Hortensia es una mujer wixárika que huye de un matrimonio cargado de violencia. En su viaje se encontrará con una comunidad cora, para ella una entidad amenazante porque no hablan su mismo idioma. Sin embargo, se topará con Ramón, quien decidirá protegerla.

Ésta es la historia de Nacahue: Ramón y Hortensia de la compañía Los Colochos Teatro, dirigida por Juan Carrillo. La obra está basada en Romeo y Julieta de William Shakespeare y se presentará el 18 de agosto en el Teatro de la Ciudad.

“A Juan Carrillo, el director, que es de Nayarit, de pronto se le ocurrió —así como con la puesta anterior llamada Mendoza (adaptación de Macbeth) que sitúo en un contexto revolucionario —, decide darle un giro y situar el drama en comunidades de la sierra de Nayarit. Si los Montesco y los Capuleto se matan por odio, acá se matan por miedo, porque no se entienden, porque tiene lenguas distintas. Esta wixárika, Hortensia, huye de su poblado para encontrarse con esta comunidad donde no hablan su misma lengua. Lo que es análogo es que cuando ella rompe la barrea de la comunicación y se enamora de Ramón, que es un cora de la comunidad que no encuentra una mujer con quien estar”, nos dice el actor Mario Eduardo D’León, quien interpreta a Ramón.

La obra se estrenó en España, en el Festival de Teatro de Almagro. El mismo festival participa en la producción: “Ya nos habíamos presentado en el festival, en un certamen que se llama Almagro off, con Mendoza, la obra anterior, y ganamos, lo que a nivel Iberoamérica nos abrió muchas puertas. Mendoza ha girado por muchas partes de España y Europa”.

El encuentro entre Ramón y Hortensia (Marianella Villa) se da cuando la comunidad de Ramón participa en un ritual de Semana Santa. Hortensia huye de su pueblo para salvaguardar su vida y decide cruzar por primera vez el río que divide a ambos pueblos.

“Los coras tienen un ceremonia que se llama La Judea en donde ellos, dentro de su cosmogonía —con rituales muy sincréticos—, se convierten en estrellas: Se pintan todo el cuerpo para desdibujarse y convertirse en estrellas. Se pintan de negro y de blanco (estrellas de la noche y las estrellas del día) y se la pasan corriendo en jornadas de 12 horas hasta llegar a una ceremonia en una iglesia. Los participantes se hacen llamar los borrados”, comenta Mario Eduardo.

Ramón encuentra a Hortensia y decide protegerla, ya que su comunidad es muy cerrada, la aísla y poco a poco se van enamorando conforme rompen las barreras de la comunicación.

Respecto a su personaje, Mario Eduardo nos dice lo siguiente: “Ramón no es un personaje violento y ve la violencia a su alrededor como muchos la ven y piensan que es normal. Es un personaje vehemente y con esa vehemencia puede llegar a matar sin necesidad de ser una persona mala, ya que las circunstancias lo obligan, a diferencia de otros personajes violentos. Ella no huye de su pueblo porque la violencia existe y a pesar de que las situaciones históricamente hablando en un momento específico la violencia existe desde hace milenios hasta nuestros días”.

Nacahue: Ramón y Hortensia tiene la particularidad de que está en dos idiomas, cora y español: “La apuesta es que el público vaya recorriendo lo mismo que recorre Hortensia: de no entender nada hasta llegar a su amor, para darse cuenta de que el lenguaje no sólo es verbal sino que se vale de otras cosas”, agrega Mario Eduardo.

Además de Marianella y Mario Eduardo, el elenco de esta puesta está compuesto por Erandeni Durán, Jadira pérez, Marco vidal y Ulises Martínez. La escenografía es de Auda Caraza y el vestuario e iluminación corrió a cargo de Libertad Mardel.

La obra se presenta el 18 de agosto en el Teatro de la Ciudad y en el 2019 tendrá una temporada más larga.

@faustoponce