Regida por una de las novelas más representativas del romántico poeta y dramaturgo francés Victor Hugo llega por segunda ocasión a México “Los Misérables”.

Con una ambientación totalmente oscura que al iluminar el escenario tiene 52.23 toneladas de escenografía, un elenco de 40 actores de diversos países, entre ellos 28 mexicanos, una producción de casi 100 millones de pesos, orquesta en vivo y 3,000 piezas de vestuario. Durante la obra se realizan entre 12 y 15 cambios por actor dando como resultado 500 variedades de vestuario con una duración de tres horas y media es el tiempo en el que se cuenta la trama situada en la Francia del siglo XIX.

El actor Daniel Diges interpreta en esta ocasión a Jean Valjean, Morena Valdés es Fantine y Clara Verdier que interpreta a Cosette muestran su historia en diversas etapas de su vida.

La novela retrata una serie de problemáticas sociales, iniciando con la injusticia, lucha contra el gobierno, el amor, así como la búsqueda de un mundo ideal sin importar encontrarse con la muerte.

Michelle Rodríguez, actriz mexicana quien interpreta a Madame Thénardier comenta que es lamentable que la situación que se muestra en la obra siga teniendo vigencia “pareciera que se escribió hoy, al final de cuentas habla de la humanidad”.

Al son de “Otro día se va”, es como inicia el musical que ha visitado 349 ciudades diferentes en 44 países del mundo. La puesta en escena que se presenta en el Teatro Telcel es producida en México por Federico González Compeán, con Morris Gilbert y Julieta González como productores asociados. La obra toma como punto de partida la producción de Cameron Mackintosh con música del letrista Alain Boublil y el compositor Claude-Michel Schönberg.

En el 2002, cuando se presentó por primera vez el escenario era giratorio y los actores salían por debajo del escenario, de los costados y hasta por los pasillos. En esta ocasión altos balcones, una carreta y los efectos de video mapping al fondo vuelven mágico el escenario. Durante algunas escenas se proyectan de fondo dibujos que el propio Victor Hugo hizo al escribir esta novela.

Las pelucas que usan son de cabello natural, las rubias son de cabello ruso y cada peluca tiene ensamblado dos micrófonos por actor en caso de que alguno falle.

El vestuario proviene de Corea, los textiles que se usaron para elaborar cada prenda son hechos de fibras naturales: linos, algodones, lana y seda para que se adapte a los nuevos actores ya que esta obra así se presentará en São Paulo, Londres, Corea o México está casi obligada a mantener la autenticidad y respeto por la obra original, aunque uno de los cambios que han hecho es acortarla una hora y media, la obra original dura cuatro horas con treinta minutos.

Con más de 1,000 horas de ensayos entre músicos, técnicos, elenco y con la primera presentación que se llevó a cabo este miércoles 21 de marzo es como se ponen a disposición los boletos en la taquilla del teatro Telcel de miércoles a domingo en un precio de 600 hasta 2,500 pesos.

La obra de teatro que ha sido vista por más de 70 millones de personas desde hace 33 años cuando se montó por primera vez en Londres, regresa tras 16 años de ausencia al país para erizar la piel y mantener al público al borde de la butaca viviendo una tragedia no ajena a nuestra situación social actual.

isamar.ramirez@eleconomista.mx