Irene Zundel trabaja actualmente en una pieza de madera y espejos de relieve complejo. La pieza en proceso requiere de minuciosidad y de una postura de trabajo poco favorable. Ha redoblado esfuerzos para tener lo nuevo de su creación en tiempo y forma para enviarlo a las distintas latitudes desde donde le han solicitado obra. Una de la piezas viajará a Los Ángeles, otra se exhibirá en la feria Art Miami y una más será enviada a Puebla como parte de la propuesta plástica del encuentro Ciudad de las Ideas.

Dice que la postura de trabajo ya le ha cobrado factura y ha tenido que someterse a un examen médico del que no ha salido bien librada. El especialista le ha recomendado guardar reposo por varios días, pero ella sólo piensa en idear una postura de trabajo que no agrave su dolencia.

Tiene la mente puesta en Dubai, donde inaugurará la muestra Más allá de lo aparente el 26 de noviembre, con 13 obras que han hecho itinerancia por un año en ciudades como Madrid, Venecia, Berlín y Ankara.

Manifiesta que no le gusta presentar piezas repetidas. Siempre está trabajando en nuevos formatos y con materiales diferentes: hilo, madera, vidrio y acero. Alguna vez trabajó con plata y durante un año lo intentó con el acrílico sobre lienzo, lo mismo que ha hecho fotografía. Últimamente se ha empeñado en explorar todas las posibilidades del plexiglás y asegura que no descansará hasta no agotar su potencial. Las facilidades de transformación visual, según el diseño de cada corte de este polímero, le han permitido diversificar su discurso abstracto en perspectiva, planos, iluminación y mixtura cromática.

En otra habitación de su estudio, hay varias cajas de embalaje con obras terminadas. Se ayuda de sus asistentes para abrir los depositarios donde, aunque no las envíe de viaje, protege sus piezas de los factores ambientales.

Señala las obras en el suelo, muchas de ellas con un peso de hasta 70 kilogramos, y dice: “Las estoy conservando porque quiero hacer una exposición individual (en México), pero resulta que una se va a un lugar cuando otra tiene que viajar a otro lado. Las que están ahora en Europa también estaban pensadas para exponerse aquí, pero tuvieron que irse —lamenta y pregunta mientras abre los ojos en atención a la respuesta— ¿Cuál te gusta más? Estoy pensando cuál enviar Miami”.

Es una obra de líneas policromáticas de acrílico en lienzo, intercaladas con espejos, a las que ha sobrepuesto un relieve de polímero transparente que modifica la interacción de los colores y la profundidad, según la perspectiva y el reflejo.

Su producción reciente es prueba de cómo se ha diversificado a partir de la exploración de materiales. El pegamento de la obra en la que se ha concentrado más tiempo, la misma por la que terminó en el médico, se está solidificando. Tiene una base de lienzo sobre el que ha venido pegando triángulos de madera y espejo en ángulos distintos, pero nunca fijos sobre la superficie. Es casi un desafío para la gravedad. Ha tenido que ser muy exacta con la inclinación de cada elemento, de manera que uno pueda sostener al otro.

“La (obra) de antes era mucho más curva y ahora es mucho más geométrica. Sucede que empecé a pintar, y fue muy divertido, pero sentía que me faltaba algo: la parte tridimensional y el volumen”, asegura.

Antes trabajó con otra obra muy parecida, pero pintada totalmente de blanco, como una especie de pantalla en relieve que complementó con un trabajo digital de mapping. Dicha obra es una de las tan diversas que se expondrán en Dubai.

“Me gusta crear cosas nuevas, tener siempre retos. Generalmente no repito las piezas. No hay molde, todo es hecho a mano. A la gente le gusta que sean exclusivas y a mí también porque me aburro rapidísimo”, bromea.

Reitera que, aunque ahora se concentra en el plexiglás hasta explorar todas las posibilidades, ya está pensando en cómo experimentar con el acero inoxidable.

Dice que si bien hace unos cuatro años realizó su primera exposición individual en el Museo Franz Mayer, además de que en los últimos tres años ha exhibido en Zona Maco, ha participado en las recientes ediciones de Gallery Weekend y Design Week, así como su ascendente éxito en el extranjero, su más grande ambición es hallar un espacio adecuado en México para mostrar su enriquecimiento plástico.

[email protected]