La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó los resultados de la encuesta mundial Hacia un futuro mejor para las mujeres en el trabajo: la opinión de las mujeres y de los hombres , cuyos resultados reflejan que 70% de las mujeres y 66% de los hombres preferirían que las mujeres tuviesen un empleo remunerado. Según el informe, estas cifras equivalen a más del doble del porcentaje de quienes prefieren que las mujeres se queden en el hogar. En todo el mundo, las mujeres preferirían trabajar en empleos remunerados (29%) o estar en situaciones que les permitiesen trabajar y cuidar de sus familias (41%), mientras que sólo 27% de las mujeres desea permanecer en el hogar.

Cabe destacar que 70% de mujeres que quisiera tener un empleo remunerado incluye en particular una mayoría de mujeres que actualmente no forman parte de la fuerza de trabajo. Aún más importante, esto es cierto en casi todas las regiones del mundo, incluso en diversas regiones donde la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es tradicionalmente baja, como en los estados y territorios árabes.

El estudio realizado a nivel global, de la mano con Gallup, revela que en esta época los puntos de vista de las mujeres y de los hombres son muy similares; por ejemplo, a 28% de los hombres le gustaría que las mujeres de su familia tuviesen empleos remunerados; 29% quisiera que se quedaran en casa y 38% preferiría que pudiesen trabajar y cuidar del hogar.

A nivel mundial, es más probable que las mujeres que trabajan a tiempo completo para un empleador (más de 30 horas a la semana, según la definición de Gallup) prefieran situaciones que les permitan conciliar el trabajo con las obligaciones de la familia/el hogar. Las mujeres y los hombres con niveles de educación más altos son más propensos a preferir que las mujeres trabajen en empleos remunerados y proporcionen cuidado.

Esta encuesta muestra con claridad que la mayoría de las mujeres y de los hombres de todo el mundo prefieren que ellas tengan empleos remunerados. Las políticas de apoyo a la familia, que permiten que las mujeres permanezcan en el empleo remunerado y progresen profesionalmente estimulando a los hombres a asumir el justo porcentaje de responsabilidad en el trabajo de cuidado, son indispensables para alcanzar la igualdad de género en el trabajo , declaró Guy Ryder, director general de la OIT.

A nivel mundial, la mayoría de las mujeres empleadas dice que su salario es una contribución importante al ingreso del hogar (30%) o es la fuente principal (26 por ciento). Pero los hombres son todavía más propensos a declarar que ellos proveen la fuente principal de ingresos dentro del hogar.

No obstante, entre las mujeres y los hombres empleados con niveles de educación más altos, la disparidad en relación a su contribución al ingreso familiar es menor.

A escala mundial, las mujeres y los hombres comparten opiniones similares sobre las oportunidades de empleo de las mujeres. El informe constató que, si una mujer tiene un nivel de educación y experiencia similar a la de un hombre, las mujeres y los hombres de todo el mundo están más propensos a decir que ella tiene la misma oportunidad de encontrar un buen empleo en la ciudad o la región donde vive. En todo el mundo, 25% de las mujeres y 29% de los hombres dicen que las mujeres tienen mejores oportunidades de encontrar un buen empleo. No obstante, la evidencia muestra la existente desigualdad de género en los mercados laborales de todo el mundo.

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