“Si hay algo que se debería discutir es la exigencia de que una institución como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) se fortalezca, que los cambios de esta coyuntura no significaran el abandono práctico de una agenda de no discriminación, que está muy lejos de haber alcanzado su propia meta en México. Seguimos viviendo en un país radicalmente discriminatorio y eso justifica la existencia de esta institución, que ha dado buenas cuentas a pesar de su escaso presupuesto”.

Esto dijo a El Economista, Jesús Rodríguez Zepeda, investigador nivel III del Sistema Nacional de Investigadores y coordinador nacional de la Red de Investigación sobre Discriminación (RINDIS), a manera de reflexión sobre la sugerencia de desaparecer el Conapred, lanzada en la conferencia matutina de este jueves por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Esto, como desembocadura originada por la discusión en torno al foro “¿Racismo y/o clasismo en México?”, programado por el Conapred, a efectuarse el 17 de junio y finalmente cancelado por efecto del descontento generalizado en la opinión pública a causa de la invitación del comunicador Chumel Torres para formar parte de los interlocutores.

“El punto en el que desembocó la discusión es lo más grave del asunto, porque se pone en duda a una institución que ha sido de gran aporte en materia de Derechos Humanos y que es el resultado de un proceso de participación de la sociedad civil y de defensa de los sectores más desaventajados, aquellos históricamente discriminados, cuando eso es lo que hay que poner en el centro de la discusión en este momento”.

El investigador agregó que el Conapred, que fuera creado en 2004, un año después de la promulgación de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación en nuestro país, si bien tiene autonomía técnica y de gestión, es un órgano de gobierno sectorizado en la Secretaría de Gobernación, lo cual no le permite decidir sobre su legislación interna y marco presupuestal; es decir, explicó, es una figura híbrida de gestión que no deja de ser parte de la administración federal, “así que lo paradójico es que el presidente haya lanzado una crítica muy severa a una de sus instituciones de gobierno”.

Argumentó que lo ideal sería contar con un órgano constitucionalmente autónomo que tenga independencia y solvencia presupuestal, así como mayores atribuciones en la intervención de casos, una serie de posibilidades que, lamentó, están canceladas en este momento.

Precisó que este es momento de hacer una revisión de los aportes del Conapred y la vigencia de los procesos que este ha denotado, por ejemplo, que fue pieza crucial para que se reconocieran los derechos para las trabajadoras del hogar; que se documentara la situación de los grupos históricamente discriminados; que es la fuente de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y responsable del diseño de políticas públicas obligatorias para las distintas entidades del gobierno federal, por mencionar un puñado.

“Por eso es preocupante que se le quiera ver como una carga o una institución burocrática, cuando no lo es. Además, corresponde con un valor en la actual administración federal de rescate de los más olvidados. Ahora bien, si se cree que una institución de orden social solamente vale si reparte recursos, no podría sobrevivir gran parte del Estado mexicano”.

Sobre el foro cancelado, opinó que no fue una idea buena ni oportuna, por el personaje invitado. “Hay una vieja discusión, incluso entre los expertos no hay un acuerdo de si debiéramos ser tolerantes con el intolerante”, concluye.

¿Quién es?

Jesús Rodríguez Zepeda es doctor en Filosofía moral y política por la UNED de Madrid, España; profesor-investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, e investigador nacional, nivel III, en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), así como coordinador nacional de la Red de Investigación sobre Discriminación (RINDIS). Fue presidente de la Cátedra UNESCO: “Igualdad y no discriminación”, hospedada por la Universidad de Guadalajara y el Conapred.

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