El objetivo gubernamental en México de cubrir con tratamiento gratuito para todos de la noche a la mañana no es posible, y menos en oncología. Pero hay que tomarle la palabra a la actual administración y ver la forma de cómo sí ir avanzando en cubrir todos los tipos de cáncer, en principio donde es posible reducir la mortalidad y tener un impacto importante.

Así lo expresó el presidente de la Sociedad Mexicana de Oncología (SMEO), el doctor Héctor Martínez Said, al mencionar que se podría empezar garantizando el acceso de tratamientos efectivos como la inmunoterapia para cáncer de piel o melanoma, para cáncer de pulmón o genitourinario donde con inmunoterapia se están logrando reducciones de 50% en la mortalidad antes no vistas.

“Podemos ir paso a paso, ir viendo con qué logramos mejores avances y tomando en cuenta todas las variables de economía de la salud: beneficio, número de población afectada, a quiénes es posible incluir, con cuántos recursos; podemos obtener esos indicadores apoyados por empresas y centros educativos”, comentó.

Entrevistado por El Economista en el marco del reciente 38 Congreso Nacional de Oncología SMEO, el actual presidente de la principal asociación de oncología del país observó que impulsar el acceso es trabajo de todos, del gobierno, pero también de la sociedad civil y de los propios pacientes, además de la industria farmacéutica.

Destacó que con la actual administración se abre una coyuntura especial donde aparte de la pandemia ha puesto a la salud como principal motor de la vida diaria en muchos aspectos; este momento donde la salud tiene una enorme relevancia no lo habíamos tenido antes. Habría que aprovechar esa atención para encontrar maneras de extender el acceso y cobertura, comentó.

Dentro del Congreso SMEO celebrado entre 14 y 17 de octubre se discutieron estos temas de acceso en el simposio Hacia la accesibilidad universal de los tratamientos oncológicos desarrollado dentro del mismo congreso.

El doctor Martínez Said dijo que en SMEO están trabajando sobre cómo lograr los mejores resultados en términos de cobertura.

“Hay muchos avances en medicina que tienen beneficio marginal y son muy caros, pero hay otros como los tratamientos con inmunoterapia que generan una gran respuesta en muchos casos, y ello es algo nunca antes visto. A eso podríamos apostarle más y optimizar los recursos”, apuntó durante el evento en el cual participó, por cierto, uno de los científicos que descubrió la inmunoterapia, el Dr Jim Allison -invitado por la Fundación Inmune, dedicada a impulsar la atención del melanoma- quien ofreció una conferencia magistral sobre esta nueva herramienta terapéutica que está abriendo esperanzas y cambiando por completo la atención del cáncer.

"“Podríamos iniciar aportando conocimiento e información todos los sectores -médico, farmacéutico, gubernamental, sociedad civil- para decidir en qué invertir por segmentos, por años y así ir extendiendo la cobertura”, detalló. 

El Seguro Popular sólo cubría siete tipos de cáncer

El especialista expuso que con el Seguro Popular (SP) hubo grandes avances en este sentido, pero lamentablemente hubo desvío de recursos, y aparte en los hechos el SP cubría realmente apenas siete tipos de cáncer dentro de todos los que existen. “Si lo ves en términos de frecuencia de morbilidad, cubrías el 50% del cáncer, pero si lo ves en términos de mortalidad se cubría apenas el 40%”.

Por ejemplo, para cáncer de piel y melanoma no había opciones, acaso por ahí una quimio que servía apenas al 8%. Pero desde el 2010 ya hay un tratamiento altamente efectivo que mantiene vivos a 60-70% de esos pacientes y tenemos una década sin cubrir ese cáncer.

“Nos hemos centrado mucho en cáncer de mama que es lo más frecuente y entonces cubrimos 5 ó 6 líneas de tratamiento, pero quizá la 3ª, 4ª, 5ª línea ya no es una inversión lo suficientemente efectiva en salud; entonces mejor dediquémoslo a los pacientes que sí responden”.

Lo ideal es cubrir a todos los pacientes al cabo del tiempo, pero es corta la cobija, como en muchos otros países. Ninguna economía, recalca el presidente de SMEO, logra cubrir al 100% todos los cánceres en todas las líneas de manejo; lo que se hace es concentrar los recursos en donde sean altamente efectivos.

En esa planificación estaban a principio de año, cuando llegó la pandemia. Ahora ya es hora de retomar los planes y objetivos.

Desde el SMEO, dijo, han detectado que aparte de la accesibilidad como tal, hay que zanjar el problema de la disponibilidad. La accesibilidad es en torno a cuántos pacientes pueden tener acceso a un nuevo medicamento que les salvará la vida considerando los recursos con los que se cuentan. La disponibilidad es la certeza de tenerlo disponible porque muchas veces aunque se pueda pagar, no lo hay.

En este sentido, el SMEO hizo una encuesta a sus 1,800 médicos asociados -la cual se prevé publicar en noviembre-, donde les hicieron preguntas clave: ¿cuál ha sido tu mayor problema como oncólogo en estos últimos meses?, ¿tu paciente tiene acceso al tratamiento? ¿Lo puede pagar y está disponible o lo recibe?, ¿aunque lo pueda pagar no está disponible?

Las respuestas les permitió ver que no es la disponibilidad el mayor de los problemas, como lo habían estimado. El mayor problema es el acceso, porque aunque esté ahí la terapia disponible, el paciente no tiene los recursos, no puede pagarlo y no está cubierto con algún seguro.

Unir esfuerzos es la clave

El doctor Martínez Said estima que los esfuerzos conjuntos que se iniciaron desde antes de la pandemia irán teniendo sus frutos. Y se plantearán en el foro de líderes de cáncer y otra sesión con SMEO que habrá antes de que finalice el 2020. Ahí también se presentarán los avances el Registro Nacional de Cáncer que lleva el doctor Alejandro Mohar y que tiene reconocimiento internacional importante.

“La idea es no ir por canales diferentes ni en luchas estériles en pequeñas batallas en lo local sino que unamos esfuerzos para que haya una completa cobertura”. Para ello la SMEO trabaja con el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), con el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional siglo XXI, con las representaciones del IMSS a nivel nacional, con los hospitales regionales de alta especialidad y con los centros estatales de cancerología, buscando que todos aporten dando su opinión.

Igualmente, los oncólogos integrados en SMEO prevén hacia adelante una reunión con los directivos del Insabi, del IMSS, del ISSSTE, etcétera. “Queremos aprovechar el impulso que trae la nueva administración y todos los médicos desde la SC, y decir ahora si nos están haciendo caso, vamos hacia adelante, y presionar para que la industria farmacéutica y distribuidoras de medicamentos se pongan en el mismo canal de lucha. Al final el paciente debe ser el ganador”, concluye el doctor Martínez Said.

Sobre los protocolos de investigación

Otra manera mediante la cual muchos países pueden dotar de acceso a sectores sin cobertura es mediante las investigaciones para probar nuevos medicamentos. En este sentido, el presidente de la SMEO aceptó que hace falta hacerle entender a la industria farmacéutica a nivel global que en México se hacen las cosas bien y pulcramente para que tomen en cuenta a los centros mexicanos de investigación.

”Tenemos líderes de investigación de alto nivel a nivel mundial en cada una de las líneas. Vamos a presionar a la industria farma para que los apoye, a los organismos regulatorios mexicanos para que aceleren los registros y haya aprobaciones y con eso vamos para adelante”.

Dijo que lo más importante es generar investigación propia en base a nuestra población y necesidades. Y es que lo común es que se apliquen protocolos generados por farmacéuticas en otros países con necesidades diferentes, cuando México cuenta con las condiciones -instituciones, comunidad científica, médicos, pacientes- y muchas necesidades como para tener un papel más relevante en el rubro de investigación mundial, y así impulsar el acceso de tratamientos innovadores para los pacientes mexicanos.

maribel.coronel@eleconomista.mx

kg