Buscar
Arte e Ideas

Lectura 5:00 min

“Mi meta: seguir haciendo historia y difundiéndola, tratando de reconciliarnos con nuestro pasado”

Su ingreso al Seminario de Cultura Mexicana reconoce su trayectoria profesional y sus aportaciones a la historia y la cultura en México.

main image

Entrevista Dr. Javier Garciadiego Dantan, historiador.

Después de leer el extenso curriculum de Javier Garciadiego Dantan, el presidente del Seminario de Cultura Mexicana, arquitecto Felipe Leal, dio el anuncio este martes: “Hoy este gran historiador, investigador y divulgador de nuestra historia, ingresa al Seminario de Cultura Mexicana de manera oficial”.

Posteriormente Garciadiego se dirigió al público asegurando que la historia es el mejor instrumento que tiene el ser humano para evitar que se cometan por segunda o tercera vez los errores del pasado, o sea, es la mejor herramienta de que se dispone para construir un mejor presente. Con un discurso de ingreso como Miembro Titular dedicado a Jesús Reyes Heroles y que fue contestado por Fernando Serrano Migallón, el recién integrante del seminario aseguró que por ahora lo que le interesa es salir y dar charlas por toda la República, llegar a la gente.

A propósito de su ingreso, El Economista platicó previamente con el doctor Garciadiego, quien señala lo importante que es para él que existan este tipo de instituciones donde se reúnen colegas de diversas disciplinas.

—¿Cuál es la relevancia de pertenecer a un espacio cuya misión es el fomento a la ciencia y la cultura multidisciplinaria?

Como historiador me iría a la historia, entre 1939 y 1942 el gobierno de México respaldó la llegada de los exiliados españoles, algunos de los cuales eran intelectuales, se les apoyó para que sobrevivieran aquí y luego para que crearan instituciones como El Colegio de México, en ese momento hubo algunas quejas de intelectuales mexicanos diciendo que el gobierno apoyaba a los intelectuales foráneos, pero no a los nacionales. Así fue como se crearon dos instituciones, una en 1942, el Seminario de Cultura Mexicana y otra en 1943, El Colegio Nacional.

Sus objetivos serían distintos, para El Colegio Nacional, la idea sería dar conferencias en Ciudad de México, en su sede del Centro Histórico. Pero para el Seminario el compromiso es en provincia, mismo que sigue vigente, tenemos que ir a las 60 corresponsalías alrededor de la República, esto para mí es lo más motivante, ir a llevar cultura, historia a la provincia, me gusta mucho la difusión de la historia y a eso me he dedicado los últimos 17 años a través de la radio y lo seguiré haciendo hasta que el cuerpo aguante.

Un segundo motivo, es reflexionar quienes han sido miembros del seminario, entre sus fundadores estaban: Frida Kahlo, Manuel M. Ponce, Enrique González Martínez, Manuel Sandoval Vallarta, y a lo largo de los años ha mantenido un nivel extraordinario, hoy en día hay académicos de primera, por lo que la invitación para mí es motivo de gran orgullo. 

—¿Por qué es importante agruparse y colaborar desde las distintas instituciones y colectivos que reúnen a los académicos?

Yo sí creo en las instituciones (...) Es muy importante tener una vida social normada en espacios donde no se hace investigación, esta se hace en las instituciones educativas, yo por ejemplo en El Colegio de México hago mi docencia, direcciones de tesis e investigación, pero estos lugares como el Seminario de Cultura Mexicana son espacios de encuentro y difusión. Investigadores de la UNAM, El Colegio de México, del INAH, entre otros, eso permite que hagamos trabajos colegiados e interinstitucionales más eficientes y potenciados, por eso me gustan este tipo de instituciones y les encuentro valor.  

—¿Cuál es la labor de éstas?

Yo sí soy de los que creen que debe haber un acuerdo entre el gobierno y sociedad, y gobierno e instituciones, es la mejor manera de trabajar, juntar voluntades, juntar recursos, legitimidades, creo que es la mejor manera de trabajar. En ese sentido estoy muy contento porque el Seminario de Cultura es una institución fundada en 1942 por la Secretaría de Educación Pública en un ánimo muy vasconcelista y sus misiones culturales, salgamos, no nos quedemos en la Ciudad de México, compartamos, aprendamos, conozcamos, porque México es más rico que la Ciudad de México.

Me gusta este tipo de encuentros interdisciplinarios de científicos duros con artistas, ¿para qué quiere uno el conocimiento si no lo va a compartir con los demás?, primero con los colegas, los alumnos y luego un público más amplio.

—¿Hoy nuestras instituciones universitarias se han abierto a la divulgación de la ciencia?

Este es un país con instituciones muy ricas y comprometidas con México. Le voy a contestar con las instituciones que conozco más y están más cerca de mi corazón. El Colegio de México, del que fui director de historia y luego presidente, en su vida cotidiana son maestrías y doctorados muy exigentes, uno podría quedarse con la imagen equivocada de que es una torre de marfil, pero por otro lado tenemos publicaciones como la Historia Mínima de México, que publica un millón de ejemplares al año, está traducida a 20 idiomas, y ahora traducida a lenguas indígenas originarias. El diccionario del español de México lo mismo.

Luego la Academia Mexicana de Historia, que da como 140 conferencias al año, prácticamente todas las tardes del año están ocupadas, y la UNAM de la que fui miembro de la Junta de Gobierno hasta hace muy poco, es la universidad de la nación, el trabajo que ha hecho en cuanto a acenso socioeconómico de muchísimos muchachos y muchachas que eran primera generación de universitarios es extraordinario, esto es mejor que cualquier programa gubernamental. 

nelly.toche@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete