Jorge Luis Borges, José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas, Juan Rulfo, Antonio Tabucchi. Eugenia León no se cansa de citar a sus autores e intérpretes de cabecera. Los usa para apuntalar las reflexiones que la cantante de 63 años va haciendo sobre su vida, sentada entre los generosos jardines de la Fonoteca Nacional, en la víspera de comenzar los ensayos para su regreso al escenario del Palacio de Bellas Artes, la noche del próximo sábado 7 de septiembre.

Presentará ahí su nuevo material, A los cuatro vientos, una antología de épocas, temas, sonidos, ritmos y emociones que son parte de la historia del imaginario musical mexicano; muchos de los cuales, asegura, sorprenderán al público por ser temas reconocibles pero inadvertidos en la voz de una mujer que ha pisado escenarios como el Lincoln Center, el Carnegie Hall, el Millennium Park y el propio recinto de Bellas Artes, en donde no se presentaba como estelar desde el 2013.

“Decidimos que tenía que ser un recital que fuera muy sencillo, donde lo más importante sean las canciones, porque una gran cantidad de las que vamos a interpretar son de estreno para mí, pero muy populares para el público”, comparte y, al tiempo, advierte, eso sí, que “hay que organizar las agendas de los músicos, porque en esta ocasión tendremos una cantidad importante”.

Las agrupaciones que acompañarán a Eugenia León en la sala principal del recinto capitalino dicen mucho sobre la pluralidad de géneros que la cantante pondrá en oídos de los asistentes en punto de las 7 de la noche. La acompañarán la Marimba Nandayapa, la agrupación Los Macorinos, el Mariachi Sonidos de América, el cuarteto norteño Los Tercos y hasta una banda sinaloense, adelanta.

El dolor de amor

Eugenia dice que a pesar de ese gran colorido musical presente en el nuevo en el disco, y lo habrá también en el concierto, las penurias del corazón serán la constante temática.

“El disco habla de las penas de amor, un sentimiento que compartimos. Creo que a casi todos nos han rotos el corazón alguna vez. Esta música es como lo dijo alguna vez Borges sobre el tango, que era una música triste que se baila. Nosotros tenemos canciones de una gran vitalidad, pero en las que muchas veces se habla del dolor de amor, ese amor que José Alfredo ha descrito como nadie, la desolación, el no correspondido, los rompimientos”, explica. “México es tan colorido y tan potente, que puedes cantar una canción desgarradora y está la música a todo lo que da”, agrega.

Adelanta que en su presentación sorprenderá con títulos como “Mi funeral”, “Ánimas que no amanezca”, “Frente a frente”, “Me voy a quitar de en medio”, “No volveré”, “Si Dios me quita la vida” o “Que me lleve la tristeza”, y avisa que en esta presentación nos privará de las clásicas interpretaciones a las que nos tiene acostumbrados como “El fandango aquí”, “Cosa de dos” y “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

“Hay que echar el brinco. Hay que empujar tantito al público, ayudarlo a dar un pasito más adelante para que el artista pueda replantearse repertorios nuevos; si no, te vas haciendo viejo”, reflexiona.

Afrontar los duelos

“Mi funeral” será el primer sencillo de A los cuatro vientos. Se lanzará este viernes a través de las distintas plataformas digitales. En octubre próximo se proyecta el lanzamiento del disco en formato físico, para su venta en las tiendas de música.

Al hacer mención de ese tema, la cantante se muestra introspectiva, pero firme: “No hay que tenerle pavor a la muerte, hay que empezar a trabajar el terror que nos da morir. Hay que trabajar también el miedo que tenemos todos ante una ruptura amorosa, frente a nuestros propios duelos, hay que acompañarlos con mucha generosidad y hasta con un poco de humor”.

Sincerada del todo, confiesa que en algún momento de su vida padeció fuertes depresiones. “Pero ya las viví, ya pasaron. Hay cosas que pueden ser muy duras, pero, como no están en ti, lo que queda es la actitud vital. Si ahorita uno siente que se muere, al menos se debe de tener la esperanza de que pasará. Hay chance de trabajar los resentimientos. Para eso sirve la música”.

Abolir el patriarcado

Se le pide opinión sobre el contexto actual en el que las mujeres han levantado la voz en defensa de sus derechos y contra la proliferación de la violencia de género en el país. Y no duda un segundo la respuesta: “El patriarcado tiene que abolirse lo más pronto porque en la medida en la que lo tronemos habrá menos feminicidios. Mientras más despiertan las mujeres, más agresiones hay contra ellas, pero confío en este despertar de mujeres y hombres a la sororidad, la empatía”.

Se sincera y comparte que durante su juventud tuvo que enfrentarse a un machismo todavía más beligerante. Comparte que incluso tuvo, a los 17 años, que afrontar la emancipación para romper con la idea de que solamente había un futuro para las mujeres en el matrimonio.

“Me tuve que ir de mi casa porque ya no era posible un diálogo con mi papá, con mi mamá ni con mi hermano mayor, a los que quiero tanto. Ellos tenían mucho miedo y el miedo te hace ser violento. Mis hermanas y yo, las tres mujeres, tomamos la decisión de irnos, y no nos arrepentimos. Bendecimos la decisión de habernos ido a buscar nuestra formación, hacer nuestra vida, encontrar nuestra vocación”, concluye.

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