Los peces constituyen más de la mitad de todos los vertebrados del mundo. Se han registrado alrededor de 30,000 especies, de las cuales México tiene cerca de 2,250 peces marinos y 500 dulceacuícolas.

De las 32 entidades que hay en el país, 17 tienen apertura al mar, 11 en el Pacífico y seis en el Golfo de México y Mar Caribe. De éstos se extrae cerca de 1 millón de toneladas de peces anualmente, pero ¿qué sabemos de ellas?

“Cuando compramos pescado desconocemos qué especie es, de dónde proviene, si una especie es mexicana o importada. Conocer de dónde proviene y cómo fue pescado nos convierte en consumidores responsables”, asegura Carlos Enrique Galindo Leal, director general de Comunicación de la Ciencia, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (Conabio), al hablarnos del sitio web, Peces marinos comerciales, con el lema “conociéndolos saben mejor”.

La actividad pesquera en el país comenzó su auge en los años 40, y en un principio la explotación tenía como objetivo extraer los mayores volúmenes posibles de peces sin considerar la capacidad de renovación de las especies, lo que resultó en que muchas de las poblaciones de estos peces empezaran a tener una sobreexplotación. Bajo este escenario se creó la Carta Nacional Pesquera (CNP), el único documento oficial e instrumento regulatorio pesquero ambiental que indica el estado de salud de organismos marinos comerciales en México, que además plantea restricciones y límites en algunas pesquerías.

“Tradicionalmente la fuente más importante de información es la CNP, pero se trata de un documento muy técnico, esta aplicación lo que hizo fue digerir esa información y presentarla de una manera sencilla (...) La creación del sitio surge porque nos damos cuenta de que hay un desconocimiento muy grande de las especies de peces en México a pesar de que tenemos una gran diversidad”.

Orientar a los usuarios sobre el consumo responsable

En el Pacífico mexicano se conocen casi 1,120 especies, 20% son aprovechadas comercialmente, y el golfo de California tiene la mayor diversidad de especies. En el golfo de México y Caribe mexicano se conocen cerca de 2,057 especies, de éstas 11% es aprovechado.

A pesar de que se consumen muchas y que 60% de la pesca llega a la CDMX a través de la Nueva Viga, cuando preguntamos a la gente qué pescados consumen y les gustan,  no son más de cinco especies las que se pueden contar, por otro lado en los restaurantes sí se hace el mismo sondeo, se limitan a responder que es filete, sin saber qué se está cocinando, explicó el doctor Galindo en entrevista.

Ante este problema, se volteó a ver iniciativas que en el ámbito internacional han funcionado, como la de California, donde a través de semáforos se sugiere a los consumidores cuáles son las especies que se deberían consumir y cuáles no, basados en distintos criterios.

Por ello la Conabio se dio a la tarea de reunir esa información y se llegó a entender que en México se consumen alrededor de 475 especies de peces, “eso es realmente una diversidad importante y muchas veces no las conocemos”.

De ahí se buscó la manera de tomar criterios a nivel nacional con base en la información que ya existe, de esta manera se creó un semáforo propio para México.

Hoy el sitio consta de un semáforo con cinco categorías de recomendación, después ese mismo semáforo se divide en seis regiones; cada especie tiene una ficha que incluye el nombre común y científico, una ilustración o silueta de la especie, su distribución, el tipo de pesca, el arte de captura, talla de captura, descripción general de la especie, alimentación, nivel trófico, resiliencia, vulnerabilidad, color dentro del semáforo de consumo responsable, si la especie está dentro de una veda, temporada de la veda y si se encuentra dentro de alguna lista de especies en peligro.

Esta información es fundamental porque hay artes de pesca que son selectivas y otras no y tienen impacto en especies en peligro. También se incluyen especies importadas, pues se sugiere proteger el impacto. “Este es mayor con especies traídas de otros países porque incluyen transportación, congelación, empaquetado y muchas de ellas, en el caso del salmón chileno, por ejemplo, se cultiva en granjas con un impacto local muy fuerte”.

Lo que queremos es que el consumidor conozca más y pregunte de dónde viene lo que se está comprando y qué especies son; por ejemplo, en México hay tres especies de huachinango, una del Pacífico y dos del Atlántico, al parecer con mejores condiciones la del Pacífico. De igual manera los pargos, que están muy relacionados al huachinango y de los cuales se tiene 14 especies comerciales, tan sólo entre éstas dos tenemos 20 opciones. Entonces esta información debería ser relevante para los consumidores para escoger con conocimiento”.

Hay especies como el barrilete negro, que no es consumido porque su carne es oscura , pero puede serlo. También se incluye información de pesquerías certificadas gracias al apoyo de la ONG Comunidad y Biodiversidad dedicada a la pesca. “Hay pescadores que están haciendo muy buen trabajo y eso es lo que deberíamos privilegiar”.

http://www.biodiversidad.gob.mx/usos/alimentacion/peces/, es la liga del sitio.