Luego de leer el libro Los Simpson y las matemáticas, creo rotundamente que la serie de televisión debería considerarse como algo cercano a las obras esotéricas y de temática ocultista, en cuyo interior hallamos mensajes sobre el significa de la vida y el mundo.

¿Estoy exagerando? Quizá sí, pero es de llamar la atención las obras que han aparecido alrededor de la serie, como por ejemplo, El evangelio según Los Simpson de Mark I. Pinsky, o Los Simpson y la filosofía (de varios autores), en donde se exploran contenidos que van más allá de las torpezas de Homero, la rebeldía de Bart o los silencios de Maggie, y nos dicen que esta serie es un universo más complejo de lo que se ve a simple vista.

La serie de televisión tiene fuertes componentes filosóficos, religiosos, psicológicos, referencias al arte, a la historia, a la cultura pop, a la ciencia y sobre todo... a las matemáticas, en una dimensión que sólo un amante de esta disciplina distinguiría.

Y es que resulta que, según comenta Simon Singh, la serie cuenta con cinco guionistas supernerds, cuyos títulos no provienen de una carrera en el mundo de la comunicación, el cine o el guionismo, sino de las matemáticas y la física, salidos de Harvard, Berkeley y Princeton.

En su libro, Singh nos lleva por un recorrido sobre los diversos temas matemáticos que pueden encontrarse en la serie de televisión, lo cual resulta sumamente sorprendente, ya que, como Singh nos hace notar, un pequeño detalle matemático en una escena de unos segundos posee un trasfondo complejo que revela un secreto o hace referencia a algún sorprendente o maravilloso teorema.

Los Simpson y las matemáticas es un viaje por diversos capítulos de la serie para explicar cómo opera este mundo matemático oculto. Singh escoge tan sólo algunos ejemplos, ya que dice existen más de 100; para explicarlos todos se necesitarían muchos más libros.

Sin embargo los pocos ejemplos que vemos son explicados a fondo como una amena clase de matemáticas de hecho contiene por ahí algunos ejercicios , mientras nos va contando más sobre las personalidades de las mentes que escribieron estas referencias matemáticas. De hecho, Los Simpson son sólo un pretexto para hablar de matemáticas.

Podemos decir que el libro consta de dos partes, la primera habla sobre las referencias matemáticas a Los Simpson y la segunda parte habla sobre lo propio de la serie hermana, Futurama, en donde algunos de los guionistas mencionados participaron en la parte creativa.

Los Simpson y las matemáticas es un libro que todo clavado-nerd-geek-fan de la serie debe tener; sin embargo, hay que advertir lo siguiente: no es un libro fácil.

Los ejemplos matemáticos están muy bien explicados y Singh logra aterrizarlos al mundo de los no iniciados, pero sí nos exige atención. Las referencias a la serie ayudan y, por su puesto, lo hacen más ameno, lo cual es una obviedad, si no no tendría sentido, pero insisto, al final de cuentas se vuelve una clase de matemáticas.

Además, de pronto las historias personales de los guionistas matemáticos no son del todo interesantes o al menos Singh quien por cierto sabe de lo que habla; es físico y productor de la BBC no tiene tanta gracia para compartirlas.