Las emociones son evidentes dentro del gremio editorial en habla hispana. Durante gran parte del 2020 y al menos durante el primer trimestre del presente año, la cadena comercial del libro en todo el mundo, en especial en nuestra lengua, tuvo bajas en sus ventas que pusieron contra las cuerdas a eslabones imprescindibles del mercado como las librerías y las editoriales independientes, como este diario ha venido reportando a lo largo del impasse sanitario.

Pero las emociones ahora no son desalentadoras. Se percibe el optimismo de quienes se preparan para el reencuentro físico con el público en el gran evento de las letras en lengua hispana, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), misma que no tuvo alternativa el año pasado y emigró toda su programación al formato virtual.

A partir de este sábado, 27 de noviembre, y hasta el próximo 5 de diciembre, la FIL Guadalajara volverá a ser ese gran mercado y encuentro de las ideas que detona el periodo del año más favorable para la industria del libro, donde se registran las ventas más altas y se confirma si el mercado tuvo la oportunidad de crecer o, como en el caso del año pasado, pudo recuperar algo del detrimento causado por el periodo más agudo de restricciones, mismo que dejó un abismo de aproximadamente -30 por ciento.

Pero, en números, ¿cómo llega el mercado editorial a esta recta final del año? ¿Qué tan capaz ha sido para recuperarse del detrimento del año pasado?

De acuerdo con la agencia Nielsen Bookscan Services en México, que tiene un alcance estimado del 80% de los puntos de venta del país, hasta la semana 44 del año, es decir, la primera de noviembre, la venta en volumen fue de 13 millones 697,002 ejemplares físicos frente a 10 millones 555,005 a la misma altura del 2020, es decir que hasta lo que va del presente año los resultados por venta de volumen de libros físicos son favorables en un 29.7% comparados con los del año precedente.

Algunos de los puntos clave de esta recuperación yacen en semanas como la 15, a mediados de abril pasado, con el reporte de ventas de 279,084 ejemplares, frente 103,674 del mismo periodo en el 2020, es decir, con una recuperación de 169%; y la semana 21, la última de mayo, con un reporte de venta de 334,421 ejemplares frente a los 144,071 del año pasado, con una recuperación de 132 por ciento.

Ahora bien, en términos de valor, los resultados hasta la semana 45 del año suman 3,326 millones 401,305 pesos facturados que, enfrentados a los términos en valor que hasta la semana 45 del 2020 arrojaban 2,404 millones 801,263 pesos, da como resultado una recuperación hasta el momento de 38% por la venta de libros entre el primer año de pandemia y el que corre.

Incluso es ligeramente mayor que el 2019

Durante su participación en el Foro de la Industria Editorial “Pospandemia: presente y futuro 2021”, organizado por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) un par de semanas atrás, David Pemán, gerente regional de Nielsen Bookscan Services, declaró que “los resultados que tenemos, la verdad que son bastante positivos. En estos momentos del 2021, según lo que llevamos acumulado del año en los 11 países donde estamos midiendo las ventas de los mercados editoriales, estamos teniendo fuertes ventas que superan a las caídas que hubo en algunos países (...) en los mercados latinos, como España, México e Italia, sí que registramos caídas en el 2020, pero en estos momentos estamos registrando crecimientos superiores a las caídas”.

En el caso específico de México, declaró, el crecimiento de 2021 comparado con el mismo periodo de 2019, el año previo a la crisis sanitaria y económica, el crecimiento es hasta ahora de 2% en unidades y del 13% en valor. Esta variación entre unidades y valor, explicó, “es una de las peculiaridades del mercado editorial en México” y responde al incremento gradual del precio medio del libro que desde el 2019 roza casi los 40 pesos.

Y sí, ha habido un avance muy grande en la penetración del e-commerce, pero, por lo que vemos, ha sumado, ha habido un avance profundo, pero no ha canibalizado las ventas del libro físico sino que se ha sumado”, añadió.

Pese a todo este escenario positivo, la recuperación del déficit del 30% en el mercado general del año pasado, es decir, el registrado por Bookscan y el que registra la Caniem, difícilmente se remontará este año.

Se percibe emoción y optimismo entre quienes se preparan para el reencuentro físico con el público en el gran evento de las letras en lengua hispana, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx