“La chamba del caricaturista político ha cambiado. Cada vez nos salen más chambas de otra cosa, pero no de moneros”. Así dio inicio la mesa titulada “Moneros de Jalisco” dentro de las actividades de la FIL de Guadalajara, en donde los tapatíos Manuel Falcón, Jis, Trino, así como Chavo del Toro, quien moderó la mesa, reflexionaron sobre el papel de la caricatura y la labor del artista en la actualidad.

Aunque la premisa inicial de Jis dibujara un oscuro futuro para los humoristas, al decir que ahora hacen cosas para radio, TV y otros medios, en realidad se puede interpretar como parte de la transformación que se vive desde hace tiempo.

En opinión de Trino, las redes sociales son un elemento en el que existe un alto riesgo al publicar y este es la falta de un editor: “Ahora el filtro eres tú mismo. Es un riesgo publicar pendejadas. Ahora estoy volviendo a publicar en redes sociales el Rey Chiquito, que es de la época de Zedillo, y la gente se queja pensando que estás criticando al gobierno actual”.

Por su parte, Manuel Falcón aseguró que “sí es cierto que hay esta visión apocalíptica de que se acabó la caricatura, porque se están acabando los periódicos en papel. Pero, como toda visión apocalíptica no hay matices, no hay términos medios y yo creo que no es cierto que se acaba la caricatura, porque está sobre un basamento fundamental, está sobre el sentido del humor”.

Falcón enfatizó que no es cierto que se acabó la caricatura porque desde su perspectiva, el humor es algo fundamental del ser humano, que se renueva cada sexenio. “Esto es extraordinario, porque me desafía a caricaturizar rostros nuevos”.

“Está más que vigente la caricatura política y urgente. Los periódicos en papel están en crisis y hay que buscar otros tipos de trabajo”, agregó. “La caricatura va a mantener su vigencia en la medida en que incorpore el color, o el tamaño de la pantalla. Tenemos que avanzar en la medida que lo tecnológico lo permita. Hay que hacer un esfuerzo para aprovechar las tecnologías”.

En cuanto a la polarización de opiniones que se ha desatado con el gobierno actual, los moneros comentaron que ahora, las críticas recaen sobre los comunicadores, no importa qué digan o acerca de quién.

También señalaron que las nuevas narrativas de género e inclusión los ha llevado a reflexionar sobre si el uso de algunos de sus personajes puede subsistir ante las nuevas generaciones que los pueden tachar de políticamente incorrectos, misóginos u excluyentes.

Por último, se reflexionó sobre el papel de los memes y si su presencia amenaza a la caricatura, como muchos dicen: “El meme es un petardo, dura unos segundos. No hay autor, no hay firma”, enfatizó Rocha.

alejandro.rios@eleconomista.mx

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