Las reformas a la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro dañarían al libro electrónico, pues proponen que el e-book tenga un precio fijo y permanente, mientras que en el libro impreso, el precio sólo duraría 24 meses.

La ley es un gran esfuerzo y el precio único lo vemos bien; pero creemos que debemos de tener el mismo trato y las mismas oportunidades que el libro impreso , indicó en entrevista Diego Echeverría, director de la editorial Ink, la primera empresa mexicana 100% dedicada a editar libros digitales.

Y es que, entre los tres temas que se discuten en la Ley del Libro, se contempla la ampliación de la vigencia del precio único y establecer las bases de regulación del libro electrónico.

Sabemos que el precio único del libro es un mecanismo para proteger a la cadena del libro (...), pero en la ley se plantea un trato diferencial, en desigualdad de circunstancias y con características de competencia que no nos permitirían trabajar bajo ese esquema a quienes editamos y vendemos libros electrónicos , agregó.

Para la Cámara Nacional para la Industria Editorial Mexicana (Caniem), las ventas que reportan los libros electrónicos no llegan a 1%, pero la industria va en crecimiento. Las grandes editoriales ya venden libros digitales y librerías como Gandhi tienen su propio lector electrónico; se calcula que en el futuro este sector podría representar más de 20% de las ventas de la industria.

Si se va a proteger a un sector de la industria que también se proteja el otro y bajo el mismo esquema. Si van a ser 24 meses de precio único, bueno, pero que sea para los dos y que luchemos por la calidad y característica de los contenidos , explicó.

En desigualdad

Mientras en Estados Unidos la venta de libros electrónicos representa 20% de las ventas totales, en Francia existe la llamada Ley Antiamazon, que prohibe a las editoriales y distribuidores de libro electrónico ofrecer descuentos y en México la ley podría ir hacía allá.

Nos afectaría que en México no se nos diera el mismo trato que los libros impresos, pero así como dice la ley, ahora nos pondría en desigualdad de circunstancias y no podríamos competir; pero sé que todas las leyes son perfectibles ,explicó.

Según datos de la Caniem, durante el 2013 se facturaron más de 19 millones de pesos por la venta de ediciones digitales, lo que significó un incremento de 17.6%, con respecto al 2012. Al sumar la facturación de ediciones impresas y la facturación de ediciones digitales se obtiene una facturación total de 10,909 millones de pesos, de los cuales la venta de ediciones digitales representó 0.2%, la misma proporción observada en el 2012.

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