La editorial Mirlo acaba de lanzar la narrativa completa del estadounidense H P Lovecraft en dos tomos. Una edición bastante accesible en cuanto a precio se refiere, considerando que cada ejemplar sobre pasa las 900 páginas y además contiene algunas ilustraciones realizadas por Héctor Valdivia. Un imperdible para los adeptos a la obra del escritor.

El primer tomo se llama Ciclo Onírico: Visiones de horror y muerte, y agrupa los relatos que sirvieron como base para la mitología de los dioses arquetípicos y primigenios. El prólogo es de la pluma de Alberto Chimal, quien nos hace una fabulosa introducción a la vida y obra del escritor estadounidense. La traducción corre a cargo de Isabel Zapata y Gustavo González.

En dicho ejemplar encontramos relatos como “El modelo de Pickman”, una historia que gira en torno a las obras de un pintor llamado Pickman, quien suele retratar terribles monstruos realizando actos bestiales; “La sombra sobre Innsmouth”, donde se nos narra la desgracia de Innsmouth, Massachussets, un pueblo habitado por seres mitad humanos, mitad peces; o bien, “El que susurra en la oscuridad”, es una mezcla entre terror y ciencia ficción, en donde se nos cuenta sobre una poderosa raza espacial capaz de revelar grandes secretos.

El segundo tomo lleva por nombre Ciclo mítico: Los antiguos dioses, y en él se reúnen los relatos que lo consolidaron como el maestro del horror cósmico. La traducción es de Renata Somar y Gustavo González, con prólogo de Ramón López Castro, quien hace un análisis más ontológico de la obra de Lovecraft.

En esta entrega hallamos textos como “La llamada de Cthulhu”, en donde se descubre la existencia de una secta que adora a una deidad extraterrestre (Cthulhu), que llegó a nuestro planeta hace miles de años y que yace en un sueño profundo en una ciudad sumergida; “El horror de Dunwich”, una historia que gira en torno a una familia, los Whateley, quienes se han relacionado con un dios llamado Yog-Sothoth (y han engendrado descendencia), con el propósito de abrir el portar que traerá de vuelta a Cthulhu; y “El color que cayó del cielo”, donde se cuenta la llegada de una entidad del espacio a través de la caída de un meteorito, a una pequeña granja de Estados Unidos. La esencia que dejó esta entidad ha causado mutaciones genéticas en la flora y la fauna que habitan el lugar.

La edición no es de lujo, pero el trabajo editorial es bastante bueno, de tal manera que el ojo lector no padecerá de cansancio, al contrario, estos tomos se dejan leer de manera fluida gracias al diseño y traducción. Hay por ahí un par de errores de paginación e impresión, nada graves, pero es importante mencionarlos. Las ilustraciones son un detalle interesante pero no son indispensables.

Para los amantes del terror, Lovecraft es un autor indispensable, quizá de los más influyentes dentro del género, pero más allá de eso, la escritura de Lovecraft es el reflejo del miedo del ser humano hacia lo desconocido, ya sea en la figura de otro humano distinto a él y todo lo que se supone que debería ser, o en la representación de un dios extraterrestre. Todos hemos experimentado este miedo que no se reduce a lo políticamente incorrecto, como en el caso de Lovecraft quien era profundamente racista y lo refleja en sus escritos.

Más allá de sus creencias, Lovecraft plasma una característica humana: El encuentro con “lo otro” es una confrontación para con nosotros mismos; podemos enfrentarlo y detenerlo pero inevitablemente algo cambiará. Ante este cambio podemos horrorizarnos y quedarnos pasmados y sentirnos atrapados porque estamos “condenados al olvido” (como lo percibía Lovecraft); o abrazarlo y mutar, y dirigirnos hacia un lugar mejor, en una visión más moderna de la humanidad, pensando que la diversidad es enriquecedora.

@faustoponce