La educación superior en México está enfrentando diversos retos a causa de la pandemia del Covid-19, por una parte, tanto alumnos como profesores han tenido que adaptarse a nuevos métodos de enseñanza a distancia, pero también, por otro lado, está la situación económica y social que está impactando en la continuidad de la preparación académica.

En entrevista para El Economista, Valeria Zepeda, directora del Centro de Docencia y Aprendizaje del ITAM, señaló que como institución educativa han enfrentado diversos retos para lograr que sus alumnos continúen estudiando. En primer lugar, se adaptaron los modelos pedagógicos para la enseñanza en línea, y en segundo, también se tuvieron que adaptar algunos de sus programas de apoyo económico.

Reto académico

La catedrática explicó que en la parte académica se capacitó a los profesores en el uso de nuevas herramientas digitales para que pudieran cambiar sus clases al modo virtual y ofrecer a los alumnos nuevas formas de aprendizaje.

“Desde mayo previendo que no íbamos a regresar a clases presenciales se implementó el uso de la plataforma digital LMS (Learning Management System) y Canvas, una de las mejores herramientas del mercado en la gestión de aprendizaje, además de Zoom, Teams donde podemos hablar en tiempo real, pero gestionando el curso de manera remota”, indicó.

“Con Canvas se facilita el uso de sistemas síncronos y asíncronos, se puede tener actividad síncrona con Zoom, y puedo dejar a través de Canvas tareas, foros de discusión, e incluso en Zoom puedo separar a los alumnos en grupos, de esta manera la evaluación no sólo es a través de un examen sino con todas estas actividades”.

La docente reconoció que la adaptación no ha sido fácil, sin embargo, la clave está en ser empático con la situación que viven tanto los docentes como los estudiantes y tratar de repensar y reinventar las clases aprovechando las nuevas tecnologías.

“A los profesores nos cuesta más trabajo dar clases, no es lo mismo hablarle a una cámara que estar en presencial, y para el alumno también es más pesado pues hay muchos distractores, además de que en muchos casos se tienen que compartir los espacios con otros miembros de la familia que también están estudiando o trabajando”, advirtió.

“La preocupación del ITAM es ser empáticos con esta situación y repensar en la manera de dar las clases, además de apoyar a los profesores en el uso de herramientas digitales”.

Reto económico

En lo que se refiere a la parte económica, la docente explicó que el ITAM también hizo adaptaciones en sus programas de becas, además de que se está implementado un programa de ayuda financiera.

“Uno de cada tres estudiantes del ITAM recibe algún tipo de apoyo económico, están becados en distintos porcentajes y por la situación, se han hecho excepciones con las reglas para mantener estos apoyos económicos. Además, se implementó un programa de ayuda financiera por emergencia donde se pueden diferir los pagos, el cual está dirigido a estudiantes que tengan dificultad para pagar”, indicó.

Hacia dónde vamos

Valeria Zepeda consideró que la educación a distancia ha traído nuevas herramientas digitales para el aprendizaje y estas se deberán seguir utilizando aún después de la pandemia.

Asimismo, señaló que, si bien la educación virtual ha tomado fuerza en estos meses y habrá instituciones que estén considerando mantenerse así, en el ITAM no será así, pues la parte presencial es relevante en la enseñanza.

“Cada universidad tendrá sus propios lineamientos, creo que a nivel mundial, la pandemia en cuanto a la educación mundial va a impulsar que utilicemos más las herramientas digitales, que ahí estaban desde hace muchos años, pero no las usábamos porque estábamos acostumbrados a métodos más tradicionales dentro de nuestra zona de confort, pero creo que a todos nos ha convenido darnos un clavado a la fuerza a estas plataformas que sin duda se van a seguir usando aún después de la pandemia”, señaló.

“No creo que ahora todo será en línea o híbrido eso va a depender de la pedagogía y los objetivos de estudios de cada carrera, habrá universidades que se quieran ir totalmente en línea, en el caso del ITAM no. Consideramos que parte presencial es muy importante porque la educación no sólo se da en el aula, el alumno también aprende en los pasillos en lo que se comentan entre ellos, en los jardines, además de que la convivencia es necesaria y es lo que más extrañan nuestros alumnos”.

alba.servin@eleconomista.mx

kg