Considerada una de las obras más importantes del patrimonio cultural de México, la Casa Rivas Mercado ha concluido su proceso de restauración estructural y arquitectónica y abre las puertas a un espacio lleno de historia e identidad nacional.

La construcción del inmueble data de 1899, fue diseñado por el mismo Antonio Rivas Mercado. Se ubica en el corazón de la colonia Guerrero, en la calle Héroes 45, uno de los barrios más antiguos de la Ciudad de México. Entre los detalles arquitectónicos que destacan, propios del estilo ecléctico del siglo XIX, se pueden nombrar sus columnas dóricas al frente y las balaustradas renacentistas de las terrazas.

Mención aparte merecen los tapetes de mosaicos que decoran los pisos de la residencia. Los trabajos de restauración que se realizaron a partir del 2008 pusieron especial énfasis en esta característica. Para recrear con la mayor fidelidad posible los pisos, se encargaron en Inglaterra cerca de 50,000 piezas de mosaico, en total, 90 diseños distintos.

El resto de las recreaciones, como los detalles de cantera y ebanistería que adornan la escalera principal o la terraza afuera del despacho del arquitecto Rivas Mercado, fueron hechas de igual manera, a la medida, pero por artesanos mexicanos. (En la escalera) se usó la misma madera: encino americano, pero hecha por ebanistas actuales, recreando el mismo estilo, fieles al original , explica el miembro del patronato Bruno Newman.

El trabajo de recuperación

En el primer recorrido de la Casa Rivas Mercado estuvo presente Ana Lilia Cepeda, presidenta de la Fundación Conmemoraciones 2010 AC, la cual forma parte de un grupo de particulares que nos reunimos en el 2007 en torno a las celebraciones de los 200 años de la Independencia y los 100 de la Revolución Mexicana. Uno de sus objetivos es mantener la memoria histórica y recuperar inmuebles de carácter patrimonial , explica la maestra.

La investigación sobre el estado original del inmueble corrió a cargo del arquitecto Gabriel Merigo, con la ayuda del restaurador Luciano Cedillo. Cuando entramos a la casa no nos imaginamos la riqueza de los elementos decorativos, (la casa) estaba toda deteriorada, pero también saqueada, porque a lo largo de 20 años estuvo abandonada , comenta Cepeda.

La casa perteneció, hasta el momento de su muerte, en 1927, a Antonio Rivas Mercado. En ese momento, pasó a manos de su hija mayor, Alicia. En 1936 ella vendió la casa a una familia, que la habitó por un periodo de 60 años. A partir del terremoto de 1985, la casa permaneció en desuso.

En el 2006, gracias a Katherine Blair, la escritora de A la sombra del Ángel, los jóvenes de la colonia Guerrero buscan (la casa). Realmente esta casa se salva gracias a los habitantes de la colonia , explica Cepeda.

A partir de entonces, comenzó la gestión para la compra del inmueble por parte de la Ciudad de México. La transacción llegó a 8 millones de pesos, a los que se les suma un total de 85 millones de pesos, con inversión pública y privada, para los trabajos de reconstrucción y restauración.

El futuro de la casa

Los miembros del patronato, Rafael Micha y Bruno Newman, consideran que la Casa Rivas Mercado es un polo económico y cultural para la colonia y encierra un valor histórico y de identidad a nivel nacional.

Por esta razón, a corto plazo la Casa Rivas Mercado tendrá diferentes funciones. Por un lado, se abrirá al público, previa cita, como un museo de sitio para dar a conocer la vida y obra tanto del arquitecto Antonio?Rivas Mercado como de Antonieta Rivas Mercado, quien juega un papel importante en la historia nacional.

Habrá visitas guiadas, tanto de carácter arquitectónico como dramatizadas, y existe la posibilidad de que se habiliten espacios para funcionar como un centro cultural. También se buscará generar un archivo con el trabajo del arquitecto.

Ahora la Casa Rivas Mercado vuelve a ser un espacio entre los habitantes del barrio de la Guerrero. Al preguntarle a Luciano Cedillo sobre la reacción de la gente, dijo que primero (la reacción fue de) curiosidad, pero, ahora, de integración, en el sentido de que lo ven como un elemento muy importante para la colonia por todo el significado que tiene. También lo ven como un espacio propio en donde una vez que empiecen las actividades culturales, va a ser importante para el propio desarrollo del tejido social .

¿Quién fue Antonio Rivas Mercado?

Arquitecto, ingeniero y restaurador, Rivas Mercado (Tepic, 25 de febrero de 1853) es quizá más conocido por diseñar las modificaciones a la columna conmemorativa del centenario de la Independencia de México, conocida como el Ángel de la Independencia, uno de los símbolos inequívocos de la Ciudad de México, por petición de Porfirio Díaz.

Cursó sus estudios en la capital del país, para luego asistir al Stonyhurst College de Inglaterra, al Liceo de Burdeos, en Francia, y posteriormente matricularse como arquitecto en el École des Beaux-Arts y como ingeniero en La Sorbonne, en París.

Otras notables obras de su autoría incluyen el actual Museo de Cera (Calle Londres 6, colonia Juárez), la restauración del frente del antiguo Ayuntamiento de la ciudad, el edificio de la Aduana de Ferrocarriles en Tlatelolco, el Palacio Municipal de Tlalpan, la decoración de algunos de los salones del Palacio Nacional y su tumba en el Panteón Francés.

mariana.ampudia@eleconomista.mx