Los parámetros de empresa sustentable, amigable con el medio ambiente y preocupada por el impacto comunitario tendrán un énfasis mayor en el 2020 para conseguir el reconomiento de Mejor Empresa Mexicana.

“Si tú no tienes una buena reputación de marca responsable con el medio ambiente y el entorno comunitario, te puedes ir despidiendo de una parte importante de tus clientes jóvenes”, dice el doctor Gabriel Morelos, decano regional del Tecnológico de Monterrey, quien comparte con El Economista el logro de la iniciativa Mejores Empresas Mexicanas, que cumplió el pasado mes de noviembre diez años sumando más 150 medianas empresas que han alcanzado un sitio en el prestigiado grupo que avala el Tecnológico de Monterrey en alianza con Deloitte y Citibanamex.

De acuerdo con su experiencia, Morelos dice que en México, sólo 25% de empresas del sector mediano tiene programas formales de inclusión, sustentabilidad y responsabilidad social. “Muchas declaran que los tienen, pero una vez que haces el barrido fino te das cuenta de que tienen mucho por avanzar, y allí es donde nosotros podemos darles las herramientas para que las puedan implementar”.

“Te diría que estamos empezando a transitar, existe la inquietud entre las medianas empresas, en profundizar algunos aspectos como equidad de género, diversidad, atención a la discapacidad, impacto ambiental, pero nos corresponde a nosotros darles las herramientas.

“Estamos en camino, pero falta mucho todavía; creo que la conciencia empieza existir sobre todo en las generaciones jóvenes, dice el doctor Morelos.

Señala que justamente el tema de liderazgo y sustentabilidad ha sido la aportación del Tecnológico de Monterrey en la implementación de esta iniciativa a nivel nacional, que suma a lo que Deloitte hace en otros países; “además de diseñar estrategias de administración del talento, de desarrollo y aprendizaje, ponemos atención en el abastecimiento y la proveeduría, si son sustentables desde el punto de vista ecológico, si toman en cuenta el impacto ambiental y en el desarrollo de productos amigables con el medio ambiente”, sostiene Morelos.

“Algunos (empresarios) piensan que sus costos se van a incrementar y parte de nuestra función es decirle, que es posible ser incluso más competitivo mejorando aspectos de sustentabilidad, responsabilidad social y gestión del talento. A veces se piensa que la sustentabilidad es muy costosa, probablemente algunos aspectos de conversión energética, por ejemplo, requieran de una inversión, pero bien administrado, te da frutos, te da dividendos y mayor participación de mercado, es parte del chip que estamos intentando cambiar”.

La iniciativa Mejores Empresas Mexicanas trabaja anualmente con un promedio de 150 y 200 empresas en todo el país, con una medición alineada a los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y en 2020 se hará énfasis en los criterios de liderazgo e impacto comunitario y ambiental.

Iniciativa con diez años

Morelos señala que la iniciativa nació en 2009 a raíz de un convenio entre Citibanamex, Deloitte y el Tecnológico de Monterrey, para elevar la productividad, la profesionalización de procesos gerenciales y financieros y la gestión de talento en las empresas medianas de México y al mismo tiempo vincular a los estudiantes universitarios con el mercado laboral.

Deloitte comenzó con esta iniciativa en Canadá y poco después la adoptó el Tec y la tropicalizó: “Básicamente le incorporamos aspectos de liderazgo y sustentabilidad”, y decidimos que era buena ideas lanzar la iniciativa con el fin de impulsar a las empresas medianas, señala Morelos.

“Va dirigido a este sector con el fin de que crezcan, se profesionalicen, se internacionalicen y sean más competitivas a nivel global”.

“Sentimos que era necesario porque había iniciativas de reconocimientos y apoyos para las microempresas o para empresas grandes, pero para el sector mediano hacía falta una iniciativa que pudiera permitirles tener esa evaluación y asimismo un reconocimiento como tal, completa Lucila Bracho, directora de Proyectos Académicos del Tec de Monterrey.

“Tenemos un mapa de valor, un formato de características que debe tener una empresa para ser reconocida en este ránking, que están relacionados con estos parámetros: desempeño financiero, gestión del talento, profesionalización de su administración, detalla Gabriel Morelos.

“Son nuestros profesores y alumnos quienes acuden a evaluar estas empresas de acuerdo con los parámetros de gestión; entrevistan al personal, revisan documentos, y hacen la evaluación para determinar a quien se le reconoce y a quien no, detalla Morelos.

Seguimos una metodología de acuerdo con el giro de la empresa y el expertise del equipo que evalúa, y junto con Deloitte, que está más encaminada a evaluar procesos, y nosotros, en la parte de liderazgo, creemos que se vuelve muy objetiva la evaluación, y con la participación de nuestro alumnos y profesores de la escuela de negocios, puede darles a las empresas una visión más innovadora de que son las tendencias en el mundo de los negocios, añade Lucila Bracho.

“Hemos hecho muy buena mancuerna con la experiencia de las tres instituciones y sumando las aportaciones de los alumnos, que vuelve más atractivo y de beneficio para las empresas que participan”, dice.

Balance positivo

“A diez años de lanzada la iniciativa, alrededor de 150 empresas han sido reconocidas como Mejor Empresa Mexicana y muchos de nuestros alumnos han adquirido competencias en consultoría. Hemos logrado proyectar el profesionalismo de nuestros alumnos ante estas empresas y hemos logrado impulsar a empresas que incluso ya no están en el grupo porque ya sobrepasaron porque ya crecieron y es un orgullo para nosotros haber acompañado ese proceso, nos comparte el decano.

Añade que entre los beneficios tangibles de este reconocimiento están en principio, el prestigio que implica de ser reconocida por Deloitte, Citibanamex y el Tec de Monterrey como Mejor Empresa Mexicana, “y eso le da mayor proyección hacia el mercado” y, por otra parte, “en el reporte de evaluación que les entregamos, las empresas adquieren herramientas de mejora inmediata en el área de finanzas, de mercado, en gestión de talento, y hacer la empresa más productiva”, dicen nuestros entrevistados.