Ayotzinapa, el caso de las 1,000 preguntas y las pocas respuestas. A más de un año de lo ocurrido, aún la herida no se cierra.

Mirar morir es el documental que pone de nuevo el dedo en la llaga, que cuestiona, que piensa y hace las preguntas pertinentes, como muchos otros, que aún no han podido ser esclarecidas por las autoridades.

Pone en evidencia la participación del Ejército mexicano en los brutales asesinatos y las desapariciones forzadas, en Guerrero, el 26 de septiembre del 2014. La noche en que Iguala se manchó de sangre.

Esta producción pone una vez más el archivo del caso sobre la mesa, porque a pesar de que se está comenzando a olvidar, como todos los hechos desastrosos que pasan en nuestro país, éste aún no cierra, aún no se resuelve, aún no nos queda claro.

Muestra un panorama preocupante de lo que está pasando en Guerrero; la pelea constante por los territorios de siembra, los ya tantos casos de desapariciones forzadas a manos de militares y autoridades municipales, los retenes posicionados en las distintas carreteras de Guerrero que aparentemente apoyan al narcotráfico, el cual tiene como punto principal a Iguala.

Uno de los hechos más alarmantes que han conmocionado, no sólo a nuestro país sino al resto del mundo, son las tantas fosas encontradas removiendo el suelo guerrerense cuando se buscaba a los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Poco a poco, el periodista Témoris Grecko, productor del documental, va evidenciando el nivel de impunidad que se genera en el poder de México, las formas tan sucias en que operan los diferentes niveles del gobierno.

Pone en duda las investigaciones realizadas por la PGR, los análisis y estudios, así como las declaraciones apócrifas de algunos de los testigos.

El papel del ejército

Las desapariciones de los estudiantes de Ayotzinapa, atribuidas a los policías municipales, según declaraciones de los sobrevivientes, las cometieron el Ejército, encuadrados en el 27 Batallón de Infantería: ellos saben dónde están los estudiantes.

Exhibe que la Sedena le regaló al ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, un terreno de 52,000 metros cuadrados para la realización de su centro comercial, que actualmente sigue en funcionamiento, así como sus nexos con el crimen organizado.

Las muertes sorpresivas y amenazas de activistas y familiares ocupados en el caso, así como el dolor y sufrimiento de los familiares y amigos que hacen todo por encontrar los cuerpos de los estudiantes. Hijo, no te dejaré de buscar hasta que te entierre .

Un recuento de los daños, un análisis de lo que dicen que pasó y lo que realmente pasó. Las tantas inconsistencias en los hechos descritos por las autoridades y los supuestos victimarios y posibles presuntos culpables.

Este documental busca responder a las tantas preguntas que muchos han tratado de esclarecer sobre este movimiento, este caso que ha traído a México en conflicto. ¿Qué tanto sabía el Ejército de Iguala?, ¿por qué no permiten interrogar al Ejército?, ¿a dónde realmente se los llevaron?, ¿qué fue lo que realmente pasó la noche en que Iguala se puso de luto?

Mirar morir es el polémico documental, que con pocos riesgos sale a la luz y se puede encontrar en el sitio YouTube.