El educador francés Louis Braille (1809-1852), a quien se recordará este viernes a 204 años de su nacimiento, dejó un importante legado que ha permitido a millones de personas ciegas conocer el maravilloso mundo de la literatura, a través de su sistema de lectura.

Louis Braille vino al mundo el 4 de enero de 1809 en un pueblo llamado Coupvray, cerca de París, Francia. A la corta edad de tres años mientras jugaba con una lezna y una correa, el pequeño Louis sufrió un accidente que infectó uno de su ojo dejándolo inutilizado, posteriormente se dañó el otro ojo y finalmente quedó ciego.

Durante su niñez asistió a la escuela del pueblo, donde se caracterizó por ser un buen estudiante, no obstante, su pequeña escuela no contaba con los recursos necesarios para realizar adecuadamente sus estudios y, en 1818, viajó a París para continuar su educación en una institución especial para jóvenes ciegos.

De acuerdo con la biografía del inventor del sistema de lectura braille, publicada en el portal "cercil.org", Louis asistió a la Real Institución de Jóvenes Ciegos, creada por el filántropo francés Valentin Haüy, quien enseñaba a los ciegos a tocar instrumentos musicales y a realizar oficios manuales, así como a leer bajo un sistema que había inventado.

El joven educador leyó los 14 títulos que tenía el Instituto, no obstante este sistema en el que percibía las letras con relieve era lento, y si bien éste se sofisticó gracias al capitán Charles Barbier de la Serre, quien inventó un sistema de lecto-escritura a base de puntos y rayas en relieve, para que los soldados pudieran enviarse mensajes en la oscuridad y el cual puso a disposición del Instituto de Jóvenes Ciegos, este método llamado "Sonografía" no permitía el deletreo de las palabras, ni la buena ortografía.

A la corta edad de 13 años, Braille simplificó el método "sonográfico" de Barbier y lo completó en los aspectos que resultarían imprescindibles para disponer de un auténtico alfabeto.

Luego de algunos meses de trabajo encontró un medio de formar todas las letras, acentos y signos de puntuación y matemáticos, para lo cual utilizó sólo seis puntos y algunas rayas horizontales que más adelante eliminó.

En 1825 el joven estudiante presentó este proyecto a los profesores y alumnos de la Institución y cuatro años más tarde, en 1829, publicó un volumen, impreso en caracteres en relieve, donde daba a conocer su sistema.

La primera obra hecha en una imprenta para la producción de libros en el nuevo sistema fue una "Historia de Francia", que se publicó en tres tomos en 1837.

El invento de Braille representó el fin de la época del analfabetismo forzado de los ciegos, pues ahora podían leer y escribir, tomar notas, copiar apuntes, escribir y recibir cartas que podían leer personalmente.

Luego de que el sistema de lectura Braille fuera aceptado como el alfabeto más adecuado para los ciegos, éste se extendió rápidamente por Europa y por los demás continentes y fue adoptado en escuelas y centros para invidentes.

Braille fue también un talentoso músico, aprendió a tocar el órgano y el violonchelo, y llevaba su música a las iglesias parisinas, pues fue la música su primer amor y también una importante fuente de ingresos económicos.

En 1828, Luis Braille fue nombrado profesor de la Real Institución de Jóvenes Ciegos y desempeñó dicho cargo con gran eficiencia, ganándose el respeto y la estimación de sus alumnos y colegas.

A los 26 años experimentó los primeros síntomas de la tuberculosis, enfermedad que lo llevó a dejar la docencia y que lo limitó a dar lecciones de música.

El 6 de enero de 1852, Luis Braille falleció a los 43 años de edad y pasó a la historia como el padre del sistema universal de lectura y escritura para ciegos.