La fundación de Elena Poniatowska, la primera mexicana en recibir el Premio Cervantes, no recibió 5 millones de pesos como se aseguró en redes sociales, lo que provocó un linchamiento.

¿Qué pasó? Después del fracaso del Programa Anual de Estímulos a las Manifestaciones Culturales y del Patrimonio 2019, donde más de 5,000 proyectos se quedaron sin prepuesto pese a las promesas de Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados; su último recurso fue incluir en el presupuesto una lista de “proyectos sugeridos” donde aparece Elena Poniatowska y varios proyectos más como el Festival Internacional de Cine de Morelia (9 millones 500,000 pesos), Ambulante (7 millones de pesos) o las Diosas de plata (700,000 pesos).

Sin embargo, la Secretaría de Cultura (SC) se hizo cargo de la ampliación de 500 millones de pesos a cultura y los destinó al Programa de Apoyos a la Cultura para el ejercicio fiscal 2019 y desechó los “sugeridos”, por lo que distintas asociaciones civiles se quedaron sin recursos.

Por eso, la Fundación Elena Poniatowska Amor AC, que alberga el archivo personal de la periodista (cartas, escritos, fotos) y la biblioteca de la escritora, vive sin un presupuesto fijo y luchando por sobrevivir.

“Ahora, estamos en terapia media, no queremos pensar en terapia intensiva por lo que sería maravilloso que nos apoyarán porque es un proyecto valioso para el país. La fundación es la casa de los periodistas y los mexicanos”, explicó en entrevista Felipe Haro, hijo de la Premio Cervantes 2013 y presidente de la fundación.

Para funcionar al 100%, la fundación necesita alrededor de 7 millones de pesos; 583,000 pesos al mes, dinero que hasta ahora no tiene. Por lo pronto se sostiene con cursos, talleres y otras actividades, pero cuyos ingresos son insuficientes.

“Somos una donataria autorizada, hemos recibido algunos donativos, pero no siempre es sencillo encontrar apoyos”, agregó.

La casa donde se ubica la Fundación Elena Poniatowska se destinó con la intervención de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto y está en resguardo de la Secretaría de Cultura.

La Fundación Elena Poniatowska nació hace 12 años para proteger el archivo de la escritora con el fin de que no acabe en el extranjero como ha pasado con varios archivos importantes de escritores como Gabriel García Márquez, Vicente Leñero o Carlos Fuentes.

De hecho, la familia de la periodista ha recibido ofertas de universidades de Estados Unidos para trasladar el archivo allá.

“Este archivo no debe venderse, porque es de los mexicanos. No queremos que salga del país”, expuso.

La Fundación Elena Poniatowska Amor AC es un proyecto único y valioso, en su tipo, existe la fundación del periodista Manuel Buendía que también tiene problemas económicos.

En algún momento, existió la fundación Octavio Paz pero desapareció y parte de su archivo (revistas Plural y Vuelta) acabo en Estados Unidos.

Felipe Haro confirmó que la Fundación Elena Poniatowska participó como cualquier otro proyecto en el Programa de Apoyos a la Cultura para el ejercicio fiscal 2019 de la Secretaría de Cultura, convocatoria que cerró el 5 de mayo.

“No voy a decir nombres, pero existen casas de cultura e instituciones en los estados que tienen un presupuesto mayor y no tienen la importancia que nosotros tenemos”, dijo.

La fundación espera ser seleccionada en la convocatoria de la SC para continuar con su trabajo; mientras tanto seguirán buscando apoyos de la Iniciativa Privada.

Alfonso Suárez del Real, secretario de Cultura de CDMX, prometió apoyarlos económicamente.

“Convocamos a la sociedad y al gobierno mexicanos a reflexionar: ¿merecen o no las fundaciones culturales los apoyos financieros y las aportaciones necesarias para difundir el trabajo creativo y el legado de nuestros grandes literatos?”, planteó.

vgutierrez@eleconomista.com.mx