La noche del miércoles, los pasillos del Palacio de Bellas Artes fueron testigos de una merecida premiación al maravilloso escenógrafo y arquitecto Alejando Luna Ledesma, quien en una pequeña ceremonia en la sala Manuel M. Ponce recibió la Medalla Bellas Artes de la mano de la directora general del INBA, María Cristina García Cepeda, debido a su más de medio siglo de trabajo y dedicación.

Estoy muy emocionado por este reconocimiento y creo que es un deber decir la neta: el teatro es un arte colectivo. Esta medalla quisiera compartirla con todos los directores que me han aguantado, todos los actores que he disfrutado, la creación de personajes y papeles muy importantes a lo largo de mucho años, a generaciones varias de técnicos que han puesto la luz, que son los que construyen, que son los que pintan, que hacen utilería, sin lo cual no habría teatro, en nombre de todos recibo esta medalla , dijo Luna con gran sentido del humor.

Acompañado en el pódium por Luz Emilia Aguilar Zinser, reconocida critica de teatro, y por el director y dramaturgo Alberto Villarreal, quienes de una manera emotiva relataron algunas anécdotas de las grandes historias que habían compartido con el maestro Luna, así como la experiencia y reflexión que les había dejado trabajar con él.

Un prodigio en los escenarios

Alejandro Luna Ledesma es un arquitecto, escenógrafo, catedrático y académico mexicano. Ha montado la escenografía e iluminación para más de 200 obras teatrales y 20 óperas en México, Estados Unidos, Asia y Europa. Fue favorito de directores legendarios como Ludwik Margules.

Acompañado por sus hijos Diego y María Luna, y sus nietos, Alejandro Luna aceptó el homenaje y después invitó a todos a brindar por el premio y el teatro.