La tarde de este miércoles, en el marco de la 34 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la escritora argentina Camila Sosa Villada recibió de manera simbólica el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz en su edición 2020, por su obra Las malas (Tusquets), una novela donde el lector podrá conocer su historia y la de sus hermanas travestis que se reúnen en el Parque Sarmiento, en Córdoba, Argentina, donde “pasean su hechizo por la boca del lobo, que se mueven como si fuera manada y trepan cada noche desde ese infierno del que nadie escribe para devolver la primavera al mundo”.

“Parece mentira que en pleno 2020, en este mundo, tal y como está, una deba agradecer que se le otorgue el Premio Sor Juana Inés de la Cruz a una escritora trans, como si una tuviera que seguir pidiendo permiso, dando las gracias, diciendo perdón y perdón por cada paso dado.

Hoy el mundo es un poco más justo y, por lo tanto, más bello. Y como a mí no me asusta la mentira y tampoco caer en obviedades, les agradezco el coraje y lo inesperado. Se sienta un precedente con esta indecente escritora travesti que recibe tamaña distinción. Se inaugura la venganza de las travestis por donde menos se lo esperaban, que es a través de la palabra”, dijo Sosa Villada en su discurso.

Agradeció a su padre, quien es, dijo, la prueba viviente de que las personas sí cambian, que los hombres traicionan esa mala educación que enseña a odiar a las travestis; a su madre, quien la indujo a la lectura puesto que, a pesar de la pobreza, nunca le faltó qué leer; a su familia, amigos, editores y a los hombres que le rompieron el corazón y la amaron, pero sobre todo a la persona que más se merece sus palabras, ella misma:

“Tú, Camila, te lo mereces con cada partecita de tu anatomía rebosante de estrógeno, con cada acontecimiento que escribiste y escribieron en tu cuerpo y por el que pagaste y continúas pagando con la inocencia de tu antiguo nombre”.

Mencionó que Las malas se merece el premio por todo lo que no está escrito. Explicó que es un libro cómplice que anestesia la culpa de una sociedad que pretendió su cadáver y el de muchas, y aún lo pretende. Agregó que Las malas tapa una falta de la cultura y es cómplice porque no cuenta ni el diez por ciento del horror que fue ser travesti 25 años atrás.

“Soy una escritora invitada a escribir. Yo no estoy de colada en ninguna editorial y en ninguna feria del libro. A mí me pidieron para escribir, las mujeres de mi familia una tarde. Mi abuela, mi mamá, mi papá, mis primas, me hicieron en un ritual de magia negra y me dieron estas patas de chacal con las que escribo mi ficción resentida”, declaró.

De esta manera, recibió la distinción de manera simbólica de Marisol Schulz Manaut, directora del encuentro literario de mayor trascendencia en habla hispana, quien distinguió de la obra de Sosa Villada una escritura conmovedora y sorprendente a través de un trabajo que la sitúa, dijo, como una de las nuevas voces importantes en la literatura contemporánea en español.

Ana García Bergua, presidenta del jurado, explicó: “pocas veces he participado en una deliberación tan entusiasta y unánime alrededor de una novela. Entre las que concursaron, había otras de autoras de gran nivel y calidad; sin embargo, Las malas, la novela de Camila Sosa, destacaba por su capacidad de resaltar la belleza en medio de la sordidez, el rechazo y el dolor, merced a una gran destreza literaria y estilística, que en su aparente sencillez nos revela grandes y complejas profundidades”.

García Bergua destacó que Las malas  muestra otras maneras de vivir, gozar y padecer la condición femenina en nuestros machistas países latinoamericanos desde un ángulo no por distinto menos auténtico.

El resto del jurado estuvo integrado por la escritora Ave Barrera y el periodista y editor Daniel Centeno. Sosa Villada fue elegida ganadora de entre 67 candidaturas procedentes de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Italia, México, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.

Algunas distinguidas con el galardón

2018

Clara Usón (España), por El asesino tímido

2013

Ana García Bergua (México), por La bomba de San José

2011

Almudena Grandes (España), por Inés y la alegría

2010

Claudia Piñeiro (Argentina), por Las grietas de Jara

2008

Gioconda Belli (Nicaragua), por El infinito en la palma de la mano

2003

Margo Glantz (México), por El rastro

2001

Cristina Rivera Garza (México), por Nadie me verá llorar

1999

Sylvia Iparraguirre (Argentina), por La tierra del fuego

1997

Laura Restrepo (Colombia), por Dulce compañía

1994

Marcela Serrano (Chile), por Nosotras que nos queremos tanto

ricardo.quiroga@eleconomista.mx