Tres de los cuatro candidatos a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya, tienen claro quién representa sus intereses en el ámbito cultural, mientras preparan la agenda a trabajar en la Secretaría de Cultura a partir del 1 de diciembre, la cual actualmente se encuentra presidida por María Cristina García Cepeda.

Quien ocupe este puesto será la tercera persona en ostentar el título, ya que la Secretaría de Cultura fue fundada por el actual presidente Enrique Peña Nieto apenas en el 2015. El primer secretario fue Rafael Tovar y de Teresa, quien falleció en el 2016.

Revisamos quién es quién y cuáles son las propuestas que representan a cada una de las coaliciones en el ámbito cultural.

Alejandra Frausto / Juntos Haremos Historia

El poder de transformar con cultura

“Ahora creemos que somos libres, pero vivimos presos de una pequeña pantalla que nos dicta mucho de nuestro actuar, presos de muchas otras ideas, pero, si hay un camino a la libertad, es la cultura, si hay un camino a la libertad, es el del arte”, comentó Alejandra Frausto al iniciar su charla en la Universidad del Claustro de Sor Juana el pasado 19 de junio.

“Esto es resultado colectivo de un diálogo con representantes del sector cultural alrededor del país. No podemos asumir que son todos ni que el plan está concluido, pero sí representa un esfuerzo colectivo donde anhelos, preocupaciones y urgencias coinciden. Son líneas de trabajo donde la cultura se sitúa en un plan de nación como uno de los ejes de transformación social”, agregó.

El poder de la cultura

Durante el evento, Frausto expuso su proyecto cultural. Para ella, los programas culturales se diseñan desde el escritorio, pero es fundamental que el quehacer cultural se “haga desde la tierra, que se baje al ruedo y de ahí construyamos una realidad distinta. Ese es el principio de cambio del proyecto cultural que estamos planteando”.

Uno de los ejes rectores de su programa es reconocer que la cultura es un derecho humano, aunque como muchos otros no se cumple a cabalidad, por lo tanto, se deberá garantizar a los niños, como parte de su vida y cotidianidad, y que ellos no sean solamente una audiencia, sino que tengan la posibilidad de ser creadores. Y es que con la centralidad de los programas culturales nos perdemos de la diversidad cultural que existe en el país y que “nos distingue con mayor señorío frente al mundo”.

El reconocimiento de la diversidad nos lleva a otro de los ejes del proyecto de Frausto: Reconocer que en cada comunidad y municipio del país hay una fuerza creativa a partir de la cual se pueden generar proyectos culturales.

Perspectiva de género y conectividad

Para atender la desigualdad, se creará un observatorio de género y derechos humanos así como un programa para fomentar proyectos culturales de mujeres y minorías. El observatorio fomentará la implementación de las siguientes líneas: paridad laboral y salarial; lenguaje incluyente y no discriminatorio; accesibilidad para todas las personas; facilidades para madres y padres; trabajo desde casa, y participación igualitaria en el sector cultural.

El proyecto cultural de Frausto contará con programas dirigidos a los jóvenes, pues considera que los existentes han sido insuficientes.

Para Frausto y su equipo, la conectividad es un derecho y el Internet, un medio para crear, distribuir y consumir productos culturales, por lo que es necesario implementar mecanismos para garantizarlo. Buscan crear plataformas para la distribución digital, contenido de redes y plataformas comerciales, así como el fortalecimiento de los derechos de autor.

El proyecto cultural de Morena propone un fondo especial para la reconstrucción del patrimonio cultural dañado por los sismos. De la mano de las comunidades afectadas crearán una escuela donde se impartirán talleres y oficios para la conversación y restauración del patrimonio. El proyecto desea recuperar la confianza en el espacio público para que la gente y los creadores tengan cerca la oferta cultural a nivel comunitario.

En cuanto a la inversión en infraestructura cultural, Frausto comentó: “Primero daremos vida a la infraestructura cultural existente, que es mucha y es valiosa, y después pensaremos si es pertinente construir algo más”.

Para Alejandra Frausto, el ejemplo más simbólico es el proyecto de transformación de Los Pinos en uno de los complejos culturales más grandes de Latinoamérica, un espacio abierto donde podrán confluir todas las disciplinas artísticas.

César Moheno / Todos Por México

Política fiscal  para el arte y la cultura

El historiador César Moheno aseguró en entrevista para El Economista que José Antonio Meade, candidato de la coalición Todos por México, implementará una nueva política fiscal para la cultura que “asegurará más y mejores presupuestos y que potencien la inversión en beneficio de las industrias creativas y evidentemente para toda la cultura de México”, dijo.

Esta nueva política fiscal, señaló Moheno vía telefónica, permitirá consolidar a las empresas creativas y “trabajar de manera flexible con cada uno de los géneros de las empresas culturales para establecer un régimen fiscal a su medida”.

“Eso significa que cada una de las empresas creativas va a recibir los estímulos fiscales que necesite para asegurar su creatividad y queremos que los autores, los artistas, los artesanos dejen de ser considerados como causantes y sean tratados como lo que son: creadores culturales”, agregó.

Esto permitirá que cualquier persona, empresario o fundación pueda decidir con toda claridad aportar recursos, por ejemplo, para la restauración de un monumento, histórico.

“La clave es que se abra la posibilidad a nuevas fuentes de financiamiento para la cultura, que no sea solamente el presupuesto gubernamental el que impulse el talento creativo de los mexicanos”.

César Moheno es historiador y tiene cerca de 30 años trabajando en instituciones públicas y privadas como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), entre otros.

¿Cuáles son las ideas de José Antonio Meade en su propuesta cultural?

Se conjugan las ideas de libertad, equidad, diversidad, inclusión y paridad total entre mujeres y hombres. Estamos convencidos de que la política cultural genera desarrollo y beneficio económico para todos así como desarrollo social.

El vicecoordinador de cultura de la campaña de José Antonio Meade explicó que la cultura, creatividad e innovación están en el ADN de la propuesta cultural.

“Queremos que todos los espacios culturales estén conectados en redes con tecnología de punta para acceder a contenidos generados por las instituciones, por las empresas creativas mexicanas, y vamos a promover la neutralidad del Internet para garantizar la libre circulación de contenidos. Queremos hacer del conocimiento un bien universal en México”.

Entre las propuestas de José Antonio Meade están: potencializar la educación artística en las primarias con la creación del programa Educación para el Arte y la Imaginación, establecer un programa de seguimiento y apoyo a los talentos artísticos en todo el país y crear el Instituto Nacional de las Artesanías.

“Los talleres artesanales son una empresa creativa fundamental y desde dicho instituto vamos a potencializar a los artesanos, vamos a promover la conservación, creación, difusión, protección y comercialización de las artesanías mexicanas desde una perspectiva cultural. Vamos a crear redes de comercio justo en el ámbito nacional e internacional para beneficio de los artesanos”.

Uno de los retos para quien llegue a ser titular de cultura en el próximo gobierno será la reconstrucción de inmuebles históricos tras los sismos.

Tenemos alrededor de 2,200 monumentos que de manera urgente vamos a apoyar con el talento de todos para que se realice la restauración con una premisa fundamental: los recursos que vamos a invertir en los trabajos de restauración; 80% de la inversión lo usaremos para ofrecer empleo directo a los mexicanos de las poblaciones afectadas. De esta manera la reconstrucción del patrimonio se va a invertir en el beneficio económico para las familias y en un disparador para la economía local en las poblaciones que se vieron afectadas.

 

Raúl Padilla / Por México Al Frente

Reconstruir la industria cultural

Raúl Padilla López es enlace para temas culturales de la coalición Por México al Frente que encabeza Ricardo Anaya y accedió a una entrevista con El Economista.

Raúl Padilla habla del proyecto cultural diseñado para Ricardo Anaya. El entrevistado es fundador de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

¿Cuál es la propuesta cultural más importante de Anaya?, le preguntó, Padilla respira, deja de un lado el engargolado que lleva con el proyecto y dice:

“La cultura da a la producción de bienes y servicios culturales que son comercializados (...) y éstos podrían ser mucho más importantes para el desarrollo económico del país de lo que son ahora. ¿Son importantes las industrias culturales ahora?, sí, pero podrían ser mucho más”.

¿Propone una reingeniería de industrias culturales?

Varios de los planteamientos y reformas del frente son: hacer de la cultura y de las industrias culturales un verdadero pivote para el desarrollo; reconstruir la industria cinematográfica, la editorial, de las artes visuales y en general, que son generadoras de empleo de calidad, no son contaminantes y no demandan servicio; y como nación tenemos todo para hacerlo de manera ejemplar.

¿Se ha desaprovechado?

Sí, los gobiernos no lo han hecho. No es una política prioritaria en los actuales gobiernos, es más, no existe. Carecen de andamiajes institucionales para su apoyo y desarrollo. No sólo hablo de apoyos fiscales o económicos, va más allá, y eso lo vamos a cambiar.

¿La educación artística es un tema prioritario?

Para nosotros, la verdadera reforma educativa es aquella en la que se introduzca realmente la educación artística en las escuelas: primaria, secundaria, bachillerato y en la profesional. Porque ahora es sólo motivo de discurso.

En la propuesta de Por México al Frente, la educación artística tiene que ser impartida en las escuelas por profesionales o artistas, recuperar los bachilleratos artísticos y ampliarlo a los creadores.

Hablando de creadores, la seguridad social es un tema importante.

Es clave: 70% de los creadores de este país no tiene seguridad social y eso se puede resolver. Un ejemplo es lo que se hace en la industria de la construcción, los trabajadores trabajan por obra determinada y eso se puede hacer también en el ámbito de la creación.

La Secretaría de las Culturas

De los 17,000 millones de pesos de presupuesto que tiene el sector cultural, apenas 250 millones de pesos se destinan a diversidad. Va a la dirección de Culturas Populares y el fondo que maneja y el instituto de lenguas indígenas suma 250 millones, y por eso nuestra propuesta es transformar la Secretaría de Cultura.

A la pregunta obligada: ¿De dónde van a sacar los recursos económicos para hacer todo esto, Padilla dice que actualmente, el gobierno federal apenas destina 0.3% de su presupuesto a cultura, estamos hablando de un presupuesto de 4.5 millones de pesos de 17,000 millones de pesos que tiene. El presupuesto a cultura ha sido reducido en términos absolutos, 33% ha sido el decremento. Nosotros creemos que 30,000 millones de pesos se pueden reasignar a la cultura bajando el gasto de publicidad y excesivos gastos administrativos. Se haría un reajuste para llegar mínimo a 1% del presupuesto federal.

¿Usted ha hablado de impulsar el mecenazgo?

Necesitamos tomar medidas políticas para incentivar el mecenazgo y la filantropía cultural porque no la hay en México. En otros países, donde sí la hay, es porque hay leyes e incentivos fiscales que lo permiten. En Estados Unidos, por ejemplo, un ciudadano de clase media dona algo a la actividad cultural o artística y lo puede hacer deducible hasta 100% de sus impuestos o en Francia, donar a la cultural le implica 50% de descuento de sus impuestos y una empresa hasta 60%; en México apenas es 30% de deducibilidad, pero compite con otros rubros como la publicidad, y los empresarios prefieren comprar publicidad en lugar de donar a la cultura”.

En los debates presidenciales, los candidatos ignoraron el tema de cultura. ¿Por qué?

Hay que reclamarle al INE, que es quien define el contenido de los debates. Yo lamento que efectivamente en las estructuras no estuviera la cultura. Pero para el candidato Anaya lo es. Anaya es un hombre que entiende la cultura y el valor estratégico de la cultura, no solamente como palanca de desarrollo, sino como una herramienta indispensable de cara a los grandes cambios que se requieren.