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Más música y menos ruido en el Vive Latino
Una cosa es cierta: en el Vive Latino mientras más tiempo pasa, el rock ocupa menos espacio.
Una cosa es cierta: en el Vive Latino mientras más tiempo pasa, el rock ocupa menos espacio.
Antes todo era rock, con bandas más prendidas y más ruidosas , dijo Chetes, ahora como que la gente era menos cerrada , agregó el músico Celso Piña.
En otras palabras, el Vive Latino se ha democratizado, agrego la veterana rockera Cecilia Toussaint. Hay de todo y es importante que la gente pueda escoger , dijo.
En efecto, para los que todavía no lo han descubierto, en el Vive Latino ni todo es rock ni todas la banda son nuevas, sino todo lo contrario.
Es más, la banda fuerte de la segunda noche de la jornada, no era mexicana, ni latina: Deftones, de Estados Unidos.
Sabes que, la juventud viene más abierta a géneros musicales, ya no es como antes, que estaba uno más cerrado, ya no es puro rock ni puro norteño ni puro Colombia, y eso es bueno , declaró Celso Piña, el hombre del acordeón.
Función de Ópera rock
Con la reposición al aire libre de la obra Dr. Frankestein, ópera rock de José Fors, inició el viernes 23 de abril, la jornada de tres días de la edición número 11 del Vive Latino.
La obra se presentó frente a un público, cerca de 3,000 asistentes, que mostró poco entusiasmo por la versión minimalista, dark y un tanto kitch, del dramaturgo cubano, sobre la obra de Mary Shelley. Se trató de un montaje que le debe más a Nosferatu, de Murnau, que al clásico de terror de Boris Karloff.
Espero que este trabajo ayude a resucitar la ópera rock y que dé mucho de que hablar a todo aquellos que disfrutan del teatro musical , escribió Fors en el programa de mano de la función en el Vive.
Durante el segundo día de la jornada, el sábado, los oldies convivieron con las fuerzas vivas del rock nacional . Yo como que me siento rodeado de todos mis hijos , dijo el hombre del acordeón Celso Piña.
Caras conocidas
Compartieron, cada quien en su respectivo escenario, Ely Guerra sin seno al aire, con la veterana del rock, Cecilia Toussaint y Celso Piña, quien fue tan aplaudido, como criticado, a lado de ¡Qué payasos!, que son una verdadera reliquia del rock nacional.
Caras conocidas: Lost Acapulco, Ozomatli y sobre todo La Cuca, bandas que dejaron buen sabor de boca entre el llamado personal .
Para cerrar el segundo día de conciertos, los estadounidenses de Deftones descargaron toda su ira en el escenario, para gozo y disfrute de los amantes del metal extremo.
Los encargados de cerrar la jornada, este domingo, fueron Calle 13 de Puerto Rico y su ska progresista-revolucionario, los Aterciopelados de Colombia, Los Tres de Argentina junto con algunas sorpresas, como el volver a escuchar a los de Tijuana no, por ejemplo.
La palabra clave para entender, y saber disfruta del Vive Latino es la oferta, y no la demanda, dijo Chetes, un rockero joven que ya es un veterano en este evento, luego de haber participado desde la segunda edición.
Amplio panorama
Lo que he visto es la variedad de actos que tiene ahora, antes era más enfocado al rock, con bandas más prendidas o más ruidosas, como se le quiera ver, así es como la gente está consumiendo la música, en sus ipod traen de todo, desde baladas hasta reggaeton, rock y pop , explicó.
No sé si sea un termómetro del rock nacional el Vive Latino, pero sí creo que es un festival importante donde se presentan bandas de todo tipo, viejas, no viejas, otras que están empezando, hay como que un panorama muy amplio para que la gente escoja y creo que eso es importante , indicó Cecilia Toussaint.
Mucha razón tiene el señor Chava Rock cuando dice, en su revista Mescalito, que el Vive Latino, es como la Selección Nacional de Futbol: nunca le van a dar gusto a todos.
En otras palabras, como en la selección, ni están todos los de deben, y muchas veces lo que están nos quedan debiendo.
Con todo el Vive Latino, con altibajos, sigue siendo el termómetro del rock nacional, coinciden solidarios y detractores.
jbadillo@eleconomista.com.mx