Guadalupe Amor (1918-2000) es y será una mujer importante para las generaciones venideras, porque rompió esquemas al igual que otras mujeres de su época que fueron catalogadas de locas, aseguró anoche la escritora Elena Poniatowska (1932).

Durante el espectáculo Sagrado sonambulismo: Homenaje a Pita Amor , en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la autora de La noche de Tlatelolco , acompañada por Lilia Aragón, Gabriela Araujo, Graciela Doring, Isela Vega, Lisbie Cuéllar y Pilar Pellicer, recordaron a quien fuera una figura fundamental dentro de la literatura mexicana.

Poniatowska, sobrina de Pita Amor, como cariñosamente se le conocía, hizo un breve recorrido por la vida y obra de su tía, desde sus momentos de triunfo absoluto, hasta los de gran decadencia, pasando por la trágica muerte de su hijo Manuelito y sus últimos años de vida, los cuales vivió en el abandono y la soledad.

Por espacio de poco más de una hora y en una sala que lució abarrotada, los presentes disfrutaron de un collage poético con una lectura dramatizada de la obra de Pita Amor a cargo de las actrices antes mencionadas, bajo la dirección del dramaturgo mexicano Miguel Sabido.

En su intervención, Poniatowska recordó a Amor, como una de las figuras más desenfrenadas de la década de los 40 y 50, pues fue una mujer que en su época posó desnuda, lo que le valió ser satanizada por la sociedad de su tiempo.

Señaló que Pita Amor produjo de golpe y porrazo , ante el azoro general, su primer libro de poesía Yo soy mi casa , publicado a iniciativa de Manuel Altolaguirre, el cual dedicó a la también poetisa Gabriela Mistral.

Recordó que la obra causó sensación e inmediatamente el escritor mexicano Alfonso Reyes la apadrinó poéticamente .

Resulta contradictoria esta mujer que no cejaba en su afán de escándalo y salía desnuda bajo su abrigo de mink a gritar a media noche en el Paseo de la Reforma: yo soy la reina de la noche.

Pita Amor fue de escándalo en escándalo, sin la menor compasión por sí misma; en su programa de televisión repleta de joyas, dos anillos en cada dedo, con su invariable bucle sobre la frente y sobre todo con un escote que hizo protestar a la liga de la decencia, alegando que no se podía recitar a San Juan de la Cruz enseñando los pechos , señaló Poniatowska.

En pequeñas pausas de la lectura a cargo del grupo de actrices, Miguel Sabido eligió la personalidad de Guadalupe Amor, al tiempo que confesó haber quedado enamorado de su hermosura, a pesar de lo polémica que fue.

Fue una mujer de extraordinaria belleza, a la par que Dolores del Río y María Félix, una de las mujeres más hermosas de México, que gozó de una aguda inteligencia y de un don creativo al nivel del más alto poeta. Cuando yo la conocí me enamoré de ella, quedé fascinado con Guadalupe y tuve el privilegio de su amistad durante muchos años , indicó.

Los bloques temáticos de la obra de Pita Amor que el público disfrutó sin moverse de sus asientos fueron: el Polvo, Erotismo, Juegos infantiles, Yo soy mi casa y Lucha contra Dios.

Guadalupe fue una poeta mística pero no al modo de San Juan de la Cruz o de Santa Teresa de Ávila, Pita le exige, le reclama a Dios que la enamore .

Al término de la función los presentes dieron un fuerte aplauso a cada uno de los participantes, por tan emotivo homenaje.

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