La teoría general de la relatividad está en juego, pues este miércoles 10 de abril se dará a conocer la primera imagen que se ha intentado obtener de un agujero negro supermasivo. Hasta ahora, nadie había visto un hoyo negro, incluso hasta hace poco no había certeza de que existieran, estas imágenes deberían confirmar definitivamente su existencia, por lo que este hallazgo posiblemente sea la noticia científica más importante del año.

El proyecto Event Horizon Telescope (EHT) está integrado por una red de ocho observatorios de radio que abarcan todo el mundo y su objetivo es capturar imágenes de Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea; y de un agujero negro aún más masivo, a 53.5 millones de años luz, en la galaxia M87 (SN Online: 4/5/17).

Situado en la constelación de Virgo, se ha elegido porque, aunque se encuentra a una distancia de 26,000 años luz, es el que tiene un tamaño aparentemente más grande cuando se observa desde la Tierra. Sagittarius A* tiene una masa equivalente a 4.3 millones de soles. Visto desde la Tierra tiene un tamaño equivalente al de una naranja situada en la superficie de la luna, lo que permite observarlo con la red del EHT.

Aunque las predicciones de la teoría de la relatividad se han confirmado en múltiples ocasiones en campos gravitatorios menos intensos, falta ver qué ocurre en las condiciones que se dan en el centro de las grandes galaxias. La obtención de las imágenes de los agujeros negros ha sido posible gracias a esta red de radiotelescopios situados en América, Eurasia y la Antártida que, en la práctica, actúan como un único telescopio tan grande como toda la Tierra.

Al combinar el poder de estos ocho radiotelescopios utilizando la interferometría de línea de base muy larga, se crea un telescopio virtual del mismo tamaño que la Tierra. Después de dos años de trabajo (todo comenzó en abril del 2017), los científicos revelarán las imágenes.

Participación mexicana

En todo el mundo se llevarán a cabo conferencias de prensa simultáneas —Washington D.C., Estados Unidos; en Bruselas, Bélgica; Santiago, Chile; Shanghai y Taipei, en China; y Tokio, Japón—, México no será la excepción, ya que también fue parte de este gran telescopio virtual a través del Gran Telescopio Milimétrico, situado en la cima del volcán Sierra Negra, en Puebla.

Con la participación de Laurent Loinard, investigador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y participante de este proyecto, en México se llevará a cabo la conferencia en las instalaciones del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología,

Además de Loinard, participarán William Lee Alardín, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM; María Elena Álvarez-Buylla Roces, directora general del Conacyt; David H. Hughes, director e investigador principal del Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano; y Leopoldo Altamirano Robles, director del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica.

¿Qué es un hoyo negro?

En una definición muy general, es una región infinita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada y densa como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz puede escapar de ella.

De acuerdo con Deborah Dultzin Kessler, del Instituto de Astronomía de la UNAM, existen dos tipos de hoyos negros: cuando una estrella masiva (10 veces la masa del Sol) explota se le conoce como supernova; su remanente, que debe ser mayor a tres masas solares, implosiona por la gravedad, lo que da como resultado un hoyo negro. El segundo tipo es supermasivo, con 1 millón de veces la masa del Sol, y se ubica en los núcleos de las galaxias, como la nuestra. Aún se desconoce su origen.

Hasta hace poco era muy difícil ver claramente las sombras de los agujeros negros porque las imágenes son borrosas por el gas interestelar, lo que este día se presentará fue realmente un desafío y la expectativa para los científicos y el público en general es grande.

De acuerdo con el artículo “Retrato de un hoyo negro”, de Sergio de Régules, publicado en ¿Cómo ves?, “esta cohorte de radiotelescopios funcionaron en concierto entre el 5 y el 14 de abril del 2017 para absorber la radiación de Sagitario A*, atenuada por un viaje de 27,000 años luz, o 250,000 millones de millones de kilómetros, a través de enjambres de estrellas y espesas nubes de gas y polvo galácticos”, esto lo hace aún más interesante.

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