La cancelación del Año de México en Francia provocó que varias exposiciones a realizarse en ese país fueran postergadas o de plano canceladas.

Esa misma suerte estuvieron a punto de correr dos magnas exposiciones organizadas por Fundación Televisa: Fotografía y Revolución y Gabriel Figueroa: travesía de una mirada.

"Para la de Figueroa teníamos ya acordado exponer en un lugar precioso, muy emblemático de París, La Conserjería" dice Mauricio Maillé, director de artes visuales de la Fundación Televisa, "pero los problemas diplomáticos que ya conocemos se tuvo que suspender todo".

Pero una ventana se abrió para ellas en el Festival de Fotografía de Arles.

"Con la de Figueroa (que ya se había exhibido hace dos años en Bellas Artes y en el Festival de Cine de Guadalajara) hablé con la gente del Festival de Arles, el festival de fotografía más importante del mundo, les pedí que nos dejaran presentar aunque fuera una mesa de debate sobre la fotografía mexicana", continúa Maillé, "dije ‘chicle y pega' pero me dijeron que no".

Y así es, le dijeron que no querían una mesa de debate: querían toda la exposición de Gabriel Figueroa y además le hicieron un espacio a Fotografía y Revolución.

A partir de este 4 de julio ambas exposiciones formarán parte del Festival de Arles, donde además habrá otras nueve muestras individuales de otros fotógrafos mexicanos, entre ellos Graciela Iturbide, Maya Poded y Fernando Montiel Klint.

Relectura de una mirada

Travesía de una mirada, la gran revisión de la retrospectiva del cinefotógrafo mexicano Gabriel Figueroa, tuvo gran éxito cuando se presentó en México hace dos años. Curada por Alfonso Morales, la exposición fue una muestra exhaustiva del imaginario nacionalista de la llamada Era de Oro del cine mexicano.

Para llevarla a Arles se tuvo que darle una nueva lectura. "Hacer más explícito lo que en México ya nos parece evidente" de acuerdo a Morales.

El recorrido estará conformado por una gran videoinstalación de dos grandes pantallas donde se proyectarán las secuencias emblemáticas del cine de Figueroa. En nueve grandes temas, entre ellos: Figueroa e imaginario mexicano nacionalista (los volcanes, los cielos abiertos, los magueyes); Figueroa y las imágenes de la muerte (con escenas de cintas como Macario y Maclovia); el trabajo que hizo con los directores Luis Buñuel y con Emilio Fernández; y la ciudad en el ojo de Figueroa.

"Se trata de explicar a un público totalmente nuevo y totalmente ajeno a la carrera de Figueroa quién fue y qué significa para la cultura mexicana", concluyó Morales.

Fotografía, revolución y verdad fotográfica

Miguel Ángel Berumen fue el curador e investigador de Fotografía y revolución, libro que publicara Fundación Televisa con motivo de centenario de la Revolución mexicana.

Usando esa investigación como pretexto, Miguel Ángel Berumen curó una magna exposición que iba ser uno de los grandes acontecimientos del Año de México en Francia.

Ahora la exposición verá la luz en el Festival de Arles, reducida "pero más sustanciosa", de acuerdo a Berumen.

Son 162 fotografía dividas en 6 ejes temáticos. "Son las seis historias que a mi parecer trazan las fotografías que escogimos".

Seis historias que logran un hito: contar la Revolución sin recurrir al Archivo Casasola.

"El Casasola es un archivo enorme, de 500 mil imágenes, de las cuales solo el 3.6% son las que conocemos todos y que han formado el imaginario nacional sobre la Revolución", dice Berumen, "una de los seis ejes temáticos es la importancia del Casasola como formador de la imagen mexicana en el mundo".

Fotografía y revolución recurre a imágenes que estaban en archivos familiares, en hemerotecas, en colecciones privadas de historiadores, obra de más 300 fotógrafos, muchos de ellos reporteros que cubrían la guerra para diarios internacionales.

Muy interesante es el método de Berumen para realizar su investigación histórica, método que será explicado de manera extensa durante el recorrido como uno más de los ejes temáticos.

¿Cuál es tu método para decidir que una fotografía vale como documento histórico?

"Creo que para dar veracidad a una foto, para considerarla un verdadero documento histórico hay que hacer cuatro o cinco preguntas básicas: qué hecho está documentando, a quién está fotografiando, cuándo, dónde y, de ser posible, el nombre del autor de la imagen".

Por eso la veracidad histórica de la fotografía es uno de los debates que pone en la mesa la exposición. Berumen además participará en otro debate durante el Festival de Arles: ¿es imprescindible que una foto documental sea hermosa?

¿Y sí es imprescindible?

"Eso ya lo veremos en el debate", sonríe Berumen.

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