Después de que el año pasado la incertidumbre por la propagación de la pandemia de Covid-19 impidiera la realización presencial de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), el encuentro editorial más importante en el mundo de habla hispana ha vuelto a su encuentro con el público, eso sí, con minuciosas medidas cautelares, con un ojo en las cifras de contagios en el país y en la distancia, a las incidencias de la nueva variante Ómicron de coronavirus que comienza a sumar casos globales.

Con un ritmo de contagio todavía a la baja y cifras por debajo de las 100 detecciones diarias en el estado de Jalisco, el comité organizador de la FIL Guadalajara ha restringido el ingreso a un 25% del público que registró en 2019 y ha dividido los horarios de ingreso en dos turnos separados por dos horas en las que desinfecta cada rincón de la Expo Guadalajara.

El ingreso a la sede principal del encuentro es más minucioso que nunca. La organización ha promovido la adquisición de boletos en línea, a través de la emisión de códigos QR, que reducen aún más la posibilidad de contacto. Una vez acreditado el código, el público debe cruzar los acostumbrados arcos de detección de metales y revisión de bolsas y mochilas. Unos pasos más adelante, todos los asistentes, sin excepción, deben atravesar arcos de aspersión de desinfectante. Una cámara en todas las entradas monitorea las temperaturas corporales.

Al interior de la Expo, la distribución ha cambiado radicalmente. Los pasillos son mucho más amplios, lucen señaléticas reiterativas para controlar el flujo bidireccional del público. Afuera de los stands más recurridos, de Planeta y Penguin Random House, por ejemplo, se forman filas que aguardan para entrar. Ya no se notan los ríos de personas irrigar la feria, el flujo está controlado. Cada 20 metros hay una persona obsequiando gel a la mayor cantidad de personas posible.

“Entre otras medidas que hemos tomado tiene que ver la reducción de público, por supuesto. La Mesa Especializada de Salud de Jalisco nos ha permitido tener una afluencia de 12,500 personas por turno. Esto es importante porque también es la primera vez que la feria se divide en dos turnos, lo que nos permite tener una franja en la hora de la comida para poder hacer una sanitización en los stands, en los salones de eventos, para garantizar la seguridad sanitaria del público”, comparte Mariño González, coordinador general de Prensa y Difusión de la FIL.

Las máquinas de extracción y lavado de aire de la Expo Guadalajara funcionan sin tregua. Es habitual ver a personal de salud y de la organización dando rondines por los pasillos y se han adecuado espacios para emergencias médicas. A las afueras de la sede se apostan ambulancias que forman parte del Sistema de Detección Activa Covid-19.

“En la última feria presencial, en 2019, tuvimos 828,000 personas. Este año si llegamos al aforo máximo en los nueve días de la feria, serán 225,000 asistentes, que es poco más de la cuarta parte. Este año no tenemos actividades consecutivas. Antes todos los salones estaban funcionando hora tras hora. Ahora, entre cada actividad hay un espacio de entre media y una hora para hacer una limpieza extra, además de que cada salón tiene un aforo máximo del 50% de su capacidad”, añade el vocero.

Por otro lado, comparte que todos los integrantes del comité de organización se han sometido a pruebas PCR de manera previa y lo harán de manera intermedia. Se ha recomendado a cada expositor que su personal cuente con el esquema completo de vacunación y que también se someta a pruebas del mismo tipo.

“Hay un protocolo muy claro en caso de que a una persona se le detecten síntomas de Covid-19. Se le lleva a uno de los módulos sanitarios aislados para hacer pruebas y acompañarle para que esta persona acuda a atención médica”.

Desde el primer día de la feria la organización echó a andar su programa de pruebas aleatorias hasta en un 2% del total de participantes. Hasta el momento no se ha detectado ningún caso.

  • Aforo ordenado y limitado.
  • 2 turnos de acceso al público: de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00 horas.
  • 12,500 personas es el número máximo de asistentes por turno.
  • 225,000 asistentes serán en total de los nueve días si la feria llega a su máximo diario permitido.

Otras medidas de precaución

La sala de prensa de la Expo Guadalajara también ha hecho adecuaciones de prevención. Cada cubículo está dividido con paneles de acrílico y a su ingreso, cada periodista acreditado/a debe entrar en una cabina de desinfección de cuerpo completo. El área antes reservada para la FIL niños ahora se adecuó como comedor con mesas más espaciadas, mientras que la FIL Niños emigró al Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx