Sin un documento oficial y con actitud prepotente, Benjamín González, director general de Vinculación Cultural Comunitaria de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, despidió a Manuel Trujillo, director de la Fábrica de Artes y Oficios (Faro) en Aragón.

Por eso, Manuel Trujillo “Morris” inició un proceso de demanda laboral para quien resulte responsable y levantará una queja en Derechos Humanos por acoso laboral.

“Y se levantará una queja ante la contraloría responsabilizando a las autoridades de cualquier daño y perjuicio que pudiera tener la comunidad, responsabilizando a la administración actual de cualquier daño material o pérdida al equipo y las instalaciones, ya que no nos dejaron entregar debidamente”, señaló el exdirector del Faro Aragón, quien denunció que sufre acoso de González, quien tiene en su carrera diferentes quejas y acusaciones. 

El director general de Vinculación Cultural Comunitaria aseguró que hay una denuncia pública de supuestas irregularidades, sin embargo, hasta ahora, Morris no ha recibido ninguna notificación.

“Poco a poco se ha desmantelado la estructura y la propuesta cultural a través de una centralización, una política única para los Faros y un control autoritario, quitando la identidad a proyectos que funcionaban y que promovían la diversidad, la libertad y la calidad del arte para, con y desde las comunidades”, agregó Morris.

El exdirector y un grupo de trabajadores del Faro aseguraron que se dio un golpe en Aragón; primero con falta de pago de sueldos y después con amenazas a los trabajadores.

“En marzo, después de que la comunidad del Faro y el secretario de Cultura me ratificaran como coordinador del Faro Aragón, respaldando el proyecto, fuimos acusados de revoltosos, mentirosos y peleoneros sin ningún fundamento”. 

Adelgazamiento de sueldos en los Faros y desaparición de plazas a cambio de una en la Dirección General de Vinculación Cultural Comunitaria es uno de los tantos atentados contra la operatividad de los espacios, denunciaron.

“El sábado 18 de mayo de 2019, nos impidieron, a mí y a mis colaboradores no sindicalizados, el acceso a las instalaciones hasta que llegaran las autoridades de la Red de Faros, se tomó la decisión de mi separación sin previo aviso y se comunicó públicamente haciendo declaraciones y vejaciones hacia mi persona, atentando contra mi presunción de inocencia. Existe una separación injustificada. El daño moral está hecho. Hasta el día de hoy no he recibido ninguna notificación de la contraloría ni del Ministerio Público”, comentó Morris.

Ayer se realizó una protesta en la Fábrica de Artes y Oficios Aragón. Un proyecto que nació en 2016 con el objetivo de democratizar las artes y los medios audiovisuales en la Ciudad de México.

“A partir del comienzo de esta administración, el proyecto existente del Faro ha sido cuestionado, sin sustento, por algunos funcionarios de la Secretaría de Cultura, argumentando que es un proyecto para acomodados, lo cual es falso”, finalizó Manuel Trujillo.

Alfonso Suárez del Real, secretario del sector en la capital, no ha presentado ningún documento que acredite la denuncia contra Morris pero aseguró que apoya a Benjamín González y sus decisiones.