De las muchas novelas que se han escrito sobre México, las mejores probablemente sean las inglesas y alguna que otra norteamericana , escribió el escritor chileno Roberto Bolaño en un artículo periodístico de nombre Un paseo por el abismo , que años después de su muerte, su editor Jorge Herralde publicó como un libro bajo el nombre Entre paréntesis. El chileno escribió el artículo a propósito de la publicación de Mantra, de Rodrigo Fresán, la cual tiene como escenario la ciudad de México.

Bolaño ya había escrito una novela sobre esta ciudad, Los detectives salvajes. Las calles de nuestra ciudad han sido del encanto de propios y extraños: D.H. Lawrence, William Burroughs, Graham Greene son algunos de ellos. Con el tiempo, parece que narrar esta ciudad se ha vuelto una tarea imposible; sin embargo, hay algunos ejemplos de escritores para quienes la ciudad, a pesar de su complejidad, debe ser narrada. Como ejemplos recientes podemos contar: Infecciosa, de Sergio González Rodríguez; Hotel DF, de Guillermo Fadanelli; Conspiración de las cosas, de Felipe Soto Viterbo.

Algunos autores ponen en duda las palabras del chileno, quien especuló sobre que quizás muchos escritores mexicanos contemporáneos no se atrevían a narrar esta ciudad, como si la ciudad de México fuera un territorio reservado únicamente para los extranjeros. Tomemos dos casos: la opinión al respecto de un par de escritores mexicanos no chilangos y la opinión de un par de escritores chilangos que han escrito sobre esta ciudad.

literatura chilanga, en crisis

Hablando en una cafetería concurrida y ruidosa en la colonia Roma, los escritores coahuilenses Luis Jorge Boone y Carlos Velázquez se tocan la barbilla y fuerzan el entrecejo, parece que algo que nos escuchan decir no les cuadra del todo, dos nombres se les atoran en el gañote: Roberto Bolaño y Carlos Fuentes.

Comenta Luis Jorge Boone, autor de Las afueras: Yo creo que Los detectives salvajes es la gran novela chilanga, eso sí; que narra un capítulo importante de esta ciudad, aludiendo a ciertas luchas estéticas vitalistas, pero no concierne a todo el país. En el norte yo la hubiera leído como una curiosidad .

Con sus lentes oscuros al interior de la cafetería, Carlos Velázquez añade: Fíjate bien la grande crisis que vive la literatura chilanga, que tenga que venir un extranjero a narrar y a apropiarse del espacio geográfico y emocional de los escritores que radican aquí. La verdad, para mí exageran quienes dicen que la novela de Bolaño es la mejor novela de la ciudad de México. Son exageraciones. Sin temor a equivocarme, creo que nadie ha escrito mejores novelas sobre esta ciudad que Guillermo Fadanelli. Y estoy seguro de que a Guillermo este tipo de cosas le tienen sin cuidado. Lodo, por ejemplo, habla sobre esta ciudad particularmente y lo hace como ninguna, y lo hace desde un punto de vista bizarro; a mí jamás se me hubiera ocurrido un personaje como Benito Torrentera .

Luis Jorge ataja: Pero Benito Torrentera es un personaje que se quiere borrar a sí mismo de la ciudad. Lodo es la mejor novela de Fadanelli y una de las mejores que se han escrito sobre esta ciudad. Se ve que está viva cada una de las partes. Está vívido. Así es su estilo, en cambio, el de Bolaño es artificial. El norte que él describe se me hacía el desierto, siempre se me hacía como un decorado de teatro, yo no lo sentía, yo llegaba a decir que era falso. Yo no le creo nunca .

La ciudad: cáncer y Leviatán

J. M. Servín afirma que la ciudad es el Leviatán del escritor. Concretamente, esta ciudad es inabarcable, inenarrable, cada quien narramos esa pequeña fracción de ciudad que vivimos, que nos corresponde y que nos obsesiona. A mí en lo particular me interesa la epopeya del hombre común, la lucha por la subsistencia, porque esta ciudad no te devore. Ésta es una ciudad donde corres el riesgo de perder la sensibilidad en cuanto al contacto con el otro, la violencia, la disolución del yo, el caos, la esquizofrenia colectiva, el registro de esta anomia social, donde múltiples voces resuenan en tu cabeza y de pronto no sabes a dónde vas, eso es lo que a mí me interesa: cómo recuperar la ciudad en la que yo vivo y poderla llevar a la escritura, me parece que no es un reto fácil.

Quizás la única posibilidad de que fuera abarcable, la única aproximación justa, terminó con La región más transparente, yo creo que después de allí, cualquier novela de la ciudad de México solamente trata una parte de la ciudad de México y la visión de un autor .

La novela más reciente publicada que transita en esta ciudad es Conspiración de las cosas, de Felipe Soto, quien afirma que la tesis que plantea su novela al respecto de la ciudad de México es que ésta es un ente viviente. Felipe explica:

Independientemente de los habitantes que la conforman, o bien, nosotros los habitantes somos los organelos de esa célula cancerígena que es la ciudad, la cual está compuesta a su vez por otros seres de igual complejidad, como por ejemplo, el tráfico de la ciudad que es una especie de gusano que se contrae y que se expande a la manera de las orugas y que es un ser en sí mismo; la idea de esta célula cancerígena, de este macroorganismo formado por esas pequeñas células que serían los 20 millones que la toman, es una de las aristas de esta conspiración de las cosas .

Vicente Quirarte también aborda el DF en Amor de ciudad grande, un recorrido por la ciudad de México a través del tiempo y de la gente que la ha habitado, visitado o escrito sobre ella.

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