Tener como protagonista y escenario principal un pueblo habitado prácticamente sólo por mujeres en el viejo oeste, resulta una manera inteligente de revitalizar el western, sobre todo si se fundamenta bajo una narrativa que expone de manera profunda y honesta la lucha de sus habitantes por defender lo que es suyo en medio de un mundo salvaje, donde un grupo de hombres extremadamente violentos destruye todo lo que haya a su paso, sin temor alguno de Dios. Ésa es la esencia de la nueva miniserie de Netflix, Godless, creada por Scott Frank.

La historia de Godless, una serie de siete episodios, gira en torno a un terrible forajido llamado Frank Griffin (Jeff Daniels), quien ha sido traicionado por uno de sus socios, el no menos temible Roy Goode (Jack O’Connell). Frank ha perdido dinero y un brazo por culpa de Roy, su ira es implacable, de tal manera que todo un pueblo terminó pagando el precio. Y así lo harán todos los que intenten dar asilo a Roy Goode.

Por otro lado, tenemos a un alguacil diezmado que responde al nombre de Bill (Scoot McNairy), un sujeto que se debate entre el recuerdo de su mujer fallecida y la presencia de Alice Fletcher (Michelle Dockery), una mujer hermosa, autosuficiente, que vive con su hijo y una vieja chamana india.

El destino de todos los personajes confluirá en La Belle, un pueblo habitado prácticamente por mujeres, cuyos hombres murieron en un accidente en la mina de la localidad. La llegada de Roy Goode al pueblo será un imán para Griffin, pero la mina también es un trofeo que varios hombres desean.

Acompañado de la música magistral de T-Bone Burnett, escenarios desérticos que amenazan nuestra esperanza y un estupendo diseño de producción, Godless se convertirá en una especie de ensayo en donde se contrapuntearán la ley y el orden, lo masculino y lo femenino, la violencia y la compasión, Dios y el diablo…

La Belle, en un sentido simbólico, es ese arquetipo femenino que protege, nutre y hace crecer, y que debe ser defendido a toda costa de la energía masculina destructora que amenaza con romper el equilibrio del mundo.

En este pueblo confluyen mujeres empoderadas que desean cuidar lo que es suyo, crecer y ser prósperas, pero también hay mujeres que se sienten incompletas porque han perdido a sus maridos, y mujeres que están convencidas que no han perdido nada porque se tienen a sí mismas.

En este escenario, las féminas conviven con hombres violentos que arrasan con todo a su paso, hombres que asesinan y violan, hombres compasivos que buscan a su contraparte femenina, hombres que son ridiculizados por no ser tan hombres y hombres que deben cuidarse de otros hombres.

En ese sentido, Godless no es una serie que vende el girl power exclusivamente, sino que lanza preguntas a una sociedad cambiante y desigual donde sus personajes tratan de encontrar el equilibrio en sus vidas, tanto de lo femenino como de lo masculino, como en el plano de la justicia y la felicidad. La supervivencia de La Belle está ligada a la supervivencia y desarrollo de la civilización. Godless es una de las mejores series que ha producido la plataforma.

@faustoponce