En el marco de la vigésima edición del Encuentro Nacional de Fototecas, en la ciudad de Pachuca, El Economista conversó con Juan Carlos Valdez Marín, director del Sistema Nacional de Fototecas-Fototeca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para hablar sobre la relevancia del encuentro cuya edición 2019 se lleva a cabo del 22 al 24 de agosto, y cómo, a la par se ha profesionalizado la labor de rescate, catalogación, conservación y difusión de los archivos fotográficos del país.

“Son 20 años que han sido para poder observar la evolución de la cultura fotográfica en el país. Aquí en Pachuca, Hidalgo, se encuentra la fototeca más importante de México, la Fototeca Nacional, un espacio que ha permitido precisamente que entren en comunión los creadores, los investigadores, los técnicos, los galeristas, editores de libros y, sobre todo, estudiantes de todo el país”, reflexionó Valdez Marín.

Recordó que cuando este encuentro se inició hace dos décadas, estaba pensado únicamente para el personal técnico de las distintas fototecas afiliadas al Sistema Nacional. Sin embargo, tal fue el interés de parte del público en general por saber qué se hacía en favor de la conservación de la fotografía mexicana que, a partir de la segunda edición se decidió abrir el foro para que los fotógrafos compartieran sobre sus experiencias y procesos creativos. Es decir que de manera inmediata, casi desde su origen, este encuentro se ocupa en conjugar a todas y cada una de las disciplinas que integran la cultura fotográfica.

“Tenemos la mejor fototeca de Iberoamérica. Lo dicen los investigadores que vienen del extranjero. Es un espacio que, precisamente, está bien articulado. Lo hemos conformado como una fototeca moderna que no solamente resguarda las imágenes sino que además las conserva, las cataloga, las digitaliza, las investiga, pero, sobre todo, las difunde. Tenemos un control del clima, temperatura, humedad, luz, seguridad, equipo de extinción, que son favorables para los materiales”, señaló. Sin embargo, compartió, está en construcción un edificio en la zona metropolitana de la capital hidalguense, esto para responder al constante crecimiento que tiene el acervo de la Fototeca. Confirmó que actualmente se está iniciando la planeación de los requerimientos técnicos de este nuevo espacio.

Pioneros en digitalización

Valdés Marín compartió que con ayuda del Sistema Nacional de Fototecas, el país es pionero en los procesos de digitalización fotográfica. “Empezamos a trabajar la digitalización en 1988 y a partir de esa fecha hemos sido quienes llevamos la pauta, al menos a nivel iberoamericano, en este tema. Actualmente tenemos cerca de un millón de imágenes, de las cuales hay digitalizadas cerca de 770,000 a baja resolución para su consulta en la Mediateca del INAH, pero tenemos cerca de 400,000 imágenes en alta resolución con estándares internacionales, que es la que utilizamos para exposiciones, publicaciones y diversos usos”.

Agregó que del total del archivo fotográfico físico que resguarda la Fototeca Nacional, hasta el momento se ha digitalizado la mitad. Anualmente, afirmó, se digitaliza un promedio de 25,000 piezas y se conserva y restaura un promedio de 10,000. Señaló que, sin embargo, el proceso de digitalización nunca termina, dado que los cambios tecnológicos obligan a los expertos a emigrar los formatos del acervo digital periódicamente: “Lo que digitalizaste hace cinco años, ahorita ya no funciona, porque los parámetros cambian o hay nuevos formatos. Hay que trasladar lo ya digitalizado a nuevos soportes”, refirió.

El cuidado de cada pieza fotográfica es máximo, siempre pensado en afectar en lo más mínimo el material original. Por ejemplo, se utiliza tecnología con escáneres de luz fría de un solo barrido para no afectar los materiales, puesto que se cuenta con documentos gráficos de más de 170 años de antigüedad, como es el caso de la imagen de daguerrotipo titulada “Amputación de la pierna del Sargento Bustos por el doctor Pedro Vander Linden, Batalla de Cerro Gordo”, fechada el 18 de abril de 1847, lo cual la constata como la fotografía más antigua de guerra que existe en el mundo.

Se está estimulando la generación de células con archivos fotográficos propios en cada una de las entidades del país, aseguró el entrevistado, con la misión de salvaguardar la historia regional. Actualmente, explicó, se tienen afiliados 36 archivos fotográficos en el país y ocho en el extranjero que han seguido el modelo de la Fototeca Nacional.

Refirió que la reducción de presupuestos en la cultura no ha afectado al proceso de conservación, restauración, digitalización y difusión del patrimonio fotográfico de la Fototeca Nacional: “Puedo decir que cada uno de los recursos son utilizados de manera eficiente, tan es así que podemos cumplir con metas anuales que no cualquier archivo del mundo lo hace. Lo que sí sube son los insumos porque son importados, y eso sí nos puede generar un problema, pero eficientamos todos los materiales”, aseguró el funcionario.

Medalla al Mérito Fotográfico para Schalkwijk, Cowrie y Goded

La tarde de este jueves se llevó a cabo la entrega de Medallas al Mérito Fotográfico para los artistas de la lente Bob Schalkwijk, Christa Cowrie y Maya Goded. El acto estuvo presidido por el gobernador del estado de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, y el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Diego Prieto Hernández.

“La imagen fotográfica es, sin duda, un elemento de cohesión e identidad, pero también de memoria, de crítica social y de denuncia. En México la fotografía se ha integrado al imaginario colectivo desde su llegada a nuestro territorio en el segundo tercio del siglo XIX, por lo que no resulta extraño que nuestra nación cuente con uno de los centros más importantes en el ámbito mundial que custodia, conserva y difunde la memoria de México como es la Fototeca Nacional”, declaró Prieto Hernández.

Por su parte, la homenajeada Christa Cowrie, en su uso de la palabra después de ser condecorada ante un público dominado por jóvenes estudiantes con cámaras en mano, refirió que “el fotógrafo debe ser ágil física y mentalmente para estar listo cuando el corazón manda la señal al cerebro de hacer clic. Hace días, pronosticó Wim Wenders que le daba 20 años de vida a la fotografía. Y si es así, gocemos lo que nos queda de ella. Practíquenla incesantemente y no olviden que es la profesión más hermosa que existe”.

El galardonado de origen holandés, Bob Schalkwijk agradeció que el premio se le otorgue, en parte por el acervo generado por 60 años, desde su arribo al país. “Guardar un archivo de miles de fotografías es casi imposible, pero lo estamos haciendo, en mi estudio en la Ciudad de México; seis personas digitalizando, acordándonos de todos los lugares que he fotografiado. Todas estas imágenes deben tener la mayor cantidad de información que se puede obtener y es difícil, pero vamos a tomar más fotografías, porque de esto se trata mi trabajo”.

Juan Carlos Valdez fue el encargado de recibir la medalla a nombre de Maya Goded.

Fototeca nacional en números

  • 1’000,000 de imágenes
  • 770,000 digitalizadas para consulta
  • 400,000 en alta resolución
  • 25,000 se digitalizan al año
  • 36 archivos afiliados en el país
  • 8 archivos en el extranjero

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