Durante los diálogos sobre el futuro de la agricultura 2019, realizados en Monheim Alemania, un tema hizo que el nombre de México estuviera presente durante los tres días de trabajo, donde alrededor de 40 países tuvieron representación. Se trata de un hibrido de maíz corto creado por investigadores mexicanos.

“Acortar las brechas en el tema del campo es fundamental y para ello México está a punto de dar a conocer una aportación de talla mundial”, explicó Bob Reiter, jefe de Investigación y Desarrollo de la división Crop Science en Bayer.

Agregó en entrevista para El Economista que es muy interesante ya que el maíz viene de México y ahora las nuevas variedades también tienen su origen en este país, “nos gusta mucho tener esta conexión, que además es resultado de pura reproducción y cruce, no de un proceso genéticamente modificado, por ello también es muy adaptable al mercado mexicanos al no ser un maíz transgénico”.

Este maíz pequeño fue nombrado Vitala, es una nueva tecnología sustentable para el cultivo de maíz, está liderada por las investigaciones del Dr. Manuel Oyervides García y tiene como premisa la seguridad alimentaria y ayudar a los agricultores a enfrentar los retos del cambio climático. “Me encanta esta conexión de los trabajos del futuro con el lugar donde vimos nacer el maíz”.

Las ventajas que se presentaron durante el encuentro son, en primer lugar, su rendimiento promedio de 16 toneladas de maíz por hectárea (esto aumenta entre 20% y 30% el número de plantas por hectárea, hasta 145 mil plantas), mejor aprovechamiento de la luz, lo que permite destinar más energía y nutrientes a la producción de grano, conserva la humedad del suelo 10 días más que otros maíces, usando menos agua durante el ciclo productivo, mejora el manejo de la fertilización, incrementando el potencial de rendimiento y la salud de la planta durante el ciclo productivo, además de aumentar la resistencia de la planta de maíz contra vientos de hasta 50 kilómetros por hora; una fortaleza inexistente en otros maíces.

El especialista en investigación y ambiente regulatorio explica que este maíz se está trabajando en México debido a que el equipo de reproducción y mejoramiento es mexicano, “ellos hacen una gran contribución al desarrollo de este cultivo y la razón por la que Vitala saldrá primero en México y luego al mundo, es porque la labor está hecha por un equipo mexicanos, es donde comenzaron los experimentos”.

Añade que aunque habrá más productos de esta índole en el futuro cercano, es cierto que el reto actualmente es que los agricultores se adapten, pues tienen la costumbre de manejar un maíz más alto, en México incluso el hibrido es más alto que en otras partes del mundo. Por ello el trabajo más importante será cercano a los agricultores.

“Hay que ver que los agricultores son nuestros aliados más importantes, nosotros podemos explicar que los campos de maíz están seguros, sin embargo, la clave son los riesgos y oportunidades a través del gran público.

“Para eso hace falta que se hable más de las oportunidades y se elimine el pensamiento de que todo es malo, los agricultores pueden ayudarnos mucho en esto”.

Y agregó, “me parece una pena que México tenga que importar maíz porque pueden cultivar tanto maíz para consumo humano como animal, podrían perfectamente hacerlo todo ahí”.

Investigación y agricultores

Reiter explica que la tecnología podría ser aprovechada por todo tipo de agricultores, “hay que ver que hay dos tipos de agricultores en México, los grandes terratenientes que producen el 80% de la producción entera y el 20% restante que son de tres a cinco millones de pequeños agricultores”.

“Lo que estamos haciendo ahora es que esta caja de herramientas es neutra en cuanto a la escala y puede aprovecharse tanto por grandes y chicos a diferencia de la biotecnología”.

Dijo que ahora es cuestión de dar apoyo, asesoramiento, capacitación, a todos estos pequeños agricultores que son más reacios a los nuevos productos, a los riesgos, temas logísticos y en ese sentido, hay que crear confianza.

El representante de Bayer dijo que cuentan con una plataforma global compartida para facilitar germoplasmas entre países alrededor del mundo a través de los investigadores. “Los esfuerzos que se hacen en México juegan un papel muy importante para el trabajo del resto del mundo, el equipo de México hace una gran contribución, pues también el germoplasma mexicano es muy importante y hay mucho trabajo en este sentido”.

La hibridación es uno de los procesos de mejora de cultivos más antiguos en la historia, ya que se usa desde hace más de 10 mil años. Este proceso ha permitido el desarrollo de muchos de los alimentos que hoy consumimos. Los creadores del sistema VITALA consideran que esta nueva planta incrementará el control de los agricultores sobre su campo, y reducirá la exposición del cultivo a riesgos climáticos y ambientales, con ello se espera incrementar la producción interna de maíz y abastecer la demanda nacional.

A pesar de ello, hay reservas por parte de los agricultores, incluso algunos de ellos se expresaron durante el encuentro, les preocupa, por ejemplo, que las raíces sean tan duras que no se puedan retirar fácilmente, lo que para ellos implicaría un gasto que no pueden cubrir, aseguran que la teoría es importante, sin embargo, las preocupaciones en campo siguen vigentes y aún sin atender en muchos casos.

En respuesta a esta preocupación en particular, el Dr. Oyervides García asegura que entiende bien las preocupaciones de los agricultores, pues en efecto, debido a que los tallos del maíz pequeño son más gruesos y duros (además tienen más contenido de lignina lo que le da una mayor dureza y resistencia), todo eso sumado a que el maíz pequeño tiene la posición de la mazorca más baja y entrenados más cortos; efectivamente es más apto  para cosechar las mazorcas mecánicamente comparado con una cosecha manual que realiza el agricultor de subsistencia.

“El agricultor que no mecaniza la cosecha de grano tendría más dificultad para cosechar las mazorcas si lo hace manualmente.  No obstante, si puede ser cosechado manualmente, pero quien coseche necesita estar más inclinado y hacer más esfuerzo para desprender la mazorca”, dijo.

Por otro lado, cuando el agricultor tiene que cosechar maíz convencional acamado debido a la acción de los vientos; aquí es lo contrario porque es más difícil para el agricultor cosechar manualmente el maíz convencional entre una maraña de tallos quebrados. Comparado con un maíz erecto. La ciencia sigue reportando estos comportamientos y revisando las posibles soluciones.