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No son casos aislados, es una cultura permisiva con el acoso sexual
El magnate que le vendió a Walt Disney su área de entretenimiento asegura que las acusaciones en contra de sus empleados son casos aislados.

AFP
Existe cierto tipo de mentalidad corporativa que permite que el acoso sexual germine y evolucione, inclusive, por décadas. Esto quedó exhibido la semana pasada, cuando Robert Murdoch, el magnate de la compañía 21st Century Fox, fue entrevistado por Ian King sobre el acuerdo de venta de sus activos del segmento de entretenimiento de su compañía a Walt Disney Co por 52,000 millones de dólares. Cuando King le cuestionó si los problemas de acoso sexual que aquejaron durante dos años a Fox News habían dañado a la compañía, Murdoch señaló:
“Disparates. Hubo un problema con nuestro director ejecutivo, y algunos incidentes aislados a lo largo de los años”, respondió Murdoch.
“Tan pronto como lo investigamos fue expulsado, en unas horas, bueno, tres o cuatro días. Y no ha ocurrido nada más desde entonces. Ese fue un asunto esencialmente político: porque somos conservadores. Claro que ahora los liberales están en problemas, la NBC y la CBS tienen graves problemas. Me refiero a que hay casos verdaderamente malos y personas que deberían ser apartadas. Aunque hay otros asuntos que probablemente sólo representen un poco de coqueteo”.
Lo que verdaderamente ocurrió
Bajo la siempre vigilante supervisión del mismo Murdoch, el señalado director ejecutivo, el difunto Roger Ailes, permaneció dos décadas en Fox acumulando víctimas de acoso sexual. Las historias iban desde lo repugnante, como la ocasión en la que persiguió a Megyn Kelly en la década de los 2000: “Él intentó tocarme tres veces. Intentó besarme, pero no lo logró. Tuve que quitármelo de encima. Después regresó y lo volví a rechazar, y lo intentó una tercera vez. Cuando lo volví a rechazar me preguntó cuándo vencía mi contrato”, dijo Kelly.
A Laurie Luhn, exempleada de Fox News, Ailes le aplicó una tortura psicológica.
La revista New York informó que en el contexto de esos “incidentes aislados”, más de dos docenas de mujeres habían acusado a Roger Ailes por conducta inapropiada.
Estos disparates aislados también terminaron con la carrera del rey de las noticias por cable Bill O’Reilly. Según informó el New York Times, seis mujeres lo acusaron de acoso sexual o por conducta inapropiada; ellas alcanzaron acuerdos con él o Fox News. Por uno de esos acuerdos O’Reilly pagó 32 millones de dólares a la célebre analista legal Lis Wiehl.
Este resumen deja claro que los casos de acoso sexual en Fox News no pueden minimizarse.
Por supuesto que otras cadenas de televisión, incluyendo el fiasco de Matt Lauer de NBC News y el escándalo de Charlie Rose en CBS News, tienen sus propios asuntos, y uno se queda con la sensación de que restan muchos acosadores por ser exhibidos. Sin embargo, Ailes logró diseñar un complejo legal e institucional en Fox News diseñado para facilitar el acoso sexual hacia las mujeres, con un aparato de recursos humanos sumiso y un amplio uso de acuerdos de no divulgación.
Por esto no sorprende que haya una reacción contundente contra la postura de Murdoch.
Una respuesta subjetiva por parte del corporativo
Con la intención de calmar las cosas, un vocero de 21st Century emitió la siguiente declaración: “Rupert nunca definió a los casos de acoso sexual en Fox News como “disparates”. En cambio, respondió negativamente ante la sugerencia de que los asuntos de acoso sexual representaran un obstáculo para su oferta por Sky. Bajo el liderazgo de Rupert, y con todo su apoyo, la compañía despidió a Roger Ailes; compensó a numerosas mujeres que fueron maltratadas; proporcionó entrenamiento virtual a todos sus empleados; se desprendió de su mayor celebridad; y contrató una nueva cabeza de recursos humanos. Las acciones de Rupert dejan claro que acepta que existieron problemas reales en Fox News. Rupert valora todo el trabajo duro de los colegas en Fox News y
continuará resolviendo estos asuntos para asegurar que la compañía mantenga un ambiente laboral basado en valores de confianza y respeto”.
Las víctimas de acoso, con problemas para reincorporarse al trabajo
Con todo respeto al vocero de 21st Century Fox, las personas son capaces de interpretar por su cuenta las palabras de Murdoch.
Eso es exactamente lo que hizo Juliet Huddy. Ella forma parte del grupo que logró acuerdos de compensación por el mal comportamiento de O’Reilly.
Después de su acuerdo y partida de Fox, Huddy ha tenido problemas para encontrar trabajo en televisión. “Puedo decirles que recientemente me he desempeñado como locutora invitada en el programa de radio de Curtis Sliwa en 77WABC”, nos dijo esto a principios de este año. “Pero en cuanto a un trabajo de televisión permanente, no ha habido nada. Como dije antes, imagino que los gerentes dudan sobre contratar a alguien cuyo nombre sigue siendo relacionado con un escándalo inmoral”.
Respondiendo a la declaración de Murdoch, Huddy publicó una carta el sábado advirtiendo sobre las posibles consecuencias futuras. En un correo electrónico al blog de Erik Wemple calificó los comentarios de Murdoch como “alarmantes y atroces”. Que nunca se diga que a Murdoch le falta talento para motivar a la gente.
En efecto, las palabras de Rupert Murdoch relativizan una serie de escándalos que han ocurrido durante muchos años en su empresa. Él tendría que ser mucho más enérgico para evitar que todo siga igual.