Si desea ver una de las piezas más raras de la colección del Museo Nacional de Antropología, basta con poner en el buscador “vasija mono de obsidiana”, y enseguida la tendrá a la vista, con sus datos de referencia, incluido el lugar donde se encuentra y al acervo al que pertenece.

Gracias a la recién presentada Mediateca INAH se tiene al alcance de un clic más de medio millón de objetos digitalizados relativos a museos, zonas arqueológicas, colecciones fotográficas, archivos de audio, publicaciones, exposiciones nacionales e internacionales que conforman el vasto universo del patrimonio cultural que resguarda el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Esta plataforma es producto de cuatro años de trabajo ininterrumpido por un equipo de programadores, diseñadores e investigadores, integrado por 20 personas y encabezado por la historiadora Flor Hurtado, que, en sus propias palabras, está llamada a ser el “gran museo digital del INAH”.

“El INAH no sólo ofrece zonas arqueológicas; contrario a lo que mucha gente piensa, es mucho más que eso; además de las 189 zonas arqueológicas abiertas al público, ofrece 123 museos en todo el país, cuenta con tres escuelas nacionales, 17 revistas de muy diversos tipos, de investigación y de divulgación, colecciones fotográficas y de arte amplísimas, y lo maravilloso es que todo eso está hoy reunido en este repositorio institucional, al alcance de los investigadores desde cualquier parte del mundo y de todo el público interesado en algún tema específico”, asegura Hurtado.

La caja del tiempo

El INAH es probablemente la institución en México que resguarda el mayor número de bienes culturales: arqueológicos, históricos, artísticos, pictóricos, arquitectónicos, fotográficos y audiovisuales y, además, investiga y conserva los objetos más antiguos de esta vasta geografía hoy denominada México: vestigios de megafauna del pleistoceno, restos de algunos de los pobladores más antiguos del continente, de hace 12,000 años; petroglifos y pinturas rupestres con una datación de por lo menos 10,000 años; las asombrosas huellas que dejaron aquí y allá las culturas precolombinas asentadas a lo largo de todo el territorio durante más de 3,000 años; y la herencia y mezcla cultural producto del Virreinato español, que dio origen a lo que hoy llamamos patria.

La Mediateca INAH reúne todo este material digitalizado en varios acervos. “Lo interesante de esta plataforma es que crea redes semánticas que permiten localizar un objeto desde diferentes puntos”, informa la directora Flor Hurtado. “Desde el lugar donde se encuentra, la cultura y temporalidad a la que pertenece, corriente artística o estilo arquitectónico, etcétera”. En ella se pueden localizar y consultar, desde luego las 189 zonas arqueológicas y los 123 museos que gestiona el INAH, pero también acervos fotográficos procedentes de diversas fototecas, códices y libros incunables resguardados en las bibliotecas del Instituto, documentales, revistas, colecciones de música, paseos virtuales, y la información que se generó en su momento de las exposiciones nacionales e internacionales más importantes, desde el año 2000, asegura la funcionaria.

Experiencia de navegación: acceso denegado

La Mediateca INAH puede acercar este cosmos a cualquier internauta, especializado o no, no para sustituir la visita a los sitios o museos, sino para provocarla; para tener a la mano los datos de una pieza o documento que es objeto de estudio y hasta para realizar una tarea escolar. Casi toda la información elemental está allí disponible, pero aun así es apenas la constatación de un gran esfuerzo.

La experiencia de navegación propia, y de internautas consultados por el Economista, es que en efecto podría aspirar a ser un gran museo digital si la primera impresión de esa plataforma de color gris, “como si fueras a presentar tu declaración anual”, no obligara al interesado a cerrar la página y si las imágenes que presenta tuvieran un estándar de calidad uniforme.

“Muchas se deforman cuando aplicas el zoom y quieres ver los objetos en detalle”.

“Si bien los elementos están en su mayoría ordenados de acuerdo con las mejores normas y convenciones del diseño web, y soportados por una interfaz dinámica, el resultado, en general, es de una institucionalidad aplastante y carece, a primera vista, de un atractivo mayor que la cantidad del acervo que promete”, expresa uno de los especialistas consultados.

La plataforma www.mediateca.inah.gob.mx ofrece crear un perfil de usuario y generar una “colección” personalizada de objetos: Mi Mediateca. Sin embargo, esa sección está deshabilitada. Cuando un usuario quiere crearla, hasta hoy se desplegaba una ventana con la siguiente leyenda: Acceso denegado. Usted no está autorizado para visitar esta página”.

(Con información de Ramón Martínez)

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