Central de Ideas, concepto desarrollado como parte del Salón Internacional de la Edificación (SAIE México), se encarga de fortalecer las relaciones entre los arquitectos y diseñadores con las empresas interesadas en presentar de una manera distinta, casi extravagante, sus productos en los espacios de mercado donde se encuentran sus posibles clientes.

El objetivo de esta participación es hacer llegar a los interesados la tecnología nacional y extranjera y estimular de esa manera los vínculos comerciales.

Participan en la tercera edición de Central de Ideas los arquitectos Francisco Serrano Cacho y Alejandro Rivadeneyra y los diseñadores Ezequiel Farça y Ariel Rojo, quienes han realizado intervenciones de materiales de la construcción para crear un museo efímero que se inaugurará hoy.

Los proyectos de intervención serán exhibidos durante cuatro días.

Se tratan de interpretaciones de cómo construir sin dañar el ambiente. Pretenden revertir el daño a la naturaleza y la crisis ambiental a través de la reutilización de materiales. Cada despacho recontextualiza los productos de la empresas participantes. Procuran la convergencia del arte y de los materiales de construcción, para que los últimos no sean vistos solamente desde la perspectiva técnica.

La búsqueda del camino adecuado

En el caso del diseñador Ariel Rojo la empresa patrocinadora es Plastiglas de México, que le facilitó el material para su intervención: un novedoso acrílico bicolor. Con ese material, en el espacio Central de Ideas dentro del SAIE, se presentará Laberinto de la Humanidad, una estructura traslúcida que simboliza, en palabras de Rojo, la constante búsqueda del camino adecuado .

En entrevista, el diseñador insistió en que la vida es una toma constante de decisiones, los caminos a tomar son múltiples, y aunque tenemos noción de cuál es el correcto, nuestros actos son los que al final determinan nuestro futuro. Nuestro pensamiento genera ideas que al concretarse son proyectadas hacia el exterior para formar parte del mundo tangible. Cada objeto, por insignificante que parezca, cada espacio generado por nosotros, aunque pase desapercibido es reflejo de un pensamiento, de una decisión individual que afecta nuestro entorno .

La parte externa del Laberinto de la Humanidad está constituida por representaciones gráficas de una infinidad de objetos que forman parte de nuestra vida cotidiana. En el interior el paseante podrá guiarse por señalamientos que le indicarán, dijo Rojo, tal como en la vida, las múltiples posibilidades de caminos a tomar. Algunas lo llevarán a lugares sin salida y otras lo guiarán por el camino correcto .

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