Lectura 6:00 min
La ópera, triste reflejo del país
Para Ramón Vargas, titular de Ópera de Bellas Artes, el entorpecido funcionamiento de la ópera en México es reflejo de muchas de las cosas que funcionan mal en el país.

Para Ramón Vargas, titular de Ópera de Bellas Artes, el entorpecido funcionamiento de la ópera en México es reflejo de muchas de las cosas que funcionan mal en el país.
Pese a estar metido de lleno en los últimos preparativos de la ópera Turandot, que será representada en el Auditorio Nacional este fin de semana (un acontecimiento histórico en cuanto al acercamiento al público), el gran tenor mexicano Ramón Vargas responde a unas preguntas ahora que se cumple un año de que se hizo cargo de la Dirección Artística de la Ópera de Bellas Artes (OBA), en el que ha recibido críticas, algunas bien intencionadas, otras no tanto y para las cuales, como dice el dicho, no hay corbata bonita ni mujer decente .
Vargas explica: Es fácil equivocarse porque no tuvimos un periodo de preparación. No es una excusa, aunque es algo que se tiene que considerar. Pienso que después de un año ya hemos aprendido cómo funciona. A pesar de que llegamos en el último momento y de manera improvisada, los resultados son positivos .
Y añade: En México no existe un tiempo de transición entre una dirección de ópera y otra, tal como lo hacen en otros teatros del mundo. Por ejemplo, en La Scala, la nueva administración ya tiene trabajando desde hace un año para hacer el cambio. Eso, que pareciera lógico, en México no existe (... )Te dan las llaves de la oficina y te dicen: Abre, a ver qué encuentras .
Eso es gravísimo , comentó. Bueno, pues es así es como funciona todo el país. Como funciona la ópera es un reflejo de lo que pasa en todo el país , dice Vargas con energía.
POSITIVO Y NEGATIVO
Vargas hace un balance de su gestión al frente de la OBA, con lo positivo y lo negativo: El proyecto consistió en trabajar en tres vertientes. Una se refiere al funcionamiento de la misma Ópera de Bellas Artes que, bien o mal, sigue funcionando desde hace unos 70 años; después tenemos la vinculación entre los teatros de los estados y finalmente un estudio operístico para preparar a los muchachos.
Creo que las tres vertientes que yo me había propuesto están funcionando. Ya tenemos un Estudio de Ópera que está funcionando desde enero. Acaban de hacer los chicos un recital que tuvo mucho éxito.
Luego tenemos en la parte de vinculación lo que se llama Ópera en los estados, que es uno de los temas más complicados porque depende de unir voluntades, depende del convencimiento, un trabajo que está haciendo Jesús Suaste muy bien .
Los primeros resultados son la colaboración con el Teatro del Bicentenario de León en la Rigoletto, que se presentó en Durango y Torreón; en Durango se hizo la ópera Atzimba, que también se presentó en Morelos y en la ciudad de México.
En un balance de las óperas presentadas (sin contar al Trovador que heredó de Octavio Sosa), el tenor dio votos positivos o muy positivos al Holandés errante, La Bohème con María Katzarava, con un casting muy adecuado, muy cuidado , Manon y Atzimba. Sólo tuvimos un tropezón, y lo digo con toda honestidad, en La flauta mágica, porque no hubo tiempo suficiente.
Si hago un análisis de lo hecho hasta ahora, lo veo más positivo que negativo. Ahora bien, no quisiera que fuera nada más positivo; quisiera que fuera la excelencia y para eso estamos trabajando muy seriamente , dijo.
MECENAZGO, ANUNCIANTES
Se ha propuesto buscar apoyo de la IP, pero eso es muy complicado. Primero porque el gobierno no da ningún beneficio a quien done [recursos]. No hay deducción de impuestos.
En La Scala hay fila de espera para poderse anunciar, porque (los anunciantes) saben que hay un público que se lleva los programas de mano, que los conserva y que ahí están ellos anunciados. Es decir, hay un intercambio: Yo te doy dinero, pero a cambio recibo prestigio. Eso es algo que en México no existe. Los patrocinadores ven apoyar a las artes como un favor: Bueno, vamos a darles algo, pobrecitos (...) Es una mentalidad que tenemos .
Por otra parte, si llegase a haber un mecenas y me dice, bueno voy a dar dinero a (Ópera de) Bellas Artes, pues no se puede, porque tendría que darlo a todo el Instituto. Entonces yo tendría que hacer un marco jurídico específico en donde tuviera que hacerse mediante un fondo .
También es complicado moverse entre los estatutos (sindicales) que se manejan y todos los derechos que tienen todos los trabajadores en el INBA: hay cinco sindicatos y todos quieren y exigen algo nuevo y nuevos logros cada año. Y si todos ellos hacen un logro al año, al cabo de cinco, no son cinco logros, sino 25. Muchas veces algunos de estos logros son muy positivos, pero otros simplemente nos están atando de manos .
Por ejemplo, todo se tiene que pasar a través de un comité. Eso está bien, pero hay cosas que se deben resolver en el momento y no da tiempo de pasarlas a ningún comité: se rompió una vara o se cayó algo, y hay que resolverlo ya. Y no se puede porque resulta que tiene que pasar por todo un proceso burocrático .
Le pregunto a Ramón Vargas: Con todos estos problemas, ¿ha tenido alguna vez la idea de tirar la toalla, y decir Gano más dinero en Europa que aquí, estoy más tranquilo allá? .
Responde entre risas: Bueno eso es lo que me dice mi esposa... No, mira, yo pienso que los problemas son para resolverse. Afortunadamente tengo un apoyo muy grande en la directora general del INBA (María Cristina García Cepeda), quien es una persona que está muy comprometida con este proyecto .