H5N1, pero se debe tener precaución con algún tipo de investigaciones que, al darse a conocer, puedan ser tomadas por malas manos, declaró la investigadora ganadora del Premio L’Orea-UNESCO La Mujer en la Ciencia 2012, Susana López Charretón.

En entrevista telefónica, la experta en biología molecular dijo que la investigación en general no se hace para causar daño sino para aumentar el conocimiento y así tratar, por ejemplo y como en este caso, de controlar una infección viral, aunque hay algunas investigaciones que pueden ocuparse de manera perjudicial .

En el caso de la investigación de los virus H5N1 de la gripe aviar, donde investigadores publicaron artículos sobre cómo este virus podía infectar a través de vía área, y lo que hacían era usar modelos de mamíferos –hurones-, fue una noticia que causó preocupación porque fue extendida por no-científicos y se decía que se podía causar daño a los humanos, pero para eso hay una gran distancia, indicó López Charretón.

Es cierto que hay algún tipo de investigaciones que tienen que ser manejadas más prudentemente… pero, en general, el limitar la publicación de ese tipo de descubrimientos es terrible, porque se detiene mucho el conocimiento de cualquier tipo de patógeno , explicó la científica.

La investigadora del Instituto de Biotecnología de la UNAM comentó que en este tipo de casos también es necesario destacar un problema de ética en la prensa, pues se tiene que revisar la manera en que se publican los avances de cierto tipo de investigaciones, sobre todo para no causar pánico.

Recordó que en cualquier caso, quien regula las publicaciones especializadas, sobre todo en revistas arbitradas, son quienes en general tienen la política de publicar todos los avances.

(Con información de Elizabeth Ruiz Jaimes)

laura.vargas@eleconomista.mx