Una réplica en tamaño natural de un perezoso hembra de más de tres metros de alto, ejemplar de la megafauna que habitó el Valle de México hace 10,000 años, un enorme dinosaurio de 27 metros de largo, el Diplodocus Carnegii que vivió en el periodo Jurásico superior hace 154 millones de años o la exposición temporal Maravillas Marinas, con más de 180 piezas que describen las formas de vida que se desarrolla en las diferentes capas del océano, son algunas de las piezas que se pueden observar en el renovado Museo de Historia Natural.

“Revitalizar el museo, que tenga presencia y se vuelva un referente en los visitantes”, era la premisa que la directora del Museo, Guadalupe Fragoso García compartía a esta publicación desde que comenzó la restauración en 2013.

Hoy las etapas de trabajo han concluido, por lo que este periodo vacacional que aún no culmina es la oportunidad ideal para realizar un recorrido por el nuevo contenido y museografía inaugurada en el mes de marzo.

Asesoramiento científico con expertos paleontólogos, equipo técnico e incluso niños, participaron para esta renovación que tiene la premisa de ser didáctica e informativa a la vez. “Queremos que el museo sea de divulgación científica y de fácil entendimiento para que los niños sigan preguntando y se involucren”, explica Fragoso.

Hoy el museo cuenta con un área de 7,500 metros cuadrados de exhibición, distribuida en un conjunto arquitectónico que consta de diez amplias estructuras semiesféricas formando bóvedas o módulos de colores, los cuales albergan los diferentes tipos de colecciones según las siguientes áreas temáticas o salas, además cuenta con extensas áreas verdes para complementar las actividades del museo.

La renovación contó con una inversión de 220 millones de pesos, aportados por la Ciudad de México y el Fideicomiso, esto incluyó la renovación del 60% del acervo que se encuentra en las 4 bóvedas rehabilitadas, adquisición de nueva colección, rehabilitación de espacios, que incluyen pisos, sistema de aire acondicionado, material aislante termo acústico, puertas automáticas, sistema de voz y datos para cámaras de seguridad e iluminación general con múltiples combinaciones. Todo esto para lograr una “Sensación de libertad”.

Sobre las bóvedas restauradas, en la primera se encuentran diversos murales pintados a mano que contienen una línea del tiempo en la que se representan las eras geológicas y las líneas evolutivas; además de claraboyas instaladas en el piso con fósiles como un dientes de sable, el perezoso gigante o la réplica en tamaño real del diplodocus, el cual fue sometido a una restauración y se regresó a su pátina original, colocándolo en una posición anatómica que corresponde a los datos que arrojan las más recientes investigaciones especializadas.

En la sala de Diversidad Biológica, se puede ver una escultura de árbol que representa los linajes evolutivos, acompañado del programa multimedia Deep Tree, esto permite viajar y conectar especies con sus ancestros, además de plataformas con ejemplos de especies planetarias y exhibiciones interactivas y demostrativas que explican la biodiversidad.

Para México Megadiverso, esta sala se distribuye en dos bóvedas, en una se encuentra el laboratorio de observación de colecciones científicas, un Videomapping que explica los factores que determinan la biodiversidad de México, un Videowall que demuestra los procesos naturales de la selva; así como muros interactivos sobre especies en peligro de extinción.

En la otra hay espacios de proyección de lugares de difícil acceso para el hombre, como cuevas de murciélagos y dioramas de áreas protegidas con los principales ecosistemas acuáticos y terrestres.

Además de las nuevas salas, para este periodo vacacional se han preparado distintas actividades como el teatro infantil con el Viaje al laboratorio del Dr. Stein, una obra diseñada para los niños en donde conocerán cómo se originó el Universo, la Tierra y la vida, hace millones de años y El Rincón de Dippy, una función de títeres que habla acerca de la vida y extinción de los dinosaurios.

El Museo se encuentra en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, está abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas. La entrada general tiene un costo de $27.00 pesos; maestros y estudiantes con credencial vigente $12.00 pesos; el acceso con cámara fotográfica es de $16.00 pesos y con cámara de video $35.00 pesos. Las visitas guiadas tienen un costo de $9.00 pesos. Se puede consultar además la página: data.sedema.cdmx.gob.mx/museodehistorianatural

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