Si queremos tener un sistema de salud con los niveles de cobertura que han logrado las economías nórdicas, es importante que como país tengamos claro que un paso previo es contar con una base de financiamiento fuerte como la que tienen esos países.

Así lo hizo ver Eduardo González-Pier, en su presentación como coordinador de la Iniciativa del Sistema de Salud de México, Instituto México de Wilson Center, que sirvió de base para la discusión de las mesas posteriores durante el “Foro de Financiamiento al Sistema Único de Salud”.

Comentó que es muy positivo que aspiremos a las condiciones de salud, esperanza de vida o bajos niveles de discapacidad que han alcanzado economías como la de Canadá o la de Reino Unido, pero que para llegar ahí antes hay que llegar a la Cobertura Universal de Salud (CUS), y ello implica incluir verdaderamente a toda la población.

Si el gobierno menciona que 20 millones de mexicanos reportan no tener acceso a servicios de salud, es muy importante reducir brechas e ir incluyendo a los menos privilegiados, sobretodo de zonas rurales.

En el caso del Seguro Popular,  hace falta que cubra todas las intervenciones, como es el caso de diálisis para los pacientes con daño renal; todas las intervenciones quirúrgicas, y todos los tratamientos para los distintos cánceres y para todas las enfermedades crónicas degenerativas.

De lo que se trata la protección financiera es de evitar que la población se empobrezca o entre en gastos catastróficos por acceder a servicios de salud, como es uno de los objetivos de las autoridades al mencionar salud gratuita para todos. Pero ello implica un proceso para ir cerrando brechas. Definir un financiamiento adecuado del sistema nacional de salud es un paso imprescindible para ir rumbo a la CUS, pues ello implica ir ubicando los cómos, puntualizó.

El bienestar de la población es el objetivo final

El financiamiento es parte de una agenda básica de planeación, pero no lo es todo. Al final, el objetivo último es que el país cuente con una población sana, con un nivel de bienestar tal que le permita a cada habitante desarrollarse de la mejor manera y cumplir sus anhelos.

Lo importante son los objetivos médicos, es decir, avanzar en los indicadores de salud en todos los aspectos y para ello tener metas intermedias, como reducir indicadores de mortalidad, indicadores de eficiencia hospitalaria y tener cubiertas todas las intervenciones que se necesitan, planteó el también investigador asociado del Centro de Desarrollo Global en Washington, DC.