Como nación, nos encontramos en un punto decisivo en el que estamos obligados a actuar con responsabilidad ante los retos que enfrentamos, aprovechar las oportunidades que nos brinda el conocimiento y abandonar la era de las décadas perdidas para entrar en la etapa de recuperación de un futuro con esperanza, aseveró José Franco al asumir la Presidencia de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) para el periodo 2012-2014.

México, sostuvo, tiene grandes deficiencias, un rezago generalizado y se encuentra en condiciones muy difíciles para competir en la nueva era del conocimiento, por lo que la comunidad científica debe asumir un papel bien definido y posicionar a la ciencia y la tecnología como valores esenciales y económicos e impactar con sectores que toman las decisiones.

Ante el secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova, el rector de la UNAM, José Narro, y el director del Conacyt, Enrique Villa Rivera, puntualizó que las comunidades científicas y humanísticas deben participar en las decisiones que encaminen a nuestro país hacia un desarrollo integral basado en el conocimiento, que genere empleos bien remunerados y que, al mismo tiempo, permita la equidad social y la sustentabilidad.

EN CONTACTO CON TODAS LAS INSTANCIAS

En un acto celebrado en la sede de la AMC, José Franco destacó que las instancias dedicadas a la ciencia deben sumar esfuerzos para adquirir una posición estratégica en la agenda pública.

El astrofísico se pronunció por mantener vínculos con la SEP, el Conacyt, universidades, otras academias, El Colegio Nacional y, si se da el caso, una nueva Secretaría de ciencia y tecnología y las nuevas autoridades tras el proceso electoral, ya que dar un salto hacia delante depende del esfuerzo cotidiano y de las decisiones que se tomen fuera del ámbito científico.

Sostuvo que la ciencia y la tecnología en México son simultáneamente una realidad y promesa, realidad porque gracias al esfuerzo de varias generaciones de académicos talentosos, hoy se cuenta con investigadores en todos los campos del conocimiento, cuya calidad es comparable con la de los países avanzados .

Franco se refirió a la vinculación academia-industria, a la que calificó de pobre, pues avanza lentamente a pesar de los cuantiosos recursos que se han destinado al desarrollo de innovación de empresas durante la última década. Si bien México está ubicado entre las 14 principales economías del mundo, las escasas empresas nacionales se mueven con recursos marginales , acotó.

Franco aseguró que nuestro país tiene una balanza de pagos tecnológicos con el extranjero muy desproporcionada, de casi 20 a uno, y se sigue ocupando lugares muy rezagados en inversión pública y privada, en formación de cuadros especializados y en patentes: Hace falta una industria nacional que se vincule al sector académico, que sea fuerte y tenga visión de futuro .

Buscará cumplir ocho puntos, entre ellos fortalecer y actualizar la enseñanza y la divulgación de la ciencia para mejorar el aprovechamiento social del conocimiento; utilizar las capacidades instaladas para atender los retos y los problemas nacionales; colaborar en la creación de estrategias y políticas públicas que acerquen la investigación científica con el sector productivo, impulsando su participación en el financiamiento de investigación y desarrollo.

El secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos, reconoció que la AMC se ha constituido como el espacio más prestigiado de opinión científica en nuestro país, un prestigio basado en su liderazgo, en su independencia y en la capacidad moral e intelectual de todos sus miembros, así como en su actitud siempre comprometida, responsable y crítica, en favor de México.